martes, 16 de agosto de 2011

El proyecto de la ilusión

Se respira ilusión por las calles de Málaga. No se habla de otra cosa que no sea que el Málaga va a hacer algo grande esta temporada. Son tantas las esperanzas que hay puestas en la nueva plantilla que La Rosaleda se ha quedado pequeña de un día para otro, pues hay gente que se ha quedado con las ganas de sacarse el abono por cuestiones de aforo. Se presume un estadio prácticamente lleno en cada partido que animará sin cesar a un equipo que aspira a conseguir éxitos que nadie podía imaginar hasta hace unos meses.
Así se presenta el proyecto del Málaga C. F. para la temporada 2011/2012. Ilusión por bandera, la que se deduce de unas presentaciones multitudinarias que se contaron por miles de personas y la que se desprende de una pretemporada casi impoluta, en la que se ha cosechado un pleno de victorias, a excepción del inesperado traspiés frente al Cádiz en la final del Trofeo Carranza. Son los primeros síntomas de que este Málaga puede llegar a ser un grande del fútbol español y europeo a corto plazo. El síntoma más evidente ha sido la inversión realizada este verano: casi 60 millones de euros. Éste ha sido el montante que se ha gastado el presidente del Málaga, el jeque catarí Abdullah ben Nasser Al Thani, para hacerse con los servicios de nueve jugadores que han llegado para configurar una plantilla que, sobre el papel, está en disposición de competir de tú a tú con las de los conjuntos que suelen copar los puestos que dan acceso a competiciones europeas (Valencia, Villarreal, Sevilla, Atlético de Madrid, Athletic de Bilbao...).
Los nueve fichajes han levantado mucha expectación, tanto por sus nombres como por sus respectivas trayectorias, en su mayoría plagada de triunfos. A continuación, una breve descripción personal de cada uno de ellos:
  • Sergio Sánchez: a mi entender, un fichaje sin sentido, puesto que, en las dos últimas temporadas, apenas ha disputado una veintena de partidos por culpa de una dolencia cardíaca. Viene para hacerle competencia a Jesús Gámez en el lateral derecho, aunque también puede actuar de central.
  • Mathijsen: central zurdo holandés con gran experiencia, como demuestran sus 31 años. Es un fijo en su selección, con la que ha disputado más de 70 partidos, incluyendo una Eurocopa y dos Mundiales (subcampeón en la última edición). Apunta a titular indiscutible formando pareja con Demichelis.
  • Monreal: bajo mi punto de vista, se ha pagado un precio excesivo por él, 6 millones de euros, pero en parte están justificados teniendo en cuenta lo difícil que es encontrar a un lateral izquierdo que conozca nuestra liga y que sea equilibrado tanto a la hora de defender como de atacar, y él reune dichas cualidades.
  • Toulalan: internacional con Francia, a la larga puede convertirse en el fichaje más rentable de esta temporada. Da gusto verle sobre el campo: corta, destruye, protege el balón, ordena, distribuye. Un todoterreno para el puesto de mediocentro defensivo.
  • Joaquín: ya no es el que deslumbró en el Betis; de hecho, en el Valencia, a pesar de conseguir unos números aceptables, nunca rindió al nivel esperado con regularidad. Es muy intermitente, pues lo mismo te hace tres partidos muy buenos y luego pasa inadvertido durante un mes. Debe marcar diferencias en el puesto de extremo y tener continuidad.
  • Cazorla: la bomba del jeque, el mirlo blanco, la guinda del proyecto. El fichaje más caro de la historia del club tiene la obligación de ser la bandera del proyecto y de liderar al equipo manteniendo el nivel que demostrado en el Villarreal en los últimos años. Tiene garantizado un puesto en el once gracias a su polivalencia en el centro del campo y a que es el ojito derecho de Pellegrini.
  • Isco: sólo tiene 19 años, pero tiene mucha proyección y una técnica contrastada. Su posición en el terreno de juego me recuerdan a las de Kaká, es decir, una mezcla entre organizador y segundo punta, como demuestra su habilidad tanto para dar pases de gol como para marcarlos. No apunta a titular, pero sí como revulsivo.
  • Buonanotte: la gran incógnita, ya que la lista de jugadores argentinos que llegan jóvenes a la liga española como futuribles estrellas y que finalmente fracasan es larga, aunque, de momento, en la pretemporada ha dejado buenas actuaciones y dos golazos. Su pequeña estatura, su descaro y su velocidad puede hacer estragos en las defensas rivales.
  • Van Nistelrooy: poco hay que decir de uno de los mejores delanteros de la última década. El gol corre por sus venas y su profesionalidad es intachable. No se le va a exigir que rinda al nivel de antaño, sino que aporte varios goles, que sea el mejor profesor para Rondón y Juanmi, y que se convierta en uno de los líderes del vestuario.
Estos fichajes, sumados a los que se hicieron en el mercado de invierno de la temporada pasada, han conformado una plantilla que invita a soñar. No es únicamente por los nombres, sino también por la buena planificación que se ha seguido, pues casi todos los jugadores fichados habrán entrenado durante al menos un mes con sus nuevos compañeros cuando eche a rodar el balón, lo cual facilita la integración del grupo y la asimilación de los conceptos futbolísticos que pretende inculcar Manuel Pellegrini. En este sentido, el Málaga parte con clara ventaja con respecto al grueso de los equipos de Primera División que todavía está a la espera de resolver algunas incorporaciones para cerrar sus filas. Más puntos a favor. La plantilla es amplia, pues la componen 26 jugadores, de los cuales 23 tienen ficha del primer equipo y 3 del filial; variada, ya que se combina juventud y veteranía; compensada, puesto que cada posición está cubierta por dos jugadores, y en algunos casos hasta por tres; y competitiva, porque, aunque cinco o seis jugadores parecen fijos en la alineación tipo, nadie tiene asegurado un puesto en el once.
Los ingredientes ya están, ahora solamente falta que el plato salga bueno, en su punto. El objetivo es claro: terminar la temporada en puestos europeos y llegar lejos en la Copa del Rey. Cualquier otro resultado parece condenado a ser calificado de fracaso o de decepción. En parte lo sería por las expectativas que se han creado, pero la euforia no tiene que ser desmedida. Las cosas hay que hacerlas despacio y bien, que los partidos se ganan entre el pitido inicial y final del árbitro, nunca antes o después.
Hay ganas de que empiece a rodar ya el esférico para poder ver en acción al proyecto más ilusionante de la historia blanquiazul. El primer envite será en La Rosaleda el próximo domingo 21 de agosto a las 20:00 teniendo como rival al actual campeón de Liga y de Champions League, el Barcelona. Bueno, siempre y cuando se desconvoque la huelga de futbolistas...