lunes, 5 de noviembre de 2018

No es mío, pero es interesante (CXIX)

Aquí tenemos una nueva entrega de 'No es mío, pero es interesante', una sección en la que os recomiendo las entradas de otros blogs y webs que más me han gustado en las últimas semanas. Esta vez, Microsiervos casi hace pleno, pues todos los posts recomendados, a excepción de uno, vienen de este blog tan interesante. Lo que no cambia es la variedad de contenidos: matemáticas, ciencia, astronomía, curiosidades, vídeos, ilusiones ópticas, etc.
Repasemos la lista de recomendaciones de esta entrega:
¿Qué os han parecido las recomendaciones de esta entrega? Espero que os hayan gustado y que me lo hagáis saber a través de un comentario ;)

Nota: hubo un error a la hora de numerar las entregas de esta sección, puesto que las entregas publicadas en enero y en febrero de 2018 se numeraron igual (CIX). Es ahora cuando me he dado cuenta del error; así pues, teniendo en cuenta que la última publicada fue la entrega número CXVII, no habrá entrega CXVIII, y pasamos directamente a ésta, que es realmente la CXIX.

domingo, 28 de octubre de 2018

First Man (El primer hombre)

Ayer por la tarde fui con mi amigo Jose y su hermano Fran a los cines del Málaga Nostrum para ver 'First Man (El primer hombre)', una película dirigida por Damien Chazelle y protagonizada por Ryan Gosling (Neil Armstrong) y Claire Foy (Janet Armstrong).
La NASA ve cómo los rusos van por delante de ellos en la carrera espacial tras, entre otros logros, haber conseguido enviar al hombre al espacio, concretamente a Yuri Gagarin. Es entonces, a comienzos de la década de los 60, cuando centran todos sus esfuerzos en llevar al hombre a la Luna, tal y como prometió el presidente Kennedy en uno de sus más famosos discursos. Para ello, crea un programa espacial para el que recluta a algunos de los mejores ingenieros y pilotos norteamericanos, entre los cuales está Neil Armstrong. Este padre de familia, casado con una abnegada y sufrida esposa como Janet, verá cómo esta peligrosa misión se encuentra con la oposición de un país que no entiende por qué se invierte tanto dinero en una conquista del espacio que por el camino se irá cobrando las vidas de varios compañeros, pero que al mismo tiempo le encumbrará y le hará protagonizar una de las páginas más gloriosas de la historia de la humanidad.
Conociendo a los americanos (los de EEUU me refiero), su enorme patriotismo y lo espectacular de sus producciones, cualquiera esperaría una película por todo lo alto para narrar una de las mayores gestas del ser humano, conseguida a más inri por ellos. Pues todo lo contrario, porque la película ni es una 'americanada' (más allá de los necesarios y muy bien conseguidos efectos especiales) ni se centra en la histórica llegada del hombre a la Luna, a la que siendo estrictos solamente le dedica los últimos minutos. Nos encontramos más bien con un relato intimista de un Neil Armstrong esposo y padre, que se enfrenta a la pérdida de una hija de apenas dos años, y de un Neil Armstrong piloto y astronauta, que se enfrenta sin saberlo a la gran aventura de su vida. Lo interpreta con acierto Ryan Gosling, que, si bien no lo borda, cumple con creces a la hora de expresar la frialdad de una persona que convive con la muerte de su hija y de otros astronautas sin saber si él será el próximo en dejarse la vida. La película destaca por ese toque antiguo con colores un tanto gastados y una textura granulada que contrasta con la alta definición de las escenas que tienen lugar en el espacio y la Luna, y consigue el mismo efecto con el sonido, que se transforma en silencio cuando Neil se dispone a bajar del módulo lunar. Por contra, se trata de un largometraje que hace honor a su nombre, y es que, debido al carácter biográfico y a la reservada personalidad que caracteriza al personaje principal, se hace lenta y larga, dando la sensación de que se podría haber recortado un poco; tampoco me ha gustado mucho el final, muy simple para lo que cuenta la película. En resumidas cuentas, nos encontramos con una película imprescindible si quieres conocer la intrahistoria y todo lo que ocurrió antes de ese 21 de julio de 1969 cuyo 50 aniversario tendrá lugar el próximo verano (yo al menos he aprendido mucho viéndola), pero que no te atrapa lo suficiente como para salir maravillado de la sala de cine.

jueves, 18 de octubre de 2018

Once años... y los que quedan

Aquí sigo otro año más pululando por la blogosfera, buscando huecos donde no los hay para compartir mis aficiones y mis vivencias con cualquier persona que quiera pasarse por aquí para que este trocito de Internet siga respirando aunque sea con dificultad. Mi blog, 'El mundo de Rafalillo', celebra hoy su undécimo cumpleaños con un período de madurez que alcanzó en épocas pasadas y que ahora está de capa caída, lo cual no quita que siga teniendo cosas que contar, porque hay un buen listado de entradas pendientes por redactar y publicar. Ganas hay de sobra, pero también falta tiempo, y mucho.
Cada año me repito cuando celebro un nuevo aniversario del blog, pero es que no hay mucho más que decir en una entrada como ésta. 'El mundo de Rafalillo' ya no es lo que era, pues ni por asomo publico con la misma periodicidad y variedad que en sus primeros cuatro o cinco años, y tampoco los visitantes son tan numerosos como antaño, lo cual se traduce en unas estadísticas penosas que luego detallaré. En cualquier caso, me cuesta pensar en el día que definitivamente pondré punto y final a esta experiencia, y es por eso que mientras tanto mantengo esto con vida con las pocas secciones que han sobrevivido en los últimos tiempos, a saber: 'No es mío, pero es interesante', mis colaboraciones para el 'Carnaval de Matemáticas', las críticas de los libros que leo, los resúmenes de las procesiones de Semana Santa y extraordinarias a las que voy, y los relatos de los viajes que hago. Ojalá hubiese más diversidad de contenidos, pero ya de por sí me cuesta estar al día con mis viajes, como para hablar de más cosas.
El resumen estadístico de lo que ha sido el blog en los últimos doce meses no puede faltar en esta entrada:
  • 40 entradas publicadas (una menos que el año anterior), lo que depara una media de 3 o 4 entradas al mes.
  • 59 comentarios, un 22 % menos que el año anterior, y que representa apenas un comentario y medio por cada entrada publicada.
  • Unas 9.800 visitas recibidas, o lo que es lo mismo, un 30 % menos que hace un año. Esto supone una media de unas 27 visitas diarias.
  • Las visitas proceden de 70 países diferentes de los cinco continentes. Algo más de la tercera parte de los visitantes son de España, mientras que los demás lo hacen principalmente desde Latinoamérica (México, Colombia, Argentina, Perú, Chile, Ecuador...), Francia y Estados Unidos.
  • La duración media de las visitas sube hasta los 51 segundos, por los 43 del año anterior.
  • El blog ha sido visualizado unas 12.200 veces, un 28 % menos que el año anterior. Son 651 las diferentes páginas que se han visualizado, siendo la de ¿Qué diferencia existe entre un equinoccio y un solsticio? la más visitada, seguida por la principal del blog.
  • El blog tiene 54 suscriptores (un 16 % menos que el año pasado) y 58 seguidores (misma cantidad que hace un año).
Ni que decir tiene que los datos son más o menos los esperados, y la tendencia para los próximos años será incluso más a la baja. Ya me gustaría a mí tener mejores registros para que la celebración del aniversario fuese algo más digna, pero bueno, al menos el blog sigue en pie con lo poquito que logro compartir con vosotros. Como he advertido ya en cumpleaños anteriores, la probabilidad de que 'El mundo de Rafalillo' vuelva por sus fueros es ínfima, prácticamente nula, por lo que toca conformarse con lo que hay, que bien mirado es de cierta calidad. Por cierto, que la idea de un blog de Semana Santa la mantengo guardada por si acaso en el futuro me atrevo a sacar adelante ese proyecto; por su parte, el blog de Flipeando las Matemáticas que empecé hace poco más de un año para utilizarlo en mi labor docente tuve que abandonarlo ante el poco uso que le estaban dando mis alumnos, aunque pretendo retomarlo a corto plazo.
Pues nada más por hoy. Como siempre le doy las gracias a todos los lectores de 'El mundo de Rafalillo' que siguen pasándose por aquí de forma puntual o con cierta continuidad. Tanto vosotros como los nuevos visitantes siempre seréis bien recibidos.
¡Muchas gracias a todos!

domingo, 14 de octubre de 2018

La Soledad de San Pablo procesiona por el centenario de su hermandad

En la tarde-noche de ayer sábado, la imagen de Nuestra Señora de la Soledad salió en procesión extraordinaria con motivo del centenario fundacional de la hermandad del Santo Traslado.
El cortejo se puso en marcha a las seis y media, con la cruz guía de la corporación al frente y seguida por la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús Cautivo interpretando marchas en cabeza de procesión; a continuación, numerosas parejas de hermanos portando cirios, el guión de la cofradía, una representación de otras hermandades (Salud, Cautivo, Zamarrilla y Piedad) con sus respectivos guiones, la presidencia y los acólitos. Nuestra Señora de la Soledad salió en su trono del Viernes Santo, pero presentó varias novedades estéticas que dotaron a la imagen de un aspecto diferente al que estamos acostumbrados. La imagen estrenó una ráfaga de orfebrería que le aportó más protagonismo, así como la ausencia de la cruz en el trono, que además contaba en sus esquinas con los arbotantes del de la Patrona. Por su parte, la Banda Sinfónica Virgen de la Trinidad fue la encargada de interpretar marchas procesionales tras el trono.
A lo largo del recorrido se vivieron varios momentos emotivos, entre ellos el que tuvo lugar en la ermita de Zamarrilla, donde María Santísima de la Amargura salió al encuentro de la Virgen de la Soledad, tras lo cual la imagen fue despedida con una petalada. También fue recibida con otras petaladas en varios puntos del recorrido, como por ejemplo a su paso por las casas hermandad del Cautivo y de la Salud. La imagen, bastante arropada de público, discurrió por las calles de su barrio, en particular por Trinidad, Carril, Mármoles, Avenida de Barcelona, plaza de Bailén, Trinidad, Sevilla, Regente, Juan de Herrera, San Quintín, Avenida de Fátima, Trinidad y su casa hermandad, donde se recogió poco después de la una de la madrugada con una gran petalada.

martes, 9 de octubre de 2018

No es mío, pero es interesante (CXVII)

Aquí tenemos una nueva entrega de 'No es mío, pero es interesante', una sección en la que os recomiendo las entradas de otros blogs y webs que más me han gustado en las últimas semanas. Como siempre, hay un blog que aporta varios posts, concretamente Microsiervos, con seis aportaciones. Y lo que tampoco falla es la variedad de contenidos: matemáticas, astronomía, curiosidades, vídeos, etc.
Repasemos la lista de recomendaciones de esta entrega:
¿Os han gustado las recomendaciones de esta entrega? Espero que sí y que me lo hagáis saber a través de un comentario ;)

domingo, 30 de septiembre de 2018

La Merced recorre su feligresía por el 800 aniversario de la Orden Mercedaria

En la tarde-noche de ayer sábado, Nuestra Madre y Señora de la Merced procesionó en rosario vespertino extraordinario con motivo del 800 aniversario de la fundación de la Orden Mercedaria.
La procesión dio comienzo a las 19:30, partiendo desde el interior del Real Santuario de Santa María de la Victoria con una cruz parroquial al frente y seguida por dos nutridas filas de hermanos portando velas, el guión de la hermandad y la presidencia de la corporación. A continuación, se situó la Escolanía Pueri Cantores Jesús Nazareno de Almogía para acompañar en el rezo de las estaciones a Nuestra Madre y Señora de la Merced, que procesionó en el trono de María Santísima de los Dolores de Almogía, aunque lo hizo en solitario, es decir, sin la habitual compañía de San Juan Evangelista en la Sacra Conversación de cada Domingo de Ramos. Con motivo de este rosario extraordinario, la Virgen estrenó un escapulario en plata de ley y un broche bordado en oro fino, mientras que en el cortejo iba el nuevo guión mercedario.
La procesión, bien arropada de público, discurrió por la plaza del Santuario y por las calles Fernando el Católico, Ladrón de Guevara, María, Rodrigo de Ulloa, Santa María Micaela, Marcos Gómez, Padre Mariana, Manrique, Puerto Parejo y Párroco Ruiz Furest. En este punto, coincidiendo con el término del rezo de las estaciones, la Escolanía Pueri Cantores abandonó la procesión para ser reemplazada por la Unión Musical Maestro Eloy García, que se situó tras el trono para interpretar marchas procesionales (entre ellas 'Libertadora', estreno para la ocasión) en la segunda mitad del recorrido. Con esta nueva formación, el cortejo continuó por las calles Altozano, Cruz Verde, Frailes, Huerto del Conde, Cobertizo del Conde, Lagunillas, plaza de la Victoria, Altozano, Chaves, plaza Benigno Santiago Peña, plaza de Mendizábal, Cristo de la Epidemia, plaza de la Victoria, Compás de la Victoria, San Patricio, Fernando el Católico, plaza del Santuario y Real Santuario de Santa María de la Victoria, donde tuvo lugar el encierro poco antes de las dos de la madrugada, esto es, casi dos horas y media después de la hora prevista, un retraso más que injustificado.

martes, 25 de septiembre de 2018

La gran novela de las matemáticas

El último libro que he leído este verano ha sido 'La gran novela de las matemáticas', del divulgador matemático francés Mickaël Launay.
El autor hace un recorrido por la historia de las matemáticas a través de esas grandes mentes que, a lo largo de cientos y miles de años, han ido descubriendo diversos conceptos y teoremas que ahora se enseñan en colegios e institutos y que se utilizan de una forma más o menos directa en ámbitos más o menos cotidianos, tales como la geometría que se esconde en un balón de fútbol o la fórmula que explica la fuerza con la que se atraen dos cuerpos, como por ejemplo los planetas. Esta gran historia comenzó hace miles de años, cuando el ser humano aprendió a contar haciendo muescas en un hueso, y actualmente sigue inacabada, pues todavía existen grandes problemas sin resolver. Entre medias, nos encontramos con que las primeras civilizaciones decoraban sus vasijas con motivos geométricos sin saber que estaban clasificando los siete tipos de cenefas posibles, que los símbolos matemáticos (+, -, /, =, etc.) fueron surgiendo a cuenta gotas hace apenas 500 años, o que se puede construir una esfera tan grande como el Sol aparte de una tan pequeña como un guisante, por muy paradójico que nos resulte.
Cuando me topé con este libro en una de mis visitas a las librerías de mi ciudad para encontrar nuevos títulos que añadir a mi larga lista de futuras lecturas, supe casi desde el primer momento que adquirirlo era una apuesta segura, tanto que lo incluí en mi siguiente carta a los Reyes Magos (la de las últimas navidades)... Y me lo trajeron... Y lo he devorado este mismo verano. He de reconocer que en los dos o tres primeros capítulos no me convenció del todo, pero después ha sido un placer ir avanzando en sus páginas y siguientes capítulos para refrescar muchas cosas que ya sabía (es lo que tiene haber leído tanta divulgación matemática) y aprender otras tantas. Me ha gustado mucho cómo plantea el autor cada capítulo, con unos primeros párrafos en los que nos introduce el concepto a tratar partiendo bien de una visita al Louvre para mostrarnos las matemáticas que oculta, bien de los viajes que realizó Fibonacci para aprender los números indoarábigos y descubrir su famosa sucesión, bien de 15 formas más para, entre otras cosas, saber de dónde salen los infinitos decimales del número π, admirar los 17 teselados de la Alhambra o conocer las primeras máquinas de las que posteriormente surgieron las calculadoras y ordenadores que utilizamos a diario. Todo el relato está salpicado de anécdotas, curiosidades, ilustraciones y las fórmulas justas y necesarias para disfrutar de una lectura amena que nos enseña que las matemáticas son el fruto de años y años de evolución y estancamiento, de ideas brillantes e intentos fallidos, de colaboraciones y disputas entre matemáticos, de teoremas demostrados y conjeturas por demostrar. Por ponerle una pega a este libro, la verdad es que no me hubiese importado que fuese más largo (no llega a las 250 páginas), pero está escrito y enfocado al público poco ducho en esta materia para captar su atracción e intentar hacerle ver que las matemáticas y su historia son apasionantes, así que es entendible su extensión. En cualquier caso, se ha ganado un hueco entre mis títulos preferidos de la divulgación matemática, por lo que habrá que estar atentos a futuras obras de Mickaël Launay, seguro que tampoco defraudarán.

Nota: este post forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta septuagésima novena edición, también denominada 9.3 Vuelta al Cole, está organizado por Juan Francisco Hernández Rodríguez a través de su blog Esto no entra en el examen.