jueves, 21 de julio de 2016

La princesa de hielo

El segundo libro que he leído este verano ha sido 'La princesa de hielo', de la escritora sueca Camilla Läckberg.
Erica Falck es una joven escritora que, de regreso a su Fjällbacka natal tras el fallecimiento de sus padres, descubre el cuerpo sin vida de Alex, una amiga de la infancia. Todo hace indicar que se ha suicidado, pero pronto se descubre que en realidad se trata de un asesinato y que estaba embarazada. Los padres de Alex le piden a Erica que escriba una reseña de su hija, lo cual le lleva a investigar la vida de su amiga y su fatal destino; al involucrarse en el caso, vuelve a encontrarse con Patrick Hedström, uno de los policías encargados de la investigación y antiguo pretendiente. Erica tendrá además que lidiar con otro gran problema, la herencia de la casa de sus padres, la cual no quiere vender pero sí su hermana y muy especialmente su cuñado. Con el paso de los días, la búsqueda del asesino de Alex se convierte en una continua revelación de secretos y mentiras que el pequeño pueblo de Fjällbacka ha escondido durante años.
Como me suele ocurrir cada vez que comienzo una saga de libros, afronto la primera lectura con ciertas dudas sobre si merecerá la pena hacerse con los siguientes títulos o si por el contrario el primer ejemplar habrá supuesto una pérdida de tiempo y de dinero. Por suerte, la conclusión que he sacado tras finalizar 'La princesa de hielo' es que con toda seguridad voy a continuar con con los siguientes libros que componen la serie de Los crímenes de Fjällbacka. Nos encontramos ante una novela policíaca que no se centra únicamente en el asesinato en cuestión, sino que también cobran mucha importancia las vidas y problemas de los protagonistas. La escritora usa una narrativa muy natural, con diálogos y descripciones muy realistas, sin demasiados artificios, y, sin llegar a ser uno de esos libros que te enganchan del todo, sí que consigue involucrar al lector en la historia y en la búsqueda del asesino con cada nueva prueba o secreto que sale a la luz. He de reconocer que me ha costado un poco relacionar los personajes debido a sus nombres y apellidos suecos, aunque conforme avanzaba la trama lograba identificar a cada uno de ellos. Según las opiniones de otros lectores que ya han devorado parte o la totalidad de esta saga de novelas, este primer título es el más flojo de todos, lo cual no hace sino animarme todavía más para hacerme con el siguiente de ellos y, por supuesto, recomendarlo para aquéllos que quieran disfrutar de una lectura amena e intrigante.