martes, 16 de marzo de 2010

¿Por qué los aviones dejan una estela blanca?

Cuando viajamos en un avión no nos damos ni cuenta, pero, cuando estamos en la calle y escuchamos uno, casi siempre alzamos la vista y vemos que le persigue una larga nube blanca por la cola. ¿A qué se debe este fenómeno? ¿Por qué algunas veces se forma esa estela y otras no? Las respuestas a estas preguntas son bien sencillas; veamos cuáles son.
Como todos sabréis, el combustible que usan los aviones es el queroseno. Cuando éste se quema durante el vuelo, se libera una serie de gases a través de las turbinas de los motores, como, por ejemplo, dióxido de carbono, vapor de agua, óxidos, etc. Estos gases están calientes cuando son despedidos y, al entrar en contacto con el aire frío del exterior, se produce un enfriamiento brusco de temperatura del vapor de agua expulsado, lo que provoca que se condense y forme las largas nubes blancas que dejan tras de sí los aviones, aunque no duran demasiado tiempo debido a que el viento y la presión las 'borran'.
Ahora bien, para que se generen estas estelas se tiene que dar una serie de condicionantes. Normalmente, los aviones viajan a unos 10.000 metros de altura, donde la temperatura de la atmósfera ronda los -50ºC, por lo que existe una gran diferencia con respecto al calor de los gases desprendidos; por ejemplo, cuando los aviones despegan, las estelas son prácticamente inapreciables debido a que la temperatura no es tan baja. También influye la humedad relativa: si es alta, las estelas tienen un grosor mayor y se mantienen visibles durante más tiempo, mientras que si es baja, las estelas son más finas y desaparecen rápidamente.
Por último, es interesante saber que el efecto que os acabo de explicar también lo creamos nosotros cuando, al respirar en ambientes fríos, exhalamos el aliento y formamos, durante unos segundos, una pequeña nube de vapor de agua debido al contraste de temperatura.

4 comentarios:

Pedro dijo...

Esto que acabas de escribir es demasiado obvio, por lo que no me parece muy original tu entrada.

Griseo Mitran dijo...

Obvio o no, yo no sabía el porqué, y varias veces me lo he preguntado pero siempre se me ha olvidado buscarlo por internet.

Vamos, que agradezco bastante que Rafalillo haga este tipo de entradas. :D

Saludos.

Andrés dijo...

Muy interesante, cualquier pregunta de ciencia es bueno contestarla. Precisamente el otro día estaba fijándome en este hecho, pero creo que no me formulé la pregunta.

Un saludete.

Rafalillo dijo...

Pedro: no sé si es más o menos obvio y/o original. Yo no lo tenía muy claro y por eso lo he puesto, que para eso soy el que lleva el blog.
Por cierto, creo que es la primera vez que me comentas, no? En ese caso, bienvenido al blog y espero que te guste ;)

Griseo Mitran: de nada, para eso estoy ;)

Andrés: lo vemos tantas veces que uno ya ni se para a pensar en ello ;)

Gracias a los tres por vuestros comentarios :D