miércoles, 5 de diciembre de 2012

El Málaga ya espera rival para los octavos

El Málaga cerró anoche su participación en la fase de grupos de la Champions League sumando un 2-2 frente al Anderlecht que le permite pasar a la eliminatoria de los octavos de final como invicto, además de como líder de su grupo.
A pesar de que apenas se jugaba el dinero que la UEFA otorga por puntuar en cada encuentro, el Málaga saltó al césped dispuesto a ganar el partido, y así lo demostró con las numerosas ocasiones de las que dispuso en los primeros minutos. Primero lo intentó Iturra con un disparo desde la frontal que se marchó fuera por muy poco; luego, Buonanotte consiguió deshacerse de varios defensas, pero su colocado remate fue despejado por el meta Proto; la más clara la tuvo Weligton, que inexplicablemente mandó a las nubes un pase de la muerte de Onyewu cuando tenía toda la portería vacía. Al cuarto de hora, la mala noticia de la noche: nueva lesión muscular de Toulalan, que tuvo que abandonar el terreno de juego y que se perderá los próximo encuentros. A partir de entonces, el Anderlecht se vino arriba en busca de una victoria que le podría permitir jugar la Europa League, y tuvo muy cerca el gol en dos clarísimas acciones de ataque, ambas desbaratadas de forma espectacular por Kameni, que primero repelió un cabezazo de Mbokani en boca de gol, y luego hizo lo propio con un remate de Bruno a centro de Jovanovic. Justo antes del descanso, el conjunto visitante vieron cómo el árbitro le anulaba un gol a su jugador Safari por un posible fuera de juego. Y las cosas del fútbol, de un posible gol en contra a uno a favor que puso al Málaga por delante en el marcador: jugada de Sebas dentro del área, que se la cede a Duda y éste, desde la frontal, dibuja un zurdazo perfecto que se cuela por toda la escuadra (1-0).
El conjunto belga, prácticamente sin opciones de continuar en competición europea con los resultados que se estaban dando, no quería despedirse con una derrota, y acabaría consiguiendo su objetivo. A los cinco minutos de comenzar la segunda parte, Jovanovic igualó la contienda con una vaselina ante la que nada pudo hacer Kameni, que no midió bien su salida (1-1). Poco después, el propio jugador del Anderlecht estrelló su remate en la madera. Al igual que antes, justamente cuando más apretaban los de Bruselas fue cuando el Málaga anotó su segundo tanto, aunque antes Santa Cruz tuvo tiempo de rematar al palo un centro de Eliseu desde la banda izquierda. Los blanquiazules se pusieron de nuevo por delante gracias a un preciso pase en largo de Buonanotte y un impecable control de Duda, que sólo tuvo que cruzarla para anotar su segundo tanto de la noche (2-1). No hizo mucho más el Málaga en lo que quedaba de partido, salvo algún que otro acercamiento, lo cual fue aprovechado por el Anderlecht para tratar al menos de empatar el partido. Jovanovic, el más peligroso ayer de los belgas, la volvió a tener con un disparo forzado dentro del área, pero se encontró con Kameni, que estuvo rápido de reflejos. Finalmente fue Mbokani el que consiguió batir a placer al meta camerunés cuando ya solamente restaban unos minutos para el pitido final (2-2), y pudo acabar llevándose la victoria de no ser de nuevo por Kameni, que logró desviar lo justo un remate casi a bocajarro del propio Mbokani en el tiempo de descuento.
Líder de grupo con 12 puntos tras tres victorias y otros tantos empates en la fase de grupos de la Champions League. Un gran bagaje para un debutante en dicha competición europea como el Málaga, que pasa a los octavos de final sin haber perdido un solo encuentro y que conocerá a su rival en el sorteo del próximo 20 de diciembre. Ahora toca seguir haciendo historia.