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domingo, 27 de mayo de 2012

Dispuestos a hacer historia

Quedan menos de dos semanas para que dé comienzo la Eurocopa de Polonia y Ucrania 2012, una cita que puede suponer un hito histórico para una selección de fútbol que hasta hace muy poco tiempo cargaba con la etiqueta de ser la eterna aspirante y que ahora es la aspirante a todo. Nunca antes un combinado nacional europeo había encadenado como campeón dos Eurocopas y un Mundial de forma consecutiva, y España, quién nos lo iba a decir, está a unos pocos pasos de conseguirlo. Basta con volver a levantar la copa el próximo 1 de julio en Kiev, que se dice muy pronto, pero que va a costar mucho.
Esta misma mañana, el seleccionador Vicente del Bosque ha dado a conocer la convocatoria compuesta por los 23 jugadores que nos representarán a partir del 8 de junio en la cita futbolística del verano: Casillas, Reina, Víctor Valdés, Arbeloa, Juanfran, Sergio Ramos, Piqué, Albiol, Javi Martínez, Jordi Alba, Busquets, Xabi Alonso, Xavi, Iniesta, Cazorla, Silva, Mata, Cesc Fàbregas, Pedro, Jesús Navas, Fernando Llorente, Fernando Torres y Negredo.
Quizás no sea la lista más justa, pero sinceramente es la que estaba más cantada. La mitad de los seleccionados ya han vivido la experiencia de ganar la Eurocopa de 2008 y el Mundial de 2010, pero es inevitable echar en falta a dos jugadores que, junto con Casillas y Xavi, conformaban la columna vertebral de España: Puyol y Villa. Estas dos bajas son muy sensibles, ya que, desde mi punto de vista, tanto la defensa como el ataque son ahora nuestros puntos débiles. Ninguna de las posibles combinaciones que existen para la retaguardia me acaban de convencer del todo, y en la delantera no soy capaz de elegir al que vaya a hacer de 9, porque Torres está negado de cara al gol, a Llorente no le veo como titular por el tipo de jugador que es y por cómo solemos jugar, y Negredo es bastante irregular. De lo que sí podemos presumir es de un centro del campo lleno de magia y talento que supera, y con creces, a la de cualquier otra selección de Europa o del mundo. Aquí es donde tenemos que jugar nuestras bazas, con la posesión del balón, con los pases entre líneas, con las aperturas a las bandas, con la imaginación que nos ha llevado al éxito en las dos últimas grandes citas.
España es obviamente la gran favorita, pero hay unas cuantas selecciones que siempre lo son y que deben ser tenidas en cuenta. Italia, que será precisamente nuestra primera rival, está de capa caída desde su victoria en el Mundial de 2006, pero es una selección que impone respeto con solo nombrarla. Francia es un caso parecido, pues no parece levantar cabeza desde hace ya una década; sin embargo, podría dar la sorpresa y llegar más lejos de lo que muchos esperan. Inglaterra puede que ahora sea la eterna favorita, la que siempre cae antes de tiempo, mientras que Portugal da la impresión de que es Cristiano Ronaldo y poco más. Holanda es una selección que siempre da espectáculo por su juego vistoso y por su interminable cantera, y habrá que tenerla muy en cuenta, sobre todo tras haber sido finalista del último Mundial. Y qué decir de Alemania, la más laureada con tres entorchados europeos, que siempre está ahí, que casi siempre gana y que se me hace muy raro no verla ganar desde la Eurocopa del 96...
Esta previa de la Eurocopa 2012 no quedaría completa sin dar a conocer la composición de los cuatro grupos:
  • Grupo A: República Checa, Rusia, Polonia, Grecia.
  • Grupo B: Holanda, Dinamarca, Alemania, Portugal.
  • Grupo C: Croacia, Irlanda, Italia, España.
  • Grupo D: Inglaterra, Francia, Suecia, Ucrania.
¿Cuál es mi pronóstico? Yo pienso que pasarán a cuartos de final las selecciones que están en negrita, que España se medirá a Inglaterra en esta eliminatoria, que les ganaremos y que en semifinales también estarán Alemania, Holanda y Francia. Y me quedo aquí porque no me atrevo a decir más. Si os queréis animar a dejar vuestras predicciones, tenéis los comentarios para ello.
Como he comentado antes, España debutará ante Italia el domingo 10 de junio a las 18:00, el 14 de junio a las 20:45 disputará el segundo partido ante Irlanda y terminará la fase de grupos ante Croacia el 18 de junio a las 20:45, siendo el Arena Gdansk polaco el estadio que albergará estos tres encuentros. En mi opinión, lo mínimo que se le debe exigir a la selección en esta Eurocopa después de salir victoriosa en las últimas ediciones europea y mundial es llegar a semifinales, porque no llegar a cuartos de final sería un sonado fracaso, y quedarnos apeados en esta ronda se podría tomar como una decepción.
No debemos fiarnos de los rivales porque la experiencia contra Suiza en el Mundial está muy reciente todavía, pero, sinceramente, España está ante una oportunidad única de revalidar su corona y convertirse en la primera selección que consigue el triplete Eurocopa-Mundial-Eurocopa. Yo trataré de hacer un seguimiento partido a partido de la participación de la selección en este torneo, y ojalá que se prolongue hasta el día de la final para anunciar que seguiremos reinando en Europa cuatro años más.

lunes, 21 de mayo de 2012

Cuéntame cómo cuento (IV)

Cuéntame cómo cuento (I)
Cuéntame cómo cuento (II)
Cuéntame cómo cuento (III)

Todos los cuentos tienen un final, y el que os llevo contando desde hace ya tres meses termina hoy. Hemos viajado durante siglos y siglos por prácticamente todas las civilizaciones que han jugado un papel decisivo en la historia y correspondiente evolución de los números y sus formas de representación. Babilonios, egipcios, griegos, romanos, indios, árabes y mayas, entre otros muchos, han sido testigos de un largo proceso que comenzó con unas marcas grabadas en piedra y con los dedos de las manos y que ha dado como fruto un conjunto de diez símbolos que todos conocemos a la perfección: 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9.
Nadie duda de que el sistema de numeración decimal, basado en la notación posicional y compuesto por los dígitos que acabamos de enumerar, es el más utilizado, el más extendido y, probablemente, el más eficaz en cualquier situación de nuestra vida cotidiana: para contar los años que tenemos, para saber cuánto nos tiene que devolver el camarero cuando pagamos una cena, para medir la distancia que separa dos ciudades e incluso dos planetas, etc. Por lo visto, parece que el sistema decimal es el mejor de todos, y yo pienso que así es, es más, me aventuraría a afirmar que no crearemos uno mejor, pero ¿es el más simple? Sí, simple es, porque las reglas para construir nuevos números y operarlos son bastante sencillas, pero existe un sistema de numeración muchísimo más simple y sin el cual hoy básicamente no podría estar escribiendo esto, y vosotros leyéndolo: el sistema binario.
¿Se os ocurre una numeración más sencilla que la que se compone únicamente de los dígitos 0 y 1? No, imposible. ¿Y dónde se usa? En lo que tienes ahora mismo delante: un ordenador, un portátil, un smartphone, una tablet o cualquier otro dispositivo electrónico similar. Todos ellos funcionan porque trabajan y operan con ceros y unos constantemente. El origen del sistema binario podemos ubicarlo en las culturas hindú y china, donde algunos matemáticos ya hablaban y manejaban números binario, pero su invención es relativamente moderna, pues fue en el año 1854 cuando George Boole definió un sistema de lógica que ha llegado hasta nuestros días con el nombre de Álgebra de Boole. No fue hasta 1937 cuando Claude Shannon asimiló los conceptos descritos por Boole para aplicarlos al diseño de circuitos digitales, los cuales están presentes en la actualidad en todos los dispositivos electrónicos que se os puedan pasar por la cabeza.
¿Y cómo son los números en binario? Muy fácil. El 0 es el cero, el 1 es el uno, y a partir de aquí vamos añadiendo una nueva cifra a la izquierda e iterando tal y como hacemos con los dígitos del 0 al 9, es decir, el 10 es el dos, el 11 es el tres, el 100 es el cuatro, el 101 es el cinco, y así sucesivamente. La informática es prácticamente el único campo en el que se maneja este sistema de numeración, y es por ello que en ese mundillo se utiliza un vocabulario un tanto particular que a todos os sonará. Los dígitos 0 y 1 se suelen denominar bits (binary digit), mientras que el byte, que es la unidad básica de memoria que usan los ordenadores, se compone de ocho bits; de hecho, es a este vocablo al que se le añade el prefijo griego que indica la cantidad de información que es capaz de almacenar: kilobyte, megabyte, gigabyte, terabyte, etc. Pero la cosa no queda aquí, porque en el mundo de la informática se utilizan otros dos sistemas de numeración posicional que están íntimamente ligados al sistema binario: el octal y el hexadecimal. El sistema octal es de base ocho, luego utiliza los símbolos del 0 al 7; por su parte, el hexadecimal tiene como base dieciséis, por lo que su conjunto de símbolos comprende las diez cifras que todos conocemos y las seis primeras letras del alfabeto, siendo A el 10, B el 11, C el 12, D el 13, E el 14 y F el 15. La principal utilidad de estos sistemas es la de expresar números binarios con menos caracteres, aunque al final lo que realmente entiende el ordenador son ceros y unos.
Hasta el momento, no han surgido nuevas formas de representar los números, aunque nunca se sabe si el futuro nos deparará novedades al respecto. En cualquier caso, es conveniente hacerse una interesante pregunta: ¿han servido de algo los sistemas de numeración que hemos visto además de para llegar al predominante sistema decimal? Sí, y tanto, porque todavía hoy seguimos usando algunos de ellos a diario. ¿Que no os lo creéis? Coged vuestro teléfono móvil o mirad el despertador que tenéis en vuestra mesita de noche y decidme qué hora es. ¿Las 7:30? ¿Las 23:59? En efecto, los relojes digitales utilizan el sistema de base 60 para indicarnos la hora, para cronometrar y medir el tiempo en las competiciones deportivas, etc. Y también lo podemos encontrar en las matemáticas, ¿o es que ya no os acordáis de que los ángulos se miden en grados, minutos y segundos, y de que un grado son 60 minutos y un minuto son 60 segundos?
Cambiamos de sistema de numeración, pero seguimos jugando con el tiempo. ¿Y el sistema duodecimal? Sí, éste también juega un papel importante en la medición del tiempo, o si no por qué los días se dividen en dos partes de doce horas cada una, o por qué un año se compone de doce meses. Muy en relación con esto último tenemos a los doce signos del zodíaco, que originalmente se corresponden con las doce constelaciones que atraviesa el astro rey a lo largo de un año, y cuyo camino se denomina eclíptica. Pero el doce también está presente en otra situaciones de nuestra vida diaria. ¿Quién no ha comprado alguna vez una docena de huevos?
Para el final he dejado el sistema de numeración que estaba vigente en Europa antes de la llegada del sistema decimal, es decir, el romano. Bien es cierto que no lo usamos para realizar operaciones con dicho sistema, en gran parte debido a que es difícil sumar o multiplicar números romanos, pero a pesar de ello lo seguimos empleando en multitud de ocasiones y situaciones. Sin ir más lejos, cada entrega de la historia de los números la he numerado con esta notación, al igual que hago con otras secciones del blog, pero lo mismo sucede con las sagas de algunas películas (Rocky, El padrino, Star Wars, Regreso al futuro...), con ciertas competiciones deportivas (los Juegos Olímpicos), con los reyes de un mismo reino que comparten nombre (Felipe I, Felipe II... y así hasta que Felipe de Borbón se convierta en Felipe VI), con los papas (el actual es Benedicto XVI), etc.
También es muy frecuente encontrar números romanos en edificios, normalmente para dejar constancia del año en el que se terminó de construir, así como lógicamente en los monumentos del Imperio Romano: en el Coliseo, en el Arco de Constantino, etc. En las bases sexagesimal y duodecimal hemos hablado de la medición del tiempo, y lo mismo podemos hacer con la numeración romana. ¿Cómo nos referimos a los siglos? Actualmente estamos en el siglo XXI, ¿no? Y la cosa no queda aquí, porque basta echarle un vistazo a una esfera de reloj numerada con la notación romana como la de la imagen de la izquierda para advertir que el número correspondiente al 4 no está bien escrito, pues debería ser IV. ¿Por qué sucede esto? Existen múltiples teorías y leyendas al respecto: que si logra un efecto de simetría, que si es para que cada símbolo (I, V y X) aparezca un número de veces múltiplo de cuatro, que si es por una tradición de los relojeros, que si porque así le gustaba al rey francés Luis XIV (¡vaya!, otra vez un número romano), etc. Sea cual sea el motivo, lo que está claro es que la numeración romana también ha tenido su particular influencia en lo que al tiempo se refiere.
Pues aquí se acaba el cuento. Ya veis que los números han dado para mucho, y que su historia es bien larga. Yo os la he narrado de una forma más o menos breve, aunque se podría contar mucho más, y nunca mejor dicho. En fin, espero que os haya gustado y que, sobre todo, hayáis aprendido algo con estas cuatro entradas.

Nota: este post forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta vigesimocuarta edición, también denominada 3.1415, está organizado por Miguel Ángel Morales Medina a través de su blog Gaussianos.

lunes, 14 de mayo de 2012

¡De cabeza a la Champions!

¿Qué es la vida?  Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ficción,
una sombra, una ilusión,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Ya lo decía Calderón de la Barca. La vida es sueño, y a veces, sólo a veces, los sueños se cumplen. Ayer se cumplió uno de ellos, el que compartían miles de malagueños y malaguistas por ver al equipo de sus amores en la élite del fútbol. El Málaga Club de Fútbol va a jugar la Champions League. Sí, en agosto tendremos que jugar una eliminatoria previa que, en caso de superarla, nos dará acceso a jugar la fase final de la competición de clubes más importante del mundo, pero ¡qué caray! ¡estamos en Champions!
La ilusión dio comienzo hace poco menos de un año, cuando un carrusel de rutilantes fichajes desembarcó en La Rosaleda gracias a la jugosa inversión del jeque Abdullah ben Nasser Al Thani, pero es en las últimas semanas cuando realmente se ha manifestado públicamente ese sueño, esa historia de ficción que se ha convertido en realidad. Los cimientos, o sea, los jugadores, ya estaban preparados en agosto para construir el mayor monumento futbolístico que jamás haya visto esta ciudad, entrar en Europa a lo grande, pero ahora quedaba lo más difícil: conseguirlo.
¡Lo que ha costado! Se empezó muy bien; de hecho, el equipo alcanzó la tercera posición en las primeras jornadas, pero una nefasta racha de varios partidos sin ganar le condenó a abandonar los puestos europeos al término de la primera vuelta. A partir de entonces, el crecimiento ha sido casi imparable, y lo habría sido sin el casi si no llega a ser por los palos: los de las lesiones, que nos han acribillado desde el primer partido hasta el último; los de madera, pues probablemente hayamos sido el equipo que más se ha estrellado en ellos; y los arbitrales, ya que los hombres de negro nos han quitado mucho puntos, tantos que ya nos podríamos haber ahorrado el sufrimiento del último partido e incluso haber asegurado la tercera posición, que da acceso directo a la Champions, hace ya varias jornadas. El fútbol es así, muy injusto, pero al menos al final se ha hecho algo de justicia.
Ayer no iba a ser menos. Ambiente de gala, el estadio lleno hasta la bandera, todos los malaguistas enfundados en sus camisetas blanquiazules, la afición animando sin descanso desde antes de que empezara el encuentro que todos esperábamos. Lo dicho, que todo parecía que se iba a poner en nuestra contra: Eliseu parecía que se lesionaba nada más empezar, pero sólo fue un susto; el árbitro que no atinaba a mostrar las tarjetas amarillas que se merecía el Sporting de Gijón; remates y más remates a puerta, incluido un cabezazo al poste, para variar... Al poco de iniciarse la segunda parte, llegó el momento: córner botado por Santi Cazorla y Rondón que cabecea el esférico al fondo de las mallas. La Rosaleda se vino abajo. Yo me levanté y grité como nunca, pero me senté de inmediato, que todavía quedaba partido.
El Málaga dependía de sí mismo. Le bastaba ganar, pero el empate y hasta caer derrotado podría servir si los demás resultados acompañaban. A poco del final, el Atlético se ponía por delante el Villarreal, y eso significaba que si el Sporting empataba nos quedaríamos con la miel en los labios. Y encima va el árbitro y expulsa a Isco. ¡Qué cinco minutos de infarto! Yo no sabía si mirar, si ponerme en pie, si... Total, que sufrir se sufrió hasta que el trencilla puso punto y final a una temporada histórica, inimaginable hasta hace poco menos de un año, cuando celebramos una permanencia que parecía imposible. Ya era oficial: el Málaga estaba en Champions.
Lo reconozco: yo lloré. Lloré de emoción, y no por lo que habíamos conseguido, sino porque a mi lado no estaba el que siempre está. Bueno, lo estaba de corazón, esperándome en casa, pero no, no es lo mismo sin él, sin el que siempre me tira del brazo cuando me levanto a decirle de casi todo al árbitro, sin el que siempre se muerde las uñas cuando se ponía nervioso, sin esa persona que probablemente sea la más malaguista de todas, y que gracias a él yo también lo soy. ¡Gracias, papá! Gracias porque ayer tú también lo viviste, a unos pocos kilómetros de distancia, pero lo viviste, porque el ruido de las bocinas toda la noche sí que lo has sentido en tus carnes.
Y bueno, el equipo volvió del vestuario al césped para agradecer el apoyo de la afición, que se quedó allí, en su asiento esperando a sus héroes. No faltó ninguno: los que jugaron, los que se quedaron en el banquillo sin jugar, los que se quedaron fuera de la convocatoria, los sancionados y los lesionados. Y vuelta de honor al terreno de juego, y capotazos de Joaquín, y volteretas de Kameni, y los hijos de los jugadores correteando entre ellos, y la afición vitoreando y cantando sin cesar... ¡Qué día! ¡Qué noche! ¡Qué 13 de mayo de 2012! Porque la noche siguió, y, aunque yo no la viví, bien sé que la gente la disfrutó por todas las calles de Málaga, que por fin celebró una gesta con la que venía soñando años y años.
Ahora queda lo más difícil, y no es otra cosa que rematar la faena. A finales de agosto tendremos una nueva cita con la historia, tendremos que jugárnosla a todo o casi todo en una eliminatoria, a disputar la Champions League de verdad o a conformarnos con la Europa League. Factible es, puesto que la entidad de los equipos con los que nos podríamos cruzar en dicha eliminatoria invita al optimismo, y se supone que el jeque hará una inversión todavía más fuerte este verano para reforzar la actual plantilla con nuevos jugadores que nos ofrezcan ese salto de calidad que necesitamos. Caballero, Demichelis, Toulalan (¡Tou, Tou, Toulalan!, que ya lo decía yo en verano en esta entrada, que sin él no estaríamos aquí), Cazorla, Isco, Baptista, Rondón son grandes nombres, pero hace falta más si queremos ser mejores.
Ilusión no falta, sobra. Ganas de seguir haciendo historia, lo mismo. Seguir soñando, ¿por qué no? Porque la vida está hecha de sueños, y los sueños, sueños son, y sí, a veces se convierten en realidad.

martes, 8 de mayo de 2012

No es mío, pero es interesante (XLV)

Nueva entrega de la sección 'No es mío, pero es interesante', en la que os recomiendo las entradas de otros blogs y webs que más me han gustado en los últimos días. Algunos de estos blogs aportan varios posts, como por ejemplo El beso en la Luna, ALT1040 y Microsiervos, con tres cada uno, y Amazings y WTF Microsiervos, con dos entradas cada uno. Como de costumbre, los enlaces son de una temática muy variada: matemáticas, ciencia, astronomía, curiosidades y muchos vídeos.
Echémosle un vistazo a la lista de esta entrega:
¿Os han gustado las recomendaciones de este entrega? Ojalá que sí, y espero que me lo hagáis saber a través de un comentario ;)

miércoles, 2 de mayo de 2012

Adivina quién soy (XVII)

Después de más de cinco meses de ausencia, vuelve 'Adivina quién soy', un juego en el que tendréis que adivinar quién es la persona que se esconde tras las pistas que os iré dando periódicamente. Si queréis participar, tendréis que respetar las siguientes normas:
  • Sólo se puede dar una respuesta por cada pista que se proporcione (las tres primeras pistas cuentan como si fueran una sola), es decir, no vale decir el nombre de dos o más personajes entre la pista 'X' y la 'X + 1'. Si alguien incumple esta norma, no se tendrán en cuenta sus posteriores intentos en dicha prueba, pero sí podrá participar en las posteriores.
  • Si queréis una nueva pista, basta con que dejéis un comentario en el que intentéis adivinar el personaje, es decir, tendríais que decir algo como 'Creo que es Pepito Pérez'.
  • Sólo proporcionaré una pista por día, por lo que si hoy dos personas propusiesen dos soluciones posibles, hoy os daría una pista y mañana otra.
  • No se puede participar identificándose como 'Anónimo'. Toda respuesta que se dé con dicha identificación no será tenida en cuenta bajo ningún concepto.
  • En el caso de que se lleguen a dar diez pistas, el plazo para responder terminará a las 23:59h del día siguiente al que se publicó la décima pista. Si nadie lo adivina, os daré la solución y la explicación de todas las pistas.
Una vez conocidas las reglas del juego, pasamos a dar las pistas:
  1. Hombre. 
  2. Vivo. 
  3. Arac Attack.
  4. Iba para abogado.
  5. Mucho tiempo sin compañía.
  6. Vivió en Azúcar.
  7. Rival del payaso de la tele de la tele.
  8. Nobel.
¡Mucha suerte a todos!