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lunes, 28 de mayo de 2018

Histórica Procesión Magna de la Victoria

Málaga se convirtió en la tarde-noche del sábado 26 de mayo en el epicentro del mundo cofrade con la Procesión Magna de la Victoria, que puso en la calle a las diez imágenes marianas de la ciudad coronadas canónicamente para honrar a Santa María de la Victoria, que en este año 2018 celebra el 150 aniversario del patronazgo y el 75 aniversario de su coronación canónica (8 de febrero de 1943). Desde primera hora de la tarde hasta bien entrada la madrugada, las calles del centro y de los barrios se llenaron de gente como si de un día de Semana Santa se tratase, aunque bien es cierto que no se observó una masificación tan grande como la que se anunciaba por la llegada de cofrades de otros puntos de la provincia, de Andalucía e incluso del resto de España.
A excepción de la Patrona de Málaga, cuya procesión partió y finalizó en la Catedral, las otras nueve imágenes discurrieron por un recorrido oficial creado para la ocasión que comenzaba en calle Martínez y seguía por Marqués de Larios, rotonda del Marqués de Larios, plaza de la Marina, Cortina del Muelle, plaza de la Aduana, Císter, San Agustín, Duque de la Victoria, Plaza del Siglo, Molina Lario, plaza del Obispo, Strachan, Marqués de Larios y plaza de la Constitución. El acto central tuvo lugar en la plaza del Obispo, con Santa María de la Victoria presidiendo en la fachada principal de la Catedral, ante cuya presencia pasaron las vírgenes coronadas canónicamente (Soledad de Mena, Dolores del Puente, Carmen, Rocío, María Auxiliadora, Amargura, Trinidad, Esperanza y Dolores de la Expiración) al tiempo que se leían textos bíblicos relacionados con las respectivas advocaciones y se interpretaban cantos litúrgicos a cargo de varios coros, escolanías, organistas y sopranos. Tanto el primer templo de la ciudad como varios edificios de las calles por las que discurrieron los diferentes cortejos se engalanaron con banderolas y reposteros para una jornada que ha escrito una nueva página de oro del libro cofrade malagueño y que nos ha dejado estampas inéditas y momentos para el recuerdo.
Santa María de la Victoria inauguró la jornada a las cinco de la tarde desde la Santa Iglesia Catedral Basílica con un cortejo que se repetiría en el resto de casos: una cruz alzada flanqueada por ciriales, cincuenta parejas de hermanos con velas repartidos en varios tramos separados por diversos enseres (estandarte de coronación, Sine Labe Concepta o insignia similar, estandarte de la imagen y guión), presidencia, cuerpo de acólitos, trono y banda de música, aunque excepcionalmente el de la patrona contó también con autoridades civiles y eclesiásticas por ser la protagonista de la procesión magna. Tras recorrer las calles del centro en el trono que utiliza cada 8 de septiembre en su festividad, y acompañada musicalmente por la Banda de Música de la Vera Cruz de Almogía, regresó al primer templo de la ciudad sobre las ocho de la tarde; a continuación, a las nueve menos cuarto, tras ser colocada sobre la carroza del Corpus Christi, salió por la puerta principal de la Catedral a los sones del Himno Nacional para situarla en el atrio bajo un palio a modo de baldaquino, desde donde presidiría el discurrir de las otras nueve imágenes coronadas canónicamente.
La primera imagen en pasar por la plaza del Obispo fue Nuestra Señora de la Soledad, titular de la Congregación de Mena, y cuya coronación ha sido la última en celebrarse, puesto que tuvo lugar el pasado 11 de junio de 2016. Salió de su casa hermandad a las 18:15 en su imponente trono del Jueves Santo con una estética similar a la de su coronación y con la recientemente creada Banda de Música de Nuestra Señora de la Soledad, que ya ha tenido la suerte de acompañar a su titular en dos procesiones en su primer año de vida. En su recorrido, tanto previo como posterior al acto central, pudimos contemplar a esta Virgen en calles nada habituales para ella, como Martínez, Cortina del Muelle, Císter, Strachan o Especería, al igual que ocurriría con buena parte del resto de imágenes.
Nuestra Señora de los Dolores del Puente, coronada el 31 de octubre de 2004, procesionó tras la Soledad de Mena, ya que su salida tuvo lugar a las 18:30 desde el interior de la cercana iglesia de Santo Domingo. Entre las novedades que presentó, destacó especialmente el estreno de la gloria del techo del palio de su característico y singular trono antequerano, así como el exorno floral, en tonos azulados para homenajear a la patrona de Málaga. Musicalmente estuvo acompañada por la Unión Musical Eloy García, y en cuanto a su recorrido cabe reseñar su paso por delante de la casa hermandad de la Esperanza y por calle Nueva.
Por esta calle también transitó Nuestra Señora del Carmen, coronada el 18 de julio de 2004, y que salió desde la casa hermandad de la Misericordia. Procesionó por primera vez bajo palio, ya que lo hizo en el trono de la Reina de los Cielos, así como con el manto de Nuestra Señora de la Victoria de la Pollinica de Archidona; por todo ello, resultó muy llamativo ver esta imagen portando al Niño Jesús y con una ráfaga en un trono con palio, algo nada común. Igualmente excepcional fue verla por las calles del centro de la ciudad, muchas de las cuales no suele recorrer por procesionar en el mes de julio y no en Semana Santa, en cuyo transitar contó con el acompañamiento de la Sociedad Filarmónica Cultural Nuestra Señora del Carmen de Salteras.
Se podría decir que María Santísima del Rocío celebró su habitual procesión de Pentecostés con una semana de retraso, ya que en condiciones normales tendría que haberlo hecho el pasado domingo 20 de mayo. Todos recordamos esa histórica coronación del 12 de septiembre de 2015, motivo por el cual la Novia de Málaga ha podido formar parte de esta Magna de la Victoria, en la cual ha contado con el acompañamiento de la Asociación Filarmónica Cultural Santa María de las Nieves de Olivares. Como es lógico, en esta ocasión no ha sido la principal protagonista del día, pero eso no le ha impedido congregar de nuevo a sus fieles en la Tribuna de los Pobres, donde, como cada Martes Santo, ha sido levantada a pulso en varias ocasiones ante la alegría y los aplausos de los allí presentes.
Otra de las imágenes que ha visto un poco alterada su tradicional procesión de estas fechas ha sido la de María Auxiliadora, la primera de la ciudad en ser coronada canónicamente, concretamente el 30 de junio de 1907, hace ya más de 100 años. Procesionó en su trono habitual saliendo desde el interior de la vecina casa hermandad de Salesianos, y con la particularidad de hacerlo en besacintas (una rosa de la mano de la Virgen y otra celeste de la del Niño Jesús), que es como solía hacerlo en los años veinte del siglo pasado. En el apartado musical, fue la Banda de Música de Nuestra Señora de la Paz la que acompañó a María Auxiliadora en todo su itinerario, en su mayor parte novedoso por procesionar habitualmente por los barrios de Capuchinos y Segalerva.
La siguiente en pasar por el recorrido oficial creado para la ocasión fue María Santísima de la Amargura, coronada el 25 de octubre de 2003 y titular de la hermandad de Zamarrilla. La Virgen de la rosa y el puñal en el pecho presentó notables cambios en su ajuar con respecto al del pasado Jueves Santo, puesto que portó en su cabeza la corona de su coronación canónica, mientras que el rostrillo también llamó la atención. Acompañada en el apartado musical por la Banda de Música de Zamarrilla, en el camino de regreso procesionó por las calles Trinidad y Carril en vez de por Mármoles como es habitual, un cambio que bien podría mantenerse de cara al futuro.
Con la titular de Zamarrilla volvió a su barrio María Santísima de la Trinidad, coronada canónicamente el 21 de octubre de 2000 y que precisamente este año celebra el 50 aniversario de la bendición de la imagen tallada por Francisco Buiza. La titular de la cofradía del Cautivo ya sabe lo que es formar parte de una magna mariana, pues hace algo menos de cinco años, en septiembre de 2013, fue una de las que procesionó en la Mater Dei con motivo del Año de la Fe; al igual que entonces, y como cada Lunes Santo, la Banda Sinfónica Virgen de la Trinidad de la propia cofradía interpretó marchas en su discurrir por las calles de Málaga.
María Santísima de la Esperanza aglutinó de nuevo a grandes multitudes a su alrededor, como si de un Jueves Santo más se tratase. La Reina de Málaga, que en unos días celebrará el 30 aniversario de su coronación canónica (18 de junio de 1988) volvió a salir a la luz del día, una estampa muy poco común en esta dolorosa, tal y como ocurrió en 2013 cuando salió en procesión extraordinaria por los 25 años de su citada coronación. En esta ocasión, presentó como gran novedad las antiguas bambalinas del palio, de más de un siglo de antigüedad, mientras que musicalmente contó con el acompañamiento de su Banda de Música de la Esperanza.
Uno de los grandes momentos de la noche tuvo lugar precisamente frente a la casa hermandad de la Esperanza, puesto que tanto el trono de su Virgen como la María Santísima de los Dolores, titular de la archicofradía de la Expiración, se situaron frente a frente para saludarse, un momento que quién sabe cuándo volverá a repetirse. Esta imagen fue la última en pasar frente a Santa María de la Victoria por la plaza del Obispo; para esta ocasión, procesionó con la corona de su coronación canónica, que tuvo lugar el 4 de octubre de 1986, siendo además la primera de imagen mariana de una cofradía de pasión en recibir tal distinción. Cómo no, fue la Banda Juvenil de Música de la Archicofradía de la Expiración la que acompañó a su Virgen en su recorrido hasta el encierro en su casa hermandad, sobre las cuatro de la madrugada.

martes, 22 de mayo de 2018

Un escape room en la clase de Matemáticas

Hoy voy a compartir con vosotros una de las experiencias más gratificantes que he vivido en mis casi cinco años como profesor de Matemáticas. Por todos es sabido que esta materia está tildada de difícil y aburrida, y he aquí que yo, harto de escuchar estos lamentos por parte de mis alumnos, siempre estoy dándole vueltas a la cabeza para buscar una manera de hacerla más fácil y divertida, aunque sea solamente en momentos y días puntuales, porque la verdad es que los profesores no tenemos mucho margen de maniobra con tanta burocracia y tantas tareas administrativas que nos roban un precioso tiempo que podríamos dedicar a preparar mejor las clases y a elaborar recursos y materiales atractivos. Pues bien, hace unos meses se me ocurrió hacer un escape room en mi grupo de 3º ESO de Matemáticas Aplicadas, y la experiencia, como he dicho antes, fue bastante positiva, tanto para mí como para mis alumnos. ¿Quieres saber cómo llevé a cabo esta idea? Sigue leyendo y ya me contarás al final qué te parece.
Yo soy un tipo raro, y también un poco friki, por qué no decirlo, y entre mis muchas rarezas está la de que soy capaz de estar en mitad de una conversación con una o varias personas y que de repente me ronde una idea por la cabeza que nada tiene que ver con el tema del que estamos hablando, así, sin venir a cuento, y entonces ya no puedo dejar de pensar en esa idea durante unos minutos. Resulta que, allá por el mes de diciembre, una de esas ideas que me vinieron así como de la nada fue la de hacer un escape room en una de mis clases de Matemáticas. Para quien no lo sepa, un escape room es un juego que básicamente consiste en encerrar a varias personas en una habitación de la que solamente podrán salir si son capaces de resolver en un tiempo limitado (lo habitual es una hora) varios enigmas, los cuales, al igual que la habitación, suelen estar ambientados en una determinada temática (terror, fantasía, ciencia-ficción, historia, etc.). Esta alternativa de ocio se está haciendo cada vez más popular, y es habitual encontrar numerosos escape rooms en varias ciudades; de hecho, hace un año fui por primera vez a uno aquí en Málaga con unos amigos como parte de la celebración de una despedida de soltero y nos lo pasamos genial.
A priori, la idea de aplicar el escape room a una clase de Matemáticas parecía innovadora y atractiva, pero me surgieron varias incógnitas. La primera era en qué grupo hacer la prueba. Este curso tengo cinco grupos, a saber: mi tutoría de 1º ESO con 32 alumnos; tres de 2º ESO, dos de ellos con unos 15 alumnos y otro con 25; y un 3º ESO de Aplicadas con 20 alumnos, aunque habitualmente vienen a clase solo 13 o 14. Mi tutoría la descarté por ser muy numerosa, y los de 2º ESO, pues también porque en todos ellos tengo a unos cuantos alumnos disruptivos que temía que me pudiesen torpedear el juego. Así pues, me quedaba la opción del grupo de 3º ESO de Matemáticas Aplicadas, que, si bien estos alumnos no tienen mucho interés por estudiar, todos ellos tienen un comportamiento aceptable, y además es un grupo reducido, lo que facilitaría que se moviesen con facilidad en el aula. Primera incógnita despejada.
La segunda incógnita era en qué unidad didáctica aplicar esta idea y cómo. Fuese cual fuese la elegida, lo que tenía claro era que preparar el escape room me iba a llevar un tiempo considerable, por lo que pensé que podría aprovechar las vacaciones de Navidad para ello con vistas a la unidad didáctica que íbamos a empezar antes de dichas vacaciones y continuar tras las mismas, concretamente de la ecuaciones de primer y segundo grado. El cómo lo tenía más o menos claro. Los enigmas a resolver serían precisamente ecuaciones, tanto ejercicios como problemas, que estarían escondidos en el aula, y para encontrarlas contarían con varias pistas ingeniosas acerca de su ubicación. La solución obtenida en cada ecuación se colocaría en la casilla correspondiente de una plantilla, para formar así una frase compuesta por números que tendrían que convertir en letras con la ayuda de dos cifrados que estarían custodiados por dos profesoras que en ese momento estarían dando clase en otras aulas, de tal manera que, para saber a qué aulas acudir, los alumnos tendrían que resolver además un par de acertijos. De esta forma, el objetivo del escape room sería averiguar esa frase misteriosa para poder 'escapar' del aula.
La tercera y última incógnita era la siguiente: ¿cuándo hacerlo? Con este grupo tengo cuatro clases cada semana, una a primera hora (los lunes) y las otras tres a segunda (miércoles, jueves y viernes). Pues bien, resulta que el aula donde doy clase a este grupo se suele quedar vacía los jueves a primera hora porque hay desdoble de algunas materias, y precisamente esa hora la tengo siempre libre porque ni tengo que dar clase a otro ni tengo reuniones, por lo que podría aprovecharla para montar el juego con tranquilidad. Así pues, busqué el primer jueves de enero posterior a haber explicado todos los conceptos necesarios de ecuaciones de primer y segundo grado para que los alumnos estuviesen capacitados para resolver las del escape room. El gran día sería el 18 de enero.
Como he comentado antes, dediqué varios días de mis vacaciones de Navidad a preparar todo el material necesario para poder jugar a este escape room matemático. En primer lugar, pensé en cuál sería la frase que mis alumnos tendrían que descubrir, puesto que, en función de cuántas letras tuviera, necesitaría más o menos ecuaciones. Una vez escogida, me inventé ejercicios y problemas de ecuaciones de primer y segundo grado cuyas soluciones estuviesen entre -13 y 13, ya que luego cada número estaría asociado a una de las 27 letras del abecedario, que es en lo que consistía el primer cifrado, mientras que el segundo cifrado asociaría cada una de esas letras a otra diferente, ya que con el primero se obtendría una frase sin sentido con las letras desordenadas que, una vez aplicado el segundo, ya permitiría conseguir el mensaje oculto. Con respecto a los dos acertijos que tendrían que resolver los alumnos para averiguar a qué aulas acudir a buscar los respectivos cifrados, cada uno de ellos estaría compuesto a su vez por otros dos: uno para averiguar el curso y otro para la letra del aula en cuestión. Por último, saqué a relucir mi ingenio para crear una pista para cada uno de los lugares del aula en los que escondería las ecuaciones.
El ya referido jueves 18 de enero, lo primero que hice fue entregar los dos cifrados a las profesoras que estarían dando clase en las dos aulas que tendrían que averiguar los alumnos resolviendo los citados acertijos. Unos minutos después de que diese comienzo la primera hora de clase, subí al aula, que no estaba ocupada, tal y como estaba previsto, y me encerré en ella para montar el escape room: aparté las mesas y las sillas a los lados para que no entorpeciesen, escondí las ecuaciones en los lugares que había pensado, y, finalmente, dejé una mesa en el centro con la plantilla que tendrían que rellenar los alumnos y con las pistas para guiarles en la búsqueda de las ecuaciones. Tras ello, me sobró un buen rato antes de que terminase la hora, por lo que aproveché esos minutos para escribir ESCAPE ROOM bien grande en la pizarra junto con algunos guiños matemáticos, y así ambientar un poco el juego.
Cuando tocó el timbre del cambio de hora, salí al pasillo para cerrar la puerta y esperar a mis alumnos de 3º ESO de Matemáticas Aplicadas. Ellos ya estaban avisados por mi parte de que la clase de ese día sería especial, y así lo confirmaron cuando entraron en el aula, que no presentaba el aspecto habitual. A todos se les cambió la cara cuando vieron la pizarra y les di la bienvenida a este escape room matemático, cuyas normas les expliqué a continuación para que pudiesen empezar a jugar. Lo primero que tenían que hacer era consultar las pistas para averiguar dónde estaban escondidas las ecuaciones; como muestra, un par de dichas pistas eran las siguientes:
  • Es más moderna que la verde: una de las ecuaciones estaba oculta en la parte trasera de la pantalla digital, que obviamente es más moderna que la pizarra de tiza de toda la vida.
  • Eiffel: inevitablemente les tenía que hacer pensar en la palabra 'torre', y es que una de las ecuaciones estaba pegada en la torre del ordenador del aula.
Conforme iban encontrando las ecuaciones, las fueron resolviendo. Bien es cierto que les tuve que dar una pequeña ayuda para encontrar tanto una de las ecuaciones como la solución de alguna de ellas, pero, exceptuando esos momentos puntuales, el resto de la hora estuve sentado en mi mesa viendo lo bien que se lo estaban pasando, lo nerviosos que se ponían cuando hacían los ejercicios y problemas y se daban cuenta de que lo estaban resolviendo mal, cómo se repartían las tareas para aprovechar el tiempo del que disponían, etc.
Más o menos en mitad de la hora, les propuse el primero de los acertijos para averiguar en qué aula estaba oculto el primer cifrado, y, unos minutos después, el acertijo del segundo cifrado, para los cuales les dejé utilizar el móvil, puesto que necesitarían buscar en Internet cierta información para resolverlos. Por ejemplo, uno de ellos se componía de las siguientes partes:
  • Curso: el único número que es triangular, cuadrado, pentagonal, etc.
  • Letra: primera letra de la ciudad en la que Pitágoras fundó su famosa hermandad.
Como podéis comprobar, el aula a la que acudieron dos de los alumnos para recoger uno de los cifrados era la de 1ºC. A falta de unos diez minutos para que terminara la clase, ya solamente les quedaba aplicar los dos cifrados a las soluciones de las ecuaciones que ya habían resuelto para, de esta forma, averiguar la frase secreta con la que terminaba el juego, que era "Pi no es tres catorce".
Indudablemente, este escape room matemático fue todo un éxito. Conseguí motivar a unos alumnos que tienen poco interés en estudiar con un juego en el que tenían que resolver ecuaciones y acertijos en un tiempo límite, y no sólo eso, ya que además utilizaron sus móviles con un fin educativo y lúdico que no fuese whatsappear o hacerse un selfie; por otro lado, también vieron lo importante y necesario que es trabajar en grupo y de forma cooperativa, puesto que de forma individual no habrían podido terminar el juego. Y, por la parte que me toca, tengo que recalcar que los alumnos se lo pasaron muy bien haciendo y jugando con las matemáticas, que es lo que pretendía con este escape room.
Sin duda alguna, tengo pensado repetir esta experiencia sí o sí. Lo bueno es que el escape room se puede aplicar en la materia de Matemáticas en muchas unidades didácticas además de para las ecuaciones de primer y segundo grado, pues también veo factible hacerlo con números enteros, fracciones o geometría, por poner algunos ejemplos. Por contra, presenta el inconveniente de que en la hora previa a su realización es necesario que el profesor no tenga clase y que el aula donde se vaya a jugar esté libre para poder montar el escape room, al menos de la manera en la que yo lo he planteado, pero bueno, siempre se pueden buscar aulas alternativas o ponerse de acuerdo con otros profesores para poder poner en práctica este juego.
En fin, espero que os haya gustado esta idea del escape room, que ni que decir tiene que se puede aplicar en otras materias además de en Matemáticas, y es que, sin ir más lejos, mi compañera de Francés, cuando le conté lo satisfactorio de mi experiencia, ya se ha planteado montar un escape room en uno de sus grupos; además, ya he visto estos últimos meses por las redes sociales que no soy el único al que se le ha ocurrido esto del escape room en las aulas, tanto en Primaria como en Secundaria, así que tiene pinta de que esta técnica de gamificación se está poniendo muy de moda. Y tú, ¿te atreves a hacer un escape room con tus alumnos?

Nota: este post forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta septuagésima séptima edición, también denominada 9.1, está organizado por Rafael Martínez González a través de su blog El mundo de Rafalillo.

martes, 15 de mayo de 2018

No es mío, pero es interesante (CXII)

Aquí llega una nueva entrega de 'No es mío, pero es interesante', una sección en la que os recomiendo las entradas de otros blogs y webs que más me han interesado en las últimas semanas. Como de costumbre, algunos de estos blogs aportan más de un post, como son los casos de Microsiervos, Fogonazos y Ya está el listo que todo lo sabe, con trece, tres y tres entradas, respectivamente. Lo que tampoco cambia es la variedad de contenidos: matemáticas, ciencia, astronomía, curiosidades, vídeos, etc.
Repasemos la lista de recomendaciones de esta entrega:
¿Te han gustado las recomendaciones de esta entrega? Espero que sí y que me lo hagas saber a través de un comentario ;)

lunes, 7 de mayo de 2018

Carnaval de Matemáticas 9.1 del 21 al 28 de mayo

Por tercera vez en sus más de ocho años de vida, tengo el privilegio de ser el anfitrión de una nueva edición del Carnaval de Matemáticas, que cuenta ya con casi 80 ediciones. Ya han sido dos las ocasiones en las que he sido el encargado de organizar sendas ediciones de esta reunión virtual de blogueros matemáticos, en concreto las ediciones 6.3: Teorema de Pitágoras y 8.2, habiendo sido además uno de los participantes que ha colaborado con más asiduidad desde que Tito Eliatron comenzase con esta iniciativa en febrero de 2010. Esta vez, la responsabilidad que asumo es si cabe todavía mayor, ya que, tras el habitual parón veraniego de julio y agosto, solamente se ha organizado una edición, lo que significa que hemos estado varios meses huérfanos de esta fiesta de las matemáticas. Así pues, no sabéis cuánta ilusión me hace ser la persona que intenta relanzar este proyecto y, por consiguiente, la que os da la bienvenida a la Edición 9.1 del Carnaval de Matemáticas que albergará este blog, El mundo de Rafalillo, del 21 al 28 de mayo de 2018.
Si estáis interesados en participar en la Edición 9.1 del Carnaval de Matemáticas, lo primero que tenéis que hacer es publicar en vuestro blog (si no tenéis, os ofrezco el mío para que lo publiquéis como colaborador respetando vuestra autoría) una entrada relacionada con las matemáticas, como por ejemplo la reseña de un libro o de una película que hayas leído o visto hace poco, un artículo de divulgación o de opinión sobre las matemáticas, algún acertijo o problema, alguna experiencia o actividad que hayas hecho en clase con tus alumnos/as si eres profesor/a, etc. Dicha entrada tiene que ser publicada entre los días 21 y 28 de mayo, ambos días inclusive, y al final de la misma debe añadirse un mensaje en el que se mencione su participación en la presente edición y se enlace al blog anfitrión; por ejemplo, algo similar a esto:
Este post forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta septuagésima séptima edición, también denominada 9.1, está organizado por Rafael Martínez González a través de su blog El mundo de Rafalillo.
Para facilitar la tarea de recopilar las entradas participantes, os recomiendo que, una vez que hayáis publicado vuestra aportación, me lo notifiquéis por al menos uno de los siguientes medios:
  • Publicando un comentario en esta misma entrada con un enlace a tu aportación.
  • A través de Twitter con un tweet que incluya el enlace a tu entrada y el hashtag #CarnaMat91, y que haga mención a mi cuenta (@Rafalillo86) y a la del Carnaval de Matemáticas (@CarnaMat).
Cuando termine el plazo para participar, publicaré un post a modo de resumen con todas vuestras aportaciones, de tal manera que se abrirá un nuevo plazo para votar y elegir a la mejor entrada de entre todas las que se hayan publicado durante la Edición 9.1.
Antes de terminar, os dejo con la lista de los resúmenes de todas las ediciones que se han celebrado hasta ahora:
Primer año
Segundo año
Tercer año
Cuarto año
Quinto año
Sexto año
Séptimo año
Octavo año
Ya está todo dicho y explicado para que la Edición 9.1 del Carnaval de Matemáticas eche a andar. Por último, además de animaros a participar y a divulgar las matemáticas,  habría que añadir que se aceptan voluntarios/as para albergar la próxima edición, así que cualquier persona que esté interesada que me lo haga saber para que el Carnaval de Matemáticas siga celebrándose muchos años más. ¡Espero vuestras aportaciones!