miércoles, 23 de septiembre de 2015

Los Simpson y las matemáticas

El último de los siete libros que he leído este verano ha sido 'Los Simpson y las matemáticas', del escritor y físico británico de origen indio Simon Singh.
Partiendo de las escenas protagonizadas por la familia de dibujos animados más famosa de la televisión, Los Simpson, el autor de esta obra divulgativa nos acerca y nos explica los conceptos matemáticos que aparecen en dichas escenas, algunos de una forma evidente y otros más ocultos, y no solamente eso, sino que también nos hace ver que muchos de los creadores de esta serie tienen títulos universitarios relacionados con las matemáticas, la informática o la física. De esta forma, descubriremos que Homer ha hecho sus pinitos en topología, que Lisa conoce la identidad de Euler, que los compañeros de Bart se ríen de él por no saber derivar, e incluso que Maggie es capaz de identificar la ecuación de la teoría de la relatividad de Einstein. Por último, cabe mencionar que los últimos capítulos del libro están dedicados a Futurama, otra serie de los creadores de Los Simpson ambientada en el futuro y que, por consiguiente, tiene mucha más matemática de la que hablar.
Antes de leer esta recopilación de Simon Singh, ya era consciente de que en los capítulos de Los Simpson había varias referencias a las matemáticas, pero no sabía que hubiera tantas y tan estudiadas, dentro de lo que cabe en una serie de animación dirigida al gran público, que ya de por sí no suele estar muy puesto en lo que a los números se refiere. Bien es cierto que algunas de esas píldoras las conocía, aunque debido a lo fugaz de algunas de esas escenas y a que a veces se pierde mucho con la traducción y el doblaje al castellano no he sido capaz de pillarlas del todo, y la verdad es que me he quedado gratamente sorprendido con los numerosos intentos de los guionistas para introducir el número pi, el último teorema de Fermat, los números primos de Mersenne o el concepto de infinito. El libro está dividido en capítulos de entre diez y quince páginas escritos en un lenguaje asequible y con unas explicaciones medianamente entendibles para la mayoría de los mortales, y cada tres o cuatro de ellos nos ofrece un 'examen' compuesto por chistes matemáticos que te sacan unas risas, aunque yo ya me sabía casi todos ellos. Para mi gusto, esta obra de divulgación no está a la altura de otros libros de la misma temática que en su día me enamoraron, pero, habiendo sido capaz de juntar la serie de dibujos animados más conocida de la historia con la asignatura más temida por casi todos los estudiantes del mundo, la verdad es que cumple con buena nota.

Nota: este post forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta quincuagésima sexta edición, también denominada 6.6 Números vampiro, está organizado por Cristóbal a través de su blog Scire Science.