jueves, 29 de marzo de 2012

¡No a la huelga!

Ni por un instante me podría haber imaginado lo que me ocurrió esta pasada medianoche. Estaba con mis amigos Carmona y Marisa terminando de jugar al Trivial que organiza el pub irlandés Morrisey's cada miércoles, y, tras quedar en tercera posición, mi amigo acudió a la barra para que le dieran nuestro premio (tres chupitos), mientras que Marisa y yo nos quedamos sentados en nuestra mesa charlando. Me di cuenta de que ya eran las 0:15, así que solté en plan de broma un "¡Ya estamos en huelga!". No pasó ni un minuto cuando se nos acercó uno de los camareros del pub para decirnos con una cara de seriedad y preocupación que fuéramos recogiendo porque los piquetes iban a entrar en el local.
Mi amiga y yo nos miramos a la cara con incredulidad y como diciendo "Sí, ¡venga ya! ¿Cómo que van a entrar?". Pues sí, entraron, y no fueron pocos. De repente, unas veinte o treinta personas invadieron el pub armados con sus banderas, pitos y megáfonos, los cuales emitían un sonido tan ensordecedor que yo tuve que taparme los oídos. No contentos con sus gritos, decidieron echar una bomba de humo pestilente dentro del local que nos obligó a abandonarlo porque no se veía casi nada y encima costaba hasta respirar. Al salir a la calle, comprobamos que los huelguistas se iban multiplicando poco a poco y que el Morrisey's no era el único bar al que habían obligado a desalojar. ¿Qué pasa? ¿Que el derecho a la huelga es tener derecho a negar el derecho a trabajar?
Mi indignación iba subiendo por momentos, pues lo que estaba viviendo era como poco esperpéntico. Por lo visto, el portero de una discoteca situada a pocos metros de nosotros se había resistido a los manifestantes y éstos acabaron por tirarle huevos y humillarle. Lo peor no es esto, sino que todo estaba ocurriendo a las doce y media de la madrugada, una hora en la que todo el mundo está durmiendo en sus casas, y hay que tener en cuenta que la gran mayoría de los que viven en el centro histórico de Málaga son jubilados y gente mayor, por no decir además que a muy pocos metros de donde nos encontrábamos (unos cincuenta) hay un hospital. ¿Qué pasa? ¿Que el derecho a la huelga es tener derecho a negar el descanso de los demás?
Los piquetes seguían montando follón, gritando, tirando petardos y bombas de humo, haciendo sonar las sirenas de sus megáfonos... De repente, por una calle se acercaba otro, como si de una guerra se tratara. Os lo juro, ha habido batallas peor organizadas que ésta. Y encima con ellos ni se podía hablar, ya que siempre te negaban la palabra para eludir la realidad y el raciocinio de los que sí estamos cuerdos. Carmona y yo acompañamos a Marisa hasta su coche, y en el camino pasamos por delante de la Catedral, la cual tenía pegados en su reja dos carteles que rezaban "Cerrado por huelga". Marisa, obviamente, se acercó inmediatamente para arrancarlas con rabia y enfado. ¿Qué pasa? ¿Que el derecho a la huelga es tener derecho a meter a la Iglesia en esto?
Ya solos, Carmona y yo decidimos dar una vuelta por el centro para comprobar cómo iba evolucionando la cosa. Sobre la una nos encontrábamos por calle Santiago, donde los policías estaban controlando la situación debido a que algunos bares habían sufrido destrozos por parte de los huelguistas a modo de mesas y sillas tiradas por los suelos. Justo delante del cine Albéniz, uno de ellos se encaró y empujó a un policía e inmediatamente éste y sus compañeros comenzaron a poner las cosas en su sitio haciendo uso de sus porras. Jamás en mi vida había presenciado una cosa así. Los manifestantes seguían con sus megáfonos sonando y gritando sin parar. En ese momento, caí en la cuenta de que desde mi casa se tendría que estar escuchando perfectamente todo este jaleo, y resulta que en mi casa hay una persona gravemente enferma (mi padre) que hoy se ha tenido que levantar a las seis y media para ir al hospital a tratarse con quimioterapia. ¿Qué culpa tiene mi padre de que el Gobierno haya impuesto una reforma laboral que no os gusta para que pueda descansar tranquilamente?
Con el paso de los minutos, los manifestantes se fueron dispersando hasta el punto de que las calles se quedaron prácticamente vacías sobre la una y media como si nada hubiera pasado. Durante nuestro paseo, comprobamos que todos los negocios habían sido empapelados con carteles de "Cerrado por huelga" o cosas por el estilo, y en varios muros también se podían leer pintadas con mensajes similares. No se salvaron ni los cajeros automáticos, que digo yo que entonces hoy no puedo sacar dinero, ¿no? Pasamos de nuevo por delante de la Catedral, que de nuevo estaba adornada con más pegatinas del 29-M y que no dudé en despegar. Ya en calle Císter, donde vive mi amigo Carmona, vimos un par de contenedores derribados y con toda la basura esparcida por el suelo. ¿Qué pasa? ¿Que el derecho a huelga es tener derecho a destrozar el mobiliario urbano y llenar las calles de mierda?
Me despedí de mi amigo y volví a mi casa por calle Alcazabilla, no sin antes detenerme en cada negocio y pared para arrancar todo rastro de cartel huelguista como buenamente pude, porque algunas pegatinas no se podían quitar del todo. Si ellos me fastidiaron una noche de ocio y diversión con mis amigos, si ellos impidieron a los camareros del pub en el que me encontraba a trabajar libremente, si ellos no habían dejado dormir a unos malagueños que no tenían culpa de nada... ¿Por qué no iba yo a responder de esta forma? Si ellos tienen derecho a empapelar Málaga con sus quejas, yo también tengo derecho a dejar limpia mi ciudad.
Yo reconozco que no tengo ni la más remota idea de lo que implica la reforma laboral del PP. Sí, llamadme ignorante, desentendido de la política de mi país o lo que queráis. Yo no me caso con ningún partido político, pero no hay que ser muy listo ni estudiar ninguna carrera universitaria para darse cuenta de que lo de anoche no habría pasado con el PSOE, ¿o es que alguien recuerda algo así en la anterior huelga? El que quiera opinar aquí, que opine, pero aviso de antemano que no voy a tolerar que me tachen de un partido o de otro porque estará muy equivocado. Eso sí, me gustaría que alguno de los que estuvo esta madrugada escandalizando por las calles del centro de Málaga tuviera un mínimo de dignidad de comentarme y defender que algo de lo que acabo de relatar es mentira.
De los huelguistas y sindicalistas de anoche sólo puedo decir que son unos auténticos cobardes. ¡Qué fácil es entrar en un pub y obligarles a que cierren con amenazas y destrozos! ¡Qué valiente es luchar cien contra cinco! ¡Qué fácil es desvelar a unas personas que no tienen culpa de nada con gritos, pitos y sirenas! ¡Qué valiente es luchar contra personas indefensas! De haber sabido lo que pasó anoche, hubiera cogido mi cámara de fotos para poder denunciar a todos los que hicieron que tuviera que salir huyendo del Morrisey's para no ahogarme en sus bombas de humo. Y menos mal que yo soy pacífico y que ellos eran muchos más, que si no el que habla habría empezado a pegar mamporros a todo el que se pusiera por delante hubiera sido yo. Pensarlo lo pensé, pero ¿quién es el valiente que se juega el físico ante una panda de maleducados?
Por último, quiero terminar diciendo que, si ya tenía un mal juicio de los políticos, más lo tengo ahora de los sindicatos, que, por cierto, los pagamos todos los españoles con nuestros impuestos. Tanto que nos quejamos de los sueldos vitalicios de los políticos, ¿por qué no quejarse del dinero que se llevan los sindicalistas? Yo no voy a apoyar huelgas como ésta, tengan o no tengan razón, pero las cosas no se hacen así. Sólo hay que tener dos dedos de frente, nada más.

8 comentarios:

Rojo Merlin dijo...

Se podrían decir muchas cosas.
Por ahora, sólo decir que me parece lamentable la forma tan vergonzosa que tienen los sindicatos de obligar a la huelga.
Como igual de vergonzosa es la forma que tienen de dar las estadísticas de seguimiento.
Por cierto, estaría bien saber cuanto han cobrado los sindicatos, porque me consta que ya han cobrado (con dinero que sale de los contribuyentes).
Saludos.

Migue dijo...

Impresionante testimonio Rafalillo. De hecho he visto fotos en Internet de la entrada del pub con los botes de humo...

Ante todo, yo no hice huelga porque no tengo trabajo, y al igual que tú tampoco soy afín a ningún partido político, todos los politicos en general me dan asco.

Ahora bien, no tiene nombre la manera que tienen los sindicatos para protestar. Una huelga sucia y atroz, en la que lo importante es no dejar trabajar a quien quiere. Pero vamos a ver, ¿los propios sindicalistas que tanto se acojen a la huelga no saben que es un derecho y no una obligación? ¿Entonces por qué no respetan el derecho de quien no quiere hacer huelga, amedrentándolos y amenazándolos? ¿Para qué sirve un piquete informativo si hoy en día todo el mundo está bien informado de todo?
Lo único que se busca es imponer miedo en la población. Muchos de los negocios que ayer cerraron, lo hicieron no por secundar la huelga sino por miedo a posibles destrozos y amenazas que los que abrieron sí que tuvieron que sufrir. ¿De esto se trata?

Y encima consiguen que los vándalos, que no representan a nadie y están esperando cualquier manifestación multitudinaria, puedan campar a sus anchas y destrozar lo que les dé la gana.

Muy triste también por otra parte son los empresarios que "coaccionan" a sus empleados por si se les ocurre ir a la huelga. "Sí, tú ve, pero....."

En fin, todo muy lamentable y no creo que vaya a servir para mucho más que ser carne de televisión unos días y tener que pagar por todos los destrozos.

Menudo país!!!

Griseo Mitran dijo...

La reforma laboral tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Los inconvenientes suponen que te pueden bajar el sueldo en una empresa cuando les den la gana (siempre que los beneficios no sean los esperados, lo que no implica perdidas) y que te pueden despedir con una indemnización más barata.

A ver, los sindicatos por su parte tienen razón, es una reforma que, por una parte, jode al empleado. Pero otra parte también a la hora de contratar facilita algunas cosas a las empresas. Por lo que hay un poco de todo, pero sin duda alguna si una empresa tiene como primera medida despedir (suele darse más este caso en empresas multinacionales), esta reforma le facilitará las cosas.

La cosa es que independientemente de si tienen o no razón los sindicatos, es que no creo que sean los más apropiados para ponerse ahora tan de guays, cuando con el anterior gobierno la huelga general fue convocada con 3 meses de antelación y ya aprobada; y la actual, en cambio, con unas pocas semanas. Vamos que se les ve el demasiado plumero.

Que hay que manifestarse por esto, sí. Que hay que hacerlo con los sindicatos, pues seguramente no. Por lo menos los violentos que sólo defienden mis derechos cuando el gobierno no es supuestamente socialista, no me representan.

En mi caso no hice huelga. Principalmente porque me queda un poco más de un mes para que se acabe mi contrato, y si no hubiera ido a trabajar ayer seguramente, por tal y como está el proyecto en el que esto, se hubieran acordado de mí pasado ese poco más de un mes.

¡Un saludo!

Rafalillo dijo...

Rojo Merlin: los sindicatos atentando contra los trabajadores. ¡Qué paradójico! En fin, aquí se demuestra que representar representan poco...
Las estadísticas de seguimiento se las inventan todos. El que monta la manifestación dirá que fueron muchos; el objeto de las críticas de tal manifestación dirá que fueron pocos. Esto ya no es cuestión de sindicatos o de gobiernos, es de saber contar, que tampoco es muy complicado.
Pues por lo visto cobran bastante, y, la verdad, da asco que se ganen así la vida.

Migue: pues dentro del pub estaba yo; de hecho, fui de los últimos en salir, hasta que ya no pude aguantar más.
Sí que es una vergüenza que hagan esto. Por lo visto, el derecho a huelga implica el derecho a negar las libertades de los demás, que es lo único que hicieron el otro día.
Me hace mucha gracia que estos grupos de personas que estuvieron dando la lata la otra noche se hagan llamar 'piquetes informativos'. ¿Informar? A eso le llamaría yo 'piquete destructivo'.
Yo pasé por el centro el jueves por la tarde y, como bien dices, la mitad de los negocios estaban cerrados y la gran mayoría de la otra mitad o con la reja a mdio abrir o con personal de seguridad en sus entradas. De locos, vaya...
Lo de los empresarios que amenazan con echar a los empleados que deciden hacer huelga tampoco lo veo correcto; de todas formas, que te echen por eso creo que es ilegal, y si no lo es debería serlo, por lo que podrías denunciar a la empresa para obtener una indemnización.
Yo siempre digo que las huelgas no sirven para nada, y después de ver lo que he visto, me reafirmo en mis palabras, aunque sí, sí sirven para algo: para destruir y atentar contra la libertad.

Griseo Mitran: a ver, supongo que lo que dices es cierto, pero es que nunca va a haber una reforma que guste a todos. No obstante, esto no implica que uno tenga derecho a hacer lo que hicieron los piquetes del otro día. Si te quieres quejar, vete a protestar a la Moncloa o al Congreso y deja a los demás vivir en paz.
Lo que yo decía, que se ve a leguas que los sindicatos no son más que una extensión del PSOE, lo quieran o no lo quieran negar.

Gracias a los tres por vuestros comentarios ;)

Griseo Mitran dijo...

Rafa, esto que voy a decir no es por dejarte en evidencia sino porque leas de forma más calmada. Sé que estás muy picado por lo que has vivido en esa caótica noche, y soy consciente y comprendo que es una situación muy dura y de que cualquier pequeña frase que critique tus ideales te afectará, por muchas frases en las que diga que estoy de acuerdo contigo leas. Esto nos pasa a todos, en serio. Si yo lo hubiera vivido estaría seguramente igual que tú o peor.

¿Te has fijado que muchas cosas que has dicho para contestarme, has repetido lo mismo que te he dicho? Al menos en los conceptos, ¿te has fijado que estamos de acuerdo? (recalco: los sindicatos por su parte tienen razón, es una reforma que, por una parte, jode al empleado. Pero otra parte también a la hora de contratar facilita algunas cosas a las empresas. [...] los violentos que sólo defienden mis derechos cuando el gobierno no es supuestamente socialista, no me representan.)

En fin, sólo era eso. ;)

¡Un saludo!

Rafalillo dijo...

Griseo, creo que has malinterpretado mi respuesta a tu comentario del otro día.

Lo de que "Si te quieres quejar, vete a protestar a la Moncloa o al Congreso y deja a los demás vivir en paz" no era por ti, sino refiriéndome a los piquetes de la otra noche. Entiendo que te hayas dado por aludido, pero, como bien apuntas, también te contesté diciendo prácticamente lo mismo que tú porque es que no se puede decir otra cosa.

Pues eso, que reescribo mis palabras para evitar confusión: el que se quiera quejar de cosas como ésta, que no moleste a los demás.

Y tranquilo, que tú ya sabes que yo soy un hombre calmado, aunque sí, la otra noche me faltó muy poquito para explotar :P

Saludos ;)

Andrés dijo...

Es increíble que los sindicatos la paguen con la gente trabajadora, en vez de ir a dar la murga a quien tienen que darla, a los politicos que deciden realmente lo que se hará.

¿De qué sirve amargarle la noche a unos trabajadores? ¿Por qué no van a tirarle esos huevos a los políticos?

Creo que con que digas que ya estaban por la medianoche danzando, molestando a la gente y usando el abuso de la violencia, lo dice todo.

A mi me da igual generalizar y equivocarme, pero España es un país de vagos. Ante un problema, lo solucionan dejando de trabajar y encima se ponen a molestar al prójimo. Menuda manera de arreglar los problemas. Más que eso, creo que simplemente quieren desahogarse como animales arrasando con todo.

Y saben que no va a cambiar nada, pero da igual, ellos a joder a la gente, que para más inri no tiene más remedio que trabajar.

Menudo engaño la política, esto no es democracia ni nada. Democracia sería que cualquier español pudiera presentar una ley y que todos los españoles pudieran votarla si les parece bien o mal. De esta manera, realmente decidiríamos nuestro futuro.

¿De qué sirve si el PSOE o el PP están en el poder? Les hacen creer a la gente que hay una constitución, derechos, leyes, pero en realidad es todo mentira.

No hay más que leer tu testimonio para ver que si a alguien le da la gana, abusa de su poder en nombre de la ¿justicia?

No me parece normal que los piquetes la emprendan con gente de a pie, no es nada constructivo. Odio la política.

Saludos.

Rafalillo dijo...

Pues eso es lo que no entiendo. Si yo no te he hecho nada, ¿por qué me jodes la vida? Yo estaba tan tranquilo en el pub con mis amigos y de golpe y porrazo nos fastidian la noche. Yo ya me he dado cuenta de qué van los sindicatos después de lo ocurrido aquel día.

Eso también es cierto, que somos unos vagos, aunque yo no me incluiría porque soy de los que siempre está haciendo cosas, pero conozco a mucha gente que esperan la mínima oportunidad para quedarse en casa sin hacer ni el huevo.

También estoy de acuerdo contigo en que las huelgas sirven de poco. Habiendo un partido con mayoría absoluta en el Gobierno, harán lo que les dé la gana, tanto para bien como para mal.

Saludos ;)