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miércoles, 29 de agosto de 2012

¡Papá, que estamos en la Champions League!

El Málaga Club de Fútbol acaba de certificar su pase a la fase de grupos de la Champions League por primera vez en su historia tras empatar 0-0 en Atenas frente al Panathinaikos y hacer valer el 2-0 conseguido en La Rosaleda la semana pasada. El supuesto infierno se convirtió en el paraíso para un equipo que accede al olimpo del fútbol europeo, por no decir mundial, para codearse con grandes clubes como el Manchester United, el Milan o el Bayern de Munich. Ya no hay excusas para decir que la previa no cuenta como Champions, porque ahora sí que podemos decirlo bien alto y claro: ¡¡¡El Málaga es de Champions!!!
El Málaga se ha enfrentado a todas las adversidades posibles a lo largo de su historia. Llegó a desaparecer el extinto Club Deportivo Málaga a principios de la década de los 90, y por entonces, con el recién fundado Málaga Club de Fútbol dando sus primeros pasos en Tercera División, nadie sería capaz de imaginar que veinte años después se podrían escribir estas líneas. Se consiguió volver a Primera División en 1999 y debutar tres años más tarde en competiciones europeas tras derrotar en la Intertoto al Villarreal y jugar la UEFA, llegando hasta unos cuartos de final en los que fue eliminado en la tanda de penalties por el Boavista portugués. Posteriormente, bajamos a Segunda División, pero de nuevo de regreso al lugar que se merece ha vuelto a asentarse, gracias en parte a un jeque, Abdullah ben Nasser Al Thani, que en 2010 decidió comprar el club y traer a jugadores de gran nivel para hacer posible este sueño.
Las cosas empezaron a torcerse este verano cuando el jeque decidió no invertir más grandes sumas de dinero, lo que ha provocado que varios jugadores hayan decidido marcharse a otros clubes, quedándose de esta forma el Málaga prácticamente en cuadro. Si a esto le sumamos las deudas contraídas con otros clubes y los retrasos a la hora de abonar las mensualidades de los jugadores, la cosa no podía pintar peor. A pesar de todo, el Málaga ha seguido adelante y ha disputado esta previa de la Champions League creyendo en sus posibilidades. La semana pasada se consiguió dar el penúltimo paso al ganar la ida por 2-0 al Panathinaikos con una gran superioridad en el campo. Esta noche tocaba rematar la faena, y bien que se ha conseguido, demostrando desde el primer minuto que no había viajado a Atenas para especular y encerrarse atrás, sino siendo valiente y buscando una victoria que no terminó de subir al marcador porque hasta el árbitro ha puesto de su parte para no redondear esta fiesta, y es que no quiso pitar dos claros penalties sobre Eliseu y Joaquín en la primera parte, y ya casi al final le anuló un gol a Camacho por un fuera de juego que no existió.
El próximo jueves, el nombre del Málaga Club de Fútbol será uno de los 32 que integrarán los cuatro bombos durante el sorteo de la fase de grupos de la Champions League. Aquí la suerte te puede deparar un grupo de la muerte o quizás otro que invite al optimismo y que nos permita soñar con cotas más altas, y es que soñar es gratis. Será muy difícil quedar entre los dos primeros y jugar los octavos de final, pero tampoco estaría mal pasar a la Europa League como terceros de grupo. En fin, nos toque quien nos toque es lo de menos, pues lo importante será disfrutar de un Málaga compitiendo con los mejores equipos del panorama europeo.
No quiero terminar sin acordarme de muchos jugadores que también merecen ser recordados en un día como hoy. Bravo, Añón, Basti, Guede, Rafa, Larraínzar, Roteta, Sandro, Movilla, Valcarce, Rufete, Agostinho, Catanha, Fernando Sanz, Darío Silva, Contreras, Dely Valdés, Gerardo, Romero, Arnau, Salva Ballesta, Antonio Hidalgo, Calleja, Rondón, Cazorla... Sin el trabajo que ellos hicieron temporadas atrás, esto no hubiera sido posible, y tampoco sin otros muchos del desaparecido CD Málaga (Bazán, Migueli, Macías, Viberti, Vilanova, Popo, Martín, Arias, Monreal, Brescia, Deusto, Popo, Regenhardt, Juanito, Fernando Peralta, Makanaky...). Y, cómo no, de quien no me olvido y nunca me olvidaré es de mi padre. Papá, gracias por hacerme malaguista. Papá, por fin lo hemos conseguido. ¡Estamos en la Champions League!

jueves, 23 de agosto de 2012

El sueño está cerca

El Málaga debutó anoche oficialmente en la Champions League al disputar en La Rosaleda el partido de ida de la previa y ganar 2-0 al Panathinaikos griego en un encuentro que quedará en el recuerdo de todos los aficionados malaguistas, quienes por primera vez escucharon en vivo y en directo esa gloriosa melodía.
El conjunto blanquiazul fue el dueño y señor de los primeros 45 minutos del partido. El Málaga se hizo desde el principio con la posesión del balón y lo movió a su antojo, con fluidez y presionando al hombre para recuperarlo lo antes posible. La primera gran ocasión la tuvo Eliseu al cuarto de hora con un derechazo desde la frontal del área que el meta Karnezis despejó córner. Precisamente en este saque de esquina llegó el primer gol de la noche, obra de Demichelis, que sólo tuvo que empujar el balón al fondo de las mallas tras un pase de cabeza de Weligton (1-0). Las llegadas malaguistas al área rival eran continuas, mientras que el Panathinaikos apenas era capaz de superar la línea de mediocampo. El segundo gol llegó a diez minutos del descanso tras una espectacular triangulación trenzada por Maresca e Isco, que centró a Eliseu para que empalara con su zurda (2-0). El partido estaba muy de cara, y eso lo sabía la afición, que vibraba y animaba sin cesar. Tuvo el Málaga otra buena ocasión ya en el descuento con un disparo colocado al palo de Maresca que obligó a Karnezis a estirarse para blocar el esférico. El árbitro francés estuvo regular, principalmente por una equivocada decisión tras conceder una ley de la ventaja y por su desacertado criterio a la hora de mostrar las tarjetas durante todo el encuentro.
El domino del Málaga en la segunda parte no fue tan evidente como en la primera, puesto que por momentos pasó ciertos apuros por culpa de los acercamientos del Panathinaikos y quizás también por la falta de frescura típica de comienzos de temporada. A pesar de todo, fueron los blanquiazules los que dispusieron de más oportunidades para alterar un marcador que ya no se volvería a mover. Primero la tuvo Isco, que dirigió un contragolpe hasta la frontal del área grande, desde donde dibujó una rosca que se marchó fuera por muy poco después de tocar en un defensa. Luego, Toulalan enganchó un potente disparo tras un córner que terminó cerca del palo, al igual que el joven Fabrice en un genial taconazo a centro de Jesús Gámez. La primera acción de verdadero peligro por parte de los griegos la protagonizó Fornaroli, que fue lo suficientemente estorbado por Demichelis para que su remate fuera atajado sin excesivos problemas por Caballero. Isco volvió a disponer de otra ocasión en una diagonal desde la banda derecha que finalizó con un remate que se fue fuera. El Panathinaikos pudo reducir la ventaja con un mano a mano entre Toché y Caballero que salvó el meta malaguista a falta de un cuarto de hora para el final.
El sueño del malaguismo está cerca. Un 2-0 que pudo ser fácilmente una goleada, unido a la notable superioridad mostrada, debería ser una renta suficiente para afrontar el partido de vuelta del próximo martes en Atenas, cuando sabremos definitivamente si el Málaga accede por primera vez en su historia a la fase de grupos de la Champions League. Tenemos derecho a soñar, y este equipo y esta afición se merecen una alegría. ¡Vamos, Málaga!

domingo, 19 de agosto de 2012

El curioso incidente del perro a medianoche

Este viernes terminé de leerme el tercer libro de este verano, 'El curioso incidente del perro a medianoche', del escritor y profesor británico Mark Haddon.
Christopher Boone es un chaval de 15 años que vive con su padre. Una noche cualquiera, se topa con el perro de su vecina atravesado por un horcón, por lo que decide emular a su idolatrado Sherlock Holmes para tratar de encontrar al culpable. Hasta aquí todo normal, pero no lo es tanto si tenemos en cuenta que Christopher no es un chico como los de su edad: no saber decir mentiras, salvo que sean piadosas; no entiende las metáforas y frases hechas como "se murió de risa" o "tiene la cabeza llena de pájaros", y tampoco los chistes; le encantan las Matemáticas, la Física y todo lo relacionado con las estrellas y el espacio exterior; no come si en su plato se tocan diferentes tipos de comida; tendrá un día superbueno si observa cinco coches rojos seguidos, pero será un día negro si son amarillos; no habla con desconocidos; no soporta que le toquen, puesto que eso le pone nervioso y le hace violento; etc. Su indagación le llevará a descubrir quién fue la persona que acabó con la vida del perro de la vecina, pero al mismo tiempo le hará ver que hasta ahora ha vivido entre mentiras.
Me compré este libro hace un par de años por un cúmulo de razones: conocía a gente que lo tenía y que le había gustado; yendo en el autobús a la facultad, un pasajero lo estaba leyendo; y, por último, en un reportaje de 'Callejeros viajeros', uno de los entrevistados también lo estaba leyendo. Total, que busqué el argumento en la web de una librería y me atrajo. Ahora que ya lo he leído, puedo afirmar que me esperaba otra cosa, aunque lo que me he encontrado no me ha decepcionado; el curioso incidente del perro se resuelve mucho antes de lo esperado, por lo que al final no ha sido tan detectivesco como creía. Lo que sí ha coincidido de pleno con mi idea prefijada del libro es que el joven protagonista es claramente una miniatura de Sheldon Cooper, el protagonista de la serie 'The Big Bang Theory', puesto que ambos sufren lo que se denomina como síndrome de Asperger, o al menos eso es lo que se deduce de sus personalidades. Si Sheldon puede pasar sus ratos libres aprendiendo finés, practicando su canto difónico o tocando su theremín, Christopher lo hace resolviendo mentalmente ecuaciones de segundo grado, calculando las sucesivas potencias de 2 o memorizando los números primos. En algunos sentidos, yo me siento muy identificado con el chaval, ya que a los dos nos gustan las matemáticas, la planificación y el orden, etc. Una de las principales características de esta obra es que realmente es el libro que ha escrito Christopher para narrar lo que le ha sucedido, y resulta totalmente creíble, pues la redacción y el vocabulario empleados son muy similares a los que recurriría cualquier niño de esta edad. Esto nos lleva a que sea un libro distinto a todos los demás, tal y como se afirma en la contraportada, y es que en ocasiones parece que tienes ante ti un cuento infantil, pero no lo es; es más, yo me atrevería a decir que hay que ser adulto para leerlo y comprender realmente el mensaje que se intenta transmitir. Recomendable para aquéllos que busquen algo diferente y que quieran conocer la personalidad de un chico muy peculiar, eso sí, os advierto que, con el paso de las páginas, acabaréis sintiendo pena por este chaval por todo lo que le toca vivir.

martes, 14 de agosto de 2012

No es mío, pero es interesante (XLVIII)

Vuelve la sección 'No es mío, pero es interesante', en la cual os recomiendo las entradas de otros blogs y webs que más me han interesado en los últimos días. Algunos de ellos han conseguido colar en la lista que luego detallaré más de un post, como son los casos de Microsiervos y Blogodisea, con cuatro y dos aportaciones, respectivamente. La variedad sigue siendo una de las principales características de esta sección, puesto que encontraréis ciencia, astronomía, curiosidades, humor, etc.
Echémosle un vistazo a las recomendaciones de esta entrega:
¿Os han gustado las recomendaciones de esta entrega? Espero que así sea y que me lo hagáis saber a través de un comentario ;)

viernes, 10 de agosto de 2012

Historia del tiempo

Hace unos días terminé de leer el segundo libro que ha caído en mis manos en este verano, 'Historia del tiempo. Del big bang a los agujeros negros', del físico británico Stephen W. Hawking, probablemente el científico más reconocible de la actualidad debido a que lleva varios años postrado en una silla como consecuencia de la grave enfermedad que padece.
El libro se compone de una decena de capítulos en los que el autor trata de exponer las diferentes teorías que han salido a la luz y que intentan explicar y dar respuesta a fenómenos y preguntas que todavía hoy están por resolver. El repaso comienza en la Grecia clásica, cuando surgieron las primeras ideas acerca del Universo y su origen, y continúa con los diferentes científicos que han dado su particular visión sobre cómo empezó todo, por qué todo es así, cuándo terminará todo, etc. Conceptos y términos como los agujeros negros, las supercuerdas, los agujeros de gusano, el Big Bang y el Big Crunch, los átomos, la velocidad de la luz, la teoría de la relatividad, el tiempo y el espacio como dimensiones, el principio de incertidumbre o el famoso bosón de Higgs del que tanto se habla ahora, y personajes como Galileo, Newton y Einstein se entremezclan en las páginas de un libro en el que sólo una ecuación tiene cabida y en el que hasta Dios es mencionado en más de una ocasión.
Desde que hace varios años supe de la existencia de este libro, siempre quise tenerlo, pero no fue hasta hace dos cuando decidí hacerme con él definitivamente. La tardanza estaba fundamentada, y es que un texto que trata sobre lo que supuestamente es el tiempo y su relación con el Universo, su origen y su futuro impone mucho respeto, y ahora que ya lo he leído sigo pensando lo mismo. Es un libro difícil, complejo. Es tan complicado hacer llegar al ciudadano medio con un tono divulgativo conceptos físicos tan teóricos como los que mencioné antes en una larga historia reducida a poco más de doscientas páginas que para mí ha sido un éxito ser capaz de comprender ciertos fragmentos de él. Los demás me han resultado imposibles, en parte porque la física no es la rama de la ciencia a la que me siento más atraído y en parte porque llevo mucho tiempo descolgado de ella; quizás hace unos años, al poco de haber comenzado mi etapa universitaria y con la Física de Bachillerato todavía reciente, podría haberlo asimilado mejor, pero quién sabe. No quiero quitarle el mérito, que es tremendo, a Stephen Hawking, que bastante tiene con lo que tiene como para haber podido sacar a la luz, obviamente con ayuda externa porque su enfermedad le impide moverse e incluso hablar por sí mismo, una obra científica de tanto éxito, puesto que llegó a ser un superventas en su momento; posteriormente, publicó una versión de este libro denominada 'Brevísima historia del tiempo' que simplifica las explicaciones expuestas en el original. No puedo decir "no os recomiendo este libro" porque sería casi una herejía hacerlo, pero eso sí, no es apto para todos los públicos; la versión reducida probablemente sí que lo sea, así que en todo caso os recomiendo que os hagáis con ése antes que con éste. Sí os quiero dejar con las últimas frases de las conclusiones con las que termina Hawking su obra, que creo que son del todo acertadas: "... si descubrimos una teoría completa (...) entonces todos (...) seremos capaces de tomar parte en la discusión de por qué existe el universo y por qué existimos nosotros. Si encontrásemos una respuesta a esto, sería el triunfo definitivo de la razón humana, porque entonces conoceríamos el pensamiento de Dios".

sábado, 4 de agosto de 2012

Grieg - Peer Gynt

Tras unos meses de ausencia, seguimos la rotación musical con una pieza de música clásica tras haberos recomendado un dúo de pop español y una de las mejores bandas sonoras originales del séptimo arte. Ya os traje en su momento algunas de las obras más conocidas de Vivaldi, Mozart y Offenbach, y del que ahora toca disfrutar es de un compositor que pocas personas serían capaces de recordar por su nombre, pero no así por algunas melodías suyas que sí que son muy conocidas. Os estoy hablando de Edvard Grieg y de su 'Peer Gynt'.
Grieg fue un compositor noruego que vivió principalmente en el siglo XIX cuyo talento musical fue descubierto a sus quince años, bastante tarde si lo comparamos con otros compositores que comenzaron a deslumbrar a edades mucho más tempranas. Tras formarse en el Conservatorio de Leipzig, se puso en contacto con varios músicos que le ayudaron a hacerse un hueco como pianista. Uno de ellos fue precisamente uno de los mejores virtuosos del piano que ha dado la historia, Liszt, quien apreciaba enormemente el 'Concierto para piano en la menor', una de las obras más importantes de Grieg, pero la obra que realmente le ha hecho famoso fue 'Peer Gynt', compuesta para acompañar musicalmente el drama homónimo de su amigo escritor Henrik Ibsen.
Inicialmente, la composición de Edvard Grieg constaba de hasta veintitrés movimientos, pero, años más tarde, el noruego decidió dejarlos en sólo ocho, los cuales quedarían repartidos en dos grupos de cuatro denominados 'Suite nº 1 (op. 46)' y 'Suite nº 2 (op. 55)'. En la primera suite es donde podemos encontrar las dos piezas más conocidas de Grieg: 'La mañana' y 'En la gruta del rey de la montaña'. La primera de ellas es claramente reconocible porque trata de simular un amanecer, al principio con el único sonido de una flauta y luego con la incorporación de instrumentos de cuerda y otros de viento. La segunda también es muy popular y representa al joven Peer tratando de escapar, efecto que consigue de una forma genial acelerando poco a poco sus pasos con la ayuda de instrumentos de todo tipo. Ambas piezas han sido muy utilizadas en diversos ámbitos (cine, televisión...) e incluso versionadas en estilos más modernos.
Para terminar, os dejo con 'La mañana'. Que la disfrutéis: