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domingo, 9 de junio de 2019

Objetivo: La Luna. 50 Aniversario de una misión cumplida

Ayer por la mañana acudí al Centro de Ciencia Principia para asistir a la última conferencia de los sábados del presente curso, titulada 'Objetivo: La Luna. 50 Aniversario de una misión cumplida' e impartida por Jesús Chinchilla Domínguez, divulgador y miembro de la Agrupación Astronómica de Málaga "Sirio".
Como de costumbre, llegué unos minutos antes de tiempo a Principia para pasar un rato en la Sala Tomás Hormigo viendo y experimentando con los nuevos módulos que hay allí expuestos, tras lo cual me dirigí a la Sala Faraday para coger un buen sitio para la conferencia. A las doce y cinco, uno de los responsables de Principia comenzó con la presentación del ponente, precisamente uno de los impulsores de este centro de ciencia, destacando su labor divulgadora y su colaboración en las observaciones astronómicas que organiza Principia cada mes. Jesús Chinchilla empezó la charla con un par de preciosas fotos de la Luna, una llena y otra en cuarto creciente, en las que pudimos apreciar perfectamente sus mares, llamados así porque Galileo, cuando los observó con su telescopio, creía que eran extensiones de agua. Luego, mostró algunas fotos más en las que dejó patente la influencia que nuestro satélite ha tenido a lo largo de nuestra historia, así como la idea de llegar hasta ella, en diversos ámbitos, como por ejemplo en las esculturas de dioses de varias civilizaciones, en el estudio cartográfico que hizo Galileo de la Luna o en escritores como Verne o Hergé en algunas de sus obras.
A continuación, entró de lleno en la carrera espacial propiamente dicha, la cual dio comienzo durante la Guerra Fría que enfrentó a Estados Unidos y la Unión Soviética durante casi medio siglo, una carrera que estuvo liderada respectivamente por los ingenieros Von Braun y Koroliov, quienes diseñaron los primeros cohetes lanzados al espacio para cada bando. Oficialmente se considera que dicha carrera comenzó con el lanzamiento del satélite artificial soviético Sputnik 1, seguido del Sputnik 2 en el que viajó la perra Laika, mientras que EEUU tuvo que esperar hasta 1958 para poner en órbita su primer satélite artificial, el Explorer 1. Tras el contraataque estadounidense, la URSS dio varios golpes sobre la mesa, pues en 1959 consiguió hacer la primera foto de la cara oculta de la Luna, pero sobre todo en 1961 y 1963 cuando Yuri Gagarin y Valentina Tereshkova, respectivamente, se convirtieron en el primer hombre y la primera mujer en viajar al espacio. Fue por entonces, en 1962, cuando el presidente Kennedy pronunció su famoso discurso en el que dijo que eligieron "ir a la Luna no porque sea fácil, sino porque es difícil", con el Programa Mercury ya vigente y habiendo mandado ya al espacio a astronautas como Alan Shepard y John Glenn, un logro conseguido en buena parte por las matemáticas afroamericanas que inspiraron la reciente película 'Figuras ocultas'.
El ponente continuó con la presentación que había preparado hablando del Programa Gemini y del Programa Apolo, que fue el que finalmente consiguió llevar al hombre a la Luna en la misión Apolo 11, cuya tripulación estuvo compuesta por Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins. Para recordar tan histórico momento, que tuvo lugar el 20 de julio de 1969, Jesús nos puso el vídeo del descenso final del módulo lunar Eagle hasta posarse en la superficie del satélite, y luego otro en el que se ve a Armstrong bajando por las escaleras del módulo y pisando la Luna mientras pronunciaba su famosa frase, ya en la madrugada del 21 de julio. El ponente nos contó varias curiosidades y anécdotas de ese primer alunizaje, como por ejemplo que los astronautas trajeron 22 kilos de roca lunar, mientras que allí dejaron un retrorreflector y un sismógrafo, entre otros objetos, como por ejemplo una bandera estadounidense que realmente no está ondeando, sino que está arrugada por su sujección al travesaño de la misma; que en la famosa foto que Armstrong hizo de Aldrin se puede apreciar nuestro planeta reflejado en la visera del casco de Aldrin; y también que la retransmisión por televisión de este paseo lunar se hizo a través de tres antenas situadas en California, Madrid y Camberra. Ya de vuelta en la Tierra y sanos y salvos, los tres astronautas fueron recibidos con honores en diversas ciudades del mundo, entre ellas Madrid en octubre de ese mismo año 1969.
El Programa Apolo continuó hasta la misión Apolo 17 de 1972, año en el que el hombre ha pisado por última vez la Luna, aunque según el ponente se espera que China sea la próxima potencia en llevar al hombre a nuestro satélite antes de 2024. Ojalá pueda ver algo así muy pronto, tiene que ser algo indescriptible. Finalmente, Jesús nos puso un vídeo con espectaculares imágenes de la Luna tomadas por la LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) y amenizadas por la música del 'Claro de luna' de Debussy. Como no podía ser de otra forma, tras un caluroso aplauso del público allí presente, el ponente recibió un rodillo antigravitatorio en miniatura de manos de uno de los responsables de Principia, quien además dio por terminado el ciclo de conferencias de los sábados e invitándonos a volver el curso que viene.

jueves, 28 de marzo de 2019

¡Que las matemáticas te acompañen!

El pasado sábado 23 de marzo me acerqué al Centro de Ciencia Principia para asistir a una de las charlas del ciclo de conferencias que organiza este centro cada curso; en concreto, la charla en cuestión llevaba por título '¡Que las matemáticas te acompañen!' y fue impartida por Clara Grima, divulgadora matemática y profesora en la Universidad de Sevilla.
Como suelo hacer en estos casos, llegué a Principia con bastante tiempo de antelación, en primer lugar para echar un rato en la Sala Tomás Hormigo con los numerosos módulos y juegos con los que cuenta (especialmente los relacionados con las matemáticas y los rompecabezas), y luego porque sabía que la Sala Faraday se iba a quedar pequeña teniendo en cuenta que la ponente es una de las divulgadoras matemáticas más importantes y conocidas de España, y no quería quedarme fuera por llegar un poco tarde; en efecto, la sala se llenó completamente, y algunos asistentes incluso tuvieron que quedarse de pie.
A las doce, uno de los responsables del Centro de Ciencia Principia presentó brevemente a Clara Grima, aunque en realidad no necesita presentación tratándose de quién es, tras lo cual la matemática sevillana dio comienzo con su charla planteando tres preguntas que le han hecho a lo largo de su vida. Las dos primeras nos las han hecho a todos alguna vez: una es "¿A quién quieres más, a mamá o a papá?", para la cual no hay respuesta, mientras que la otra es "¿Qué quieres ser en el futuro?", y aquí ya sí que depende de cada uno. De la tercera pregunta hablaremos más adelante. Pues bien, Clara Grima nos contó que de pequeña soñaba con ser Lola Flores o Madonna, pero lo de cantar no era lo suyo, así que, cuando llegó el momento de elegir carrera cursando COU, tuvo que elegir entre Matemáticas y Filosofía, y se decantó por la primera, que además era su asignatura favorita. Tras varios años estudiando, defendió su tesis doctoral y se dedicó a la investigación y a la docencia universitaria, pero fue a raíz de una actividad realizada en la clase de uno de sus hijos, que por entonces tenía 3 años, cuando emprendió el camino de la divulgación; en particular, le explicó a esos pequeñajos lo que eran los diagramas de Voronoi.
Este concepto, sencillo en su planteamiento y ejecución, no se enseña ni tan siquiera en la ESO o el Bachillerato, pero ella nos mostró el ejemplo que usó para que niños de 3 años lo entendieran (los personajes de Los Lunnis están en el patio de recreo y hay que averiguar quién está más cerca del caramelo que hay en el suelo), y tras ello las numerosas aplicaciones reales que tiene: encontrar la farmacia más próxima a nuestra ubicación, determinar la región que domina cada futbolista en un partido, dónde ubicar un nuevo servicio público en una ciudad, etc. Para entender mejor este concepto, Clara puso un vídeo en el que se observa claramente cómo se determinan las regiones de Voronoi utilizando pintura y un par de cristales. Poco después de publicar en el blog Naukas un artículo sobre los diagramas de Voronoi, un biólogo de su misma universidad, Luisma Escudero, se puso en contacto con ella, y con él colaboró a partir de entonces en una investigación acerca de las células epiteliales que hace pocos meses derivó en el descubrimiento de un nuevo sólido geométrico, el escutoide, y en la posterior publicación de un artículo en la prestigiosa revista científica Nature Communications el pasado mes de julio de 2018. Tan importante fue este descubrimiento que hasta The New Yorker se hizo eco de esta noticia, así como otros muchos medios, aunque principalmente más allá de nuestras fronteras, en España más bien poco.
Ahora sí, Clara Grima nos planteó la tercera de las preguntas de las que nos habló al principio, que no es otra que "¿Para qué sirven las matemáticas?". Esta pregunta también me la hacen a mí cada dos por tres, es lo que tiene ser profesor de Matemáticas, y es la que más le molesta a nuestra ponente, sobre todo porque, cada vez que una persona se la hace o le dice que no sirven para nada, resulta que esa persona está con un móvil en la mano, y es que habrá algún objeto en nuestra vida cotidiana que use más matemáticas que un smartphone. ¡Qué ironía! Clara aprovechó esto para hablar de una de las acciones más habituales cuando manejamos un móvil o un ordenador, que no es otra que usar el buscador de Google, cuyo algoritmo funciona (¡oh, sorpresa!) con matemáticas, aplicadas a la informática claro está, para mostrarnos en menos de un segundo una lista de enlaces relacionados con lo que queremos encontrar, y además ordenados por importancia. Como bien dice ella, el algoritmo de Google, al igual que un cuadro de Picasso, es una obra de arte.
Y de la relación entre las matemáticas y la informática siguió hablando, concretamente partiendo de la afirmación de un científico y diciendo que saber matemáticas y programación es lo mismo que tener superpoderes, y puso como ejemplos al propio Google, así como a Facebook, Amazon o Apple, cuyos fundadores y directores ejecutivos son matemáticos o ingenieros, y son a fin de cuentas los que controlan el mundo con nuestros datos y con toda la información que les proporcionamos sin casi darnos cuenta. Para terminar con su charla, Clara quiso destacar la escasa presencia femenina en las carreras científicas, y es que, como ella afirma, cuando va a dar clase a la universidad parece más bien profesora de despedidas de soltero que de matemáticas a tenor de las pocas chicas que hay en la titulación de la que es docente. Y para prueba, un dato: apenas el 10 % de los estudiantes que se matriculan en una ingeniería de la rama informática en la Universidad de Sevilla son mujeres, y eso que fue Ada Lovelace la pionera de la computación allá por el siglo XIX; eso sí, está la excepción de Ingeniería de la Salud, donde sí que hay paridad, quizás por llevar ese apellido sanitario que tradicionalmente se ha asociado a las mujeres. Finalmente, Clara Grima cerró su intervención diciendo que el futuro se escribe con M de matemáticas... y de mujer.
Tras unos más que merecidos aplausos por una charla cargada de matemáticas y mucho humor, Clara respondió a las preguntas que le hicieron algunos de los asistentes. De sus respuestas supimos, entre otras cosas, que el nombre de los escutoides se deriva del apellido de su compañero biólogo (Escudero), que solamente dos o tres de los 16 investigadores que formaron parte del descubrimiento de los escutoides son fijos en la universidad, o que esa fama científica no se ha traducido precisamente en más fondos ni en más presupuesto para sus investigaciones. Como no podía ser de otra forma, el personal de Principia le regaló el ya tradicional rodillo antigravitatorio en miniatura, tras lo cual muchos de los asistentes se acercaron a Clara Grima para hacerse una foto con ella, y yo no fui menos, que la conozco desde hace varios años por participar en el Carnaval de Matemáticas y me hacía mucha ilusión conocerla en persona.

Nota: este post forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta octagésima segunda edición, también denominada X.2, está organizado por Rafael Martínez González a través de su blog El mundo de Rafalillo.

domingo, 19 de abril de 2015

El cielo de los más pequeños

Ayer fui al Centro de Ciencia Principia para asistir a una de las charlas del ciclo de conferencias de los sábados que organiza este centro cada curso; concretamente, la charla tenía por título 'El cielo de los más pequeños', y su ponente fue Juan Carlos Rodríguez Pérez, maestro de Primaria y profesor en el Aula de Astronomía de Fuenlabrada.
Como suele ser habitual en mí, llegué con tiempo de sobra y coger buen sitio, ya que estas charlas suelen tener bastante público, incluso a veces se han ocupado las cien plazas de la Sala Faraday, que es donde tienen lugar. Pasados cinco minutos de las doce, uno de los responsables de Principia presentó a Juan Carlos Rodríguez, quien empezó comentando por encima que buena parte de las actividades y clases que organizan en el Aula de Astronomía de Fuenlabrada en el que trabaja está dirigida a niños de 3 a 7 años, como algunos de los allí presentes, para explicarles en qué consiste el día y la noche y las nociones más básicas de astronomía, como son el Sol, la Luna y las estrellas. En primer lugar, cogió un globo terráqueo para buscar dos localizaciones al norte y al sur de Málaga, en concreto las Islas Feroe y la República de Malí, y propuso al público como ejercicio, indicando previamente hacia dónde se encuentra el norte y el sur de la sala, que indicásemos con el dedo una línea recta que uniera a Málaga con estos dos lugares. Como era de esperar, todos señalamos hacia adelante o detrás cuando en realidad tendríamos que haberlo hecho hacia el suelo en dichas direcciones, puesto que, al ser la Tierra esférica, no tiene sentido hacerlo sobre el horizonte, sino atravesando el suelo.
A continuación, nos contó una de las actividades que llevan a cabo para obtener información a partir de las sombras que describen los objetos. En una sala a oscuras, le enseñan a los niños con la única ayuda de una linterna que si iluminamos un objeto desde el lado izquierdo, entonces su sombra aparece a la derecha, y viceversa; por otra parte, si la linterna se sitúa por encima, entonces la sombra es pequeña, mientras que si la situamos más abajo la sombra se alarga. Una vez comprendido este experimento, llevan a los niños al patio para dibujar sus sombras en los diferentes momentos del día desde un mismo sitio, y de esta forma explicarles que según el tamaño de dichas sombras se puede saber si el sol está más alto o más bajo, y también si está por el este, por el sur o por el oeste según la dirección que tome. La conclusión que sacan de aquí es que el sol se mueve, que sale por el este y que se pone por el oeste.
De nuevo los asistentes seríamos partícipes de una de las actividades que también realiza Juan Carlos en el Aula de Astronomía de Fuenlabrada. Para ello, nos repartió a cada uno una cartulina negra, que haría el papel de un trozo del cielo, y una almohadilla y un punzón para poder hacer pequeños agujeros sobre dicha cartulina, de tal manera que simulasen ser estrellas, tal y como las vemos cada noche, cuando a simple vista se pueden ver casi 6.000 de ellas. Seguidamente, nos dio un lápiz blanco para rodear las cinco estrellas que mejor se veían en nuestra cartulina y luego unirlas libremente con líneas para crear nuestra propia constelación. De hecho, también nos pidió que, partiendo de las líneas que hubiésemos trazado, dibujáramos sobre ellas algo que tuviese la forma obtenida, tal y como ocurre con las constelaciones reales, algunas de las cuales parecen animales, objetos o personajes mitológicos, tal y como nos mostró con el programa Stellarium.
Para la última actividad que propuso repartió entre el público varios palos con una bola de corcho blanco en uno de los extremos que haría la función de Luna. A continuación, y con la sala completamente a oscuras, cogieron un tubo de luz fluorescente azul para representar la luz solar, mientras que nosotros nos pusimos de espaldas a dicha luz y con el palo levantado para ver que en ese momento podíamos ver una cara de la Luna totalmente iluminada, es decir, llena; sin embargo, cuando girábamos hacia la izquierda comprobábamos que iba menguando gradualmente hasta quedarse a oscuras, esto es, nueva, y si continuábamos con el giro de nuevo comenzaba a estar iluminada hasta volver a la fase lunar por la que habíamos empezado.
Finalmente, Juan Carlos concluyó diciendo que el objetivo de las actividades que plantean en su centro de trabajo es cómo se puede abordar la astronomía para los más pequeños, aunque tienen más actividades tanto para los de las edades mencionadas como para los que son un poco mayores. Tras recibir el aplauso del público asistente, hubo un turno de preguntas, algunas de ellas procedentes de niños, y, como suele ser habitual, Juan Carlos fue obsequiado con el clásico rodillo antigravitatorio en miniatura de Principia.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

¿Puede un ordenador ser creativo?

El pasado sábado por la mañana fui con Miguel al Centro de Ciencia Principia para asistir a la primera charla divulgativa de este curso, la cual tenía por título '¿Puede un ordenador ser creativo? Del cálculo a la composición musical' y por ponente a Francisco J. Vico Vela, catedrático del departamento de Lenguajes y Ciencias de la Computación de la Universidad de Málaga.
Para no perder la costumbre, llegamos con la suficiente antelación como para darnos antes una vuelta por la Sala Tomás Hormigo y hacer tiempo hasta que se abrieran las puertas de la Sala Faraday, donde tendría lugar la charla, que también, para no perder la costumbre, empezó con unos diez minutos de retraso. Tras una breve y concisa presentación del ponente por parte de uno de los responsables de Principia, Francisco J. Vico comenzó su exposición explicando la idea general acerca de la cual iba a hablar, en concreto de la creatividad computacional, de la creatividad de un ordenador, que pretende emular la inteligencia humana a través de algoritmos, procesos y sistemas. En otras palabras, se pretende y se busca que, al igual que el ser humano, un ordenador sea capaz de crear, de producir algo nuevo pero que al mismo tiempo sea relevante. Si Miguel Ángel creó el 'David' y una de las diseñadoras de IKEA ha hecho lo propio con unos objetos decorativos, ¿por qué un ordenador no va a ser capaz de conseguir algo parecido? El problema es que es muy difícil conseguir que se comporte como el cerebro de una persona, puesto que éste de por sí ya es sumamente complejo, y por otra parte bastante inaccesible, al estar protegido por el cráneo. Así pues, si descifrar el comportamiento y el funcionamiento del cerebro presenta serias complicaciones, pretender que un ordenador simule serlo lo es todavía más.
Una posible solución resulta ser la de copiar procesos naturales, y es que la naturaleza ha demostrado que a través de la evolución han surgido nuevas especies que presentan nuevas funcionalidades que ha mantenido en el caso de ser útiles y que ha descartado cuando no lo son. Tenemos numerosos ejemplos en los que el ser humano ha copiado las características de otros seres vivos para aplicarlos en la vida cotidiana o en ciertos ámbitos más específicos: el velcro está basado en los cardos; el Bionic Car de la casa Mercedes, en el pez cofre; el Stickybot, en la salamanquesa; el Lotusan, en la hoja de loto; etc. Francisco J. Vico recalcó a este respecto que estas características que hemos adoptado de la naturaleza también nos han servido para crear lo que se llaman agentes autónomos, algunos de los cuales consisten por ejemplo en robots que aprenden a andar solos y adaptándose al terreno en el que se encuentre, otros que generan copias de sí mismos, etc. Otro claro caso de copia de la naturaleza es uno que yo ya conocía y que se conoce como optimización con colonias de hormigas, ya que éstas, cuando recorren un camino, dejan un rastro de feromonas que permite al resto de la colonia saber cuál es el mejor trayecto para llegar a un destino, y precisamente en esto consiste el famoso problema del viajante del que tanto escuché hablar en mis tiempos universitarios. En resumidas cuentas, lo que se aplica en este caso es la inteligencia colectiva de todas las hormigas, puesto que con una sola no se consiguen resultados significativos.
El ponente también habló de las gramáticas en desarrollo de plantas, que, para que todo el mundo lo entienda, guarda relación con los fractales, ya que se compone de un patrón y una serie de reglas con las cuales también podemos crear. Antes de cambiar el rumbo de la exposición, puso unos cuantos vídeos de simulaciones de vida artificial, en concreto de aterrizadores y de seguidores, especialmente curiosos e interesantes estos últimos, ya que presentó cuatro modelos que bajo unas condiciones favorables se comportan adecuadamente, pero conforme se dificultan dichas condiciones al final resulta que solamente uno de ellos es realmente robusto, o al menos mucho más que los otros.
Como decía, la charla contó con una segunda parte que terminó por deleitar al público asistente, que por cierto llenó la sala. Francisco J. Vico pasó a explicar uno de los proyectos en los que se encuentra trabajando, en concreto el Mozart Machine, que, a grosso modo, podemos decir que es un compositor de música virtual con la particularidad de que no copia a ningún compositor, esto es, diseña desde cero con un estilo propio. Ya existe un primer disco llamado 'Iamus', cuyas composiciones han sido creadas 100% con ordenador, y hasta han sido ya interpretadas por varias orquestas, como por ejemplo la de Londres. Como anécdota llamativa, el ponente contó que le hicieron llegar una de las obras a un experimentado crítico de música para que diera su opinión sin hacerle saber quién era el autor. Pues bien, resulta que dicho crítico afirmó que era de bastante nivel y que le gustaría conocer al compositor para felicitarle, a lo que le respondieron que tendría que decírselo a un ordenador, y esto, como comprenderéis, le dejo boquiabierto.
Nosotros también nos quedamos estupefactos. Cierto es que, bajo mi punto de vista musical, las composiciones que escuchamos del disco en cuestión no me parecían gran cosa, pero sí otras que no han sido publicadas todavía y que tocan varios géneros, tales como indie, new age, disco, etc. Los ejemplos que escuchamos de este último género seguro que pasarían desapercibidos en cualquier discoteca, en el sentido de que cualquiera diría que ha sido un dj el que ha compuesto esa canción. Otra de las posibilidades que mencionó Francisco acerca del Mozart Machine es que es capaz de encontrar el 'genoma' de cualquier canción aplicando ingeniería inversa, lo cual puede ser utilizado para crear versiones a partir de los 'genes' de dichas composiciones. Puso como ejemplos el 'Nokia Tune' y el 'Final Countdown', y ciertamente las versiones generadas, que no pueden considerarse plagios sino evoluciones, recordaban bastante a las creaciones originales. Ingeniería genética aplicada a la música. Ahí queda. En relación con lo anterior, el ponente precisó que el futuro de la música tenderá a una colaboración cada vez más estrecha entre los ordenadores y los compositores para seguir creando nuevas canciones, aunque en realidad seremos los seres humanos los que decidamos qué está bien y qué está mal para enseñar al ordenador a mejorar sus creaciones, que a todo esto tendrían un coste prácticamente cero.
Ya para terminar, Francisco J. Vico cerró su exposición con un alegato ecologista en que pedía que cuidásemos y administrásemos nuestro ordenador terrestre, La Tierra, el ordenador más potente y complejo que jamás podríamos diseñar. Tras unos más que merecidos aplausos por la excepcional charla con la que nos había deleitado, absolutamente brutal tanto en sus contenidos como en la forma de transmitirlos, el ponente estuvo unos veinte minutos respondiendo a las dudas y cuestiones que le plantearon algunos de los asistentes. Como siempre, al término de dicha ronda de preguntas, Francisco J. Vico fue obsequiado con el ya famoso rodillo antigravitatorio en miniatura de Principia. Si el resto de charlas a las que asista de aquí en adelante son la mitad de interesantes que ésta, no me queda duda de que habré aprovechado y bien esas mañanas de sábado que están por llegar.

miércoles, 19 de junio de 2013

La guerra de la tele

El pasado sábado por la mañana acudí con Miguel al Centro de Ciencia Principia para asistir a la última charla divulgativa de este curso, cuyo título era 'La guerra de la tele. Luces y sombras en la medición de las audiencias' y que fue impartida por Carlos Lamas Alonso, ex director adjunto de la AIMC (Asociación para la Investigación de los Medios de Comunicación).
Como de costumbre, llegamos con varios minutos de antelación a Principia, así que hicimos un poco de tiempo paseándonos entre los módulos de la Sala Tomás Hormigo antes de entrar en la Sala Faraday, donde tendría lugar la citada charla de Carlos Lamas, que fue presentado por uno de los responsables del centro para a continuación cederle la palabra. Desde el primer momento, Carlos recalcó que su exposición estaría centrada principalmente en la televisión por ser el medio más estudiado en el aspecto de las audiencias, aunque también se podría hablar de otros medios con bastante profundidad, casos de la radio, la prensa o ahora Internet.
La persona que presentó a Carlos comentó de él que es matemático, lo cual no me sorprendió, puesto que, tal y como se demostró con el paso de los minutos, el ponente dejó muy claro el importante papel que juegan las matemáticas en los medios, y es que con los datos que se obtienen de las encuestas, de las audiencias y demás mediciones es posible interpretar, valorar y predecir el comportamiento de las personas. En primer lugar, Carlos recalcó que los medios son importantes por dos factores básicos, como son el consumo y la economía. Basta decir con respecto al consumo que los españoles dedican unas siete horas y media a los medios de comunicación, sean del tipo que sean, mientras que con respecto a la economía la publicidad representa un 1% del PIB, y que también ésta se ha visto afectada por la crisis, pues casualmente desde 2007 ha sufrido un bajón considerable del orden del 55%. Luego continuó hablando acerca de las diversas actitudes que los medios presentan en función de los resultados de las audencias, y para ello se ayudó de varios chistes gráficos que las reflejaban a la perfección.
La siguiente parte de la charla fue un poco más aburrida, pues trataba acerca de la historia de la medición de las audiencias desde sus comienzos hasta la actualidad, desde los peoplemeters hasta los audímetros que hoy día se utilizan para registrar el estado del televisor, el canal que se está viendo y quién utiliza el mando a distancia. En España, el estudio se realiza con una muestra de 4.625 familias que representan un total de casi 12.000 individuos, pero esas familias no se eligen medio a dedo medio de forma aleatoria, pues se intenta que todas ellas abarquen todas las opciones posibles (personas de todas las edades, estratos sociales, de ambos sexos...). A continuación, Carlos mostró un interesantísimo gráfico en el que se mostraba qué actividad realizan los españoles cada hora del día: trabajar o estudiar, dormir, comer, tiempo libre, etc. El siguiente gráfico se correspondía con el porcentaje de personas que está viendo la televisión en cada momento, y casualmente la curva que describía era prácticamente idéntica que la del tiempo libre del gráfico anterior, lo cual demuestra que, tal y como decía Carlos, dedicamos nuestras horas a ver la tele en vez de a leer un libro. Por cierto, que a la forma de dicha curva se le conoce en el mundillo de las audiencias como de camello, pues tiene dos jorobas bien pronunciadas en la hora del almuerzo y en la de la cena.
Carlos siguió aportando datos acerca de las audiencias, en concreto la del tiempo que dedicamos cada día a ver la tele, que en el caso de los españoles es de 239 minutos, demasiado a mi parecer, aunque no tanto como los estadounidenses, que nos ganan con 293 minutos; por contra, países como Suecia son más equilibrados y solamente la ven unos 162 minutos de media al día. Después, Carlos pasó a analizar los programas más vistos en España en las últimas décadas, que en los últimos diez o doce años tiene un dominador absoluto, el fútbol, además de la primera edición de Gran Hermano; de hecho, sin ir más lejos, la emisión más vista en lo que llevamos de año ha sido la final de la Copa del Rey en TVE1, que literalmente se comió al resto de cadenas esa noche. En lo que a la evolución de la cuota de pantalla de las cadenas, Carlos presentó un estudio en el que se veía perfectamente que la televisión pública ha ido perdiendo poco a poco peso con la llegada y el asentamiento de las privadas, aunque también es cierto que solamente Telecinco (y ya sabemos con qué tipo de programas) ha conseguido arrebatarle el primer puesto en algunos de los últimos años. Por último, Carlos terminó exponiendo algunas críticas que surgen acerca de las audimetrías, que si sirven, que si no sirven, que si los datos no reflejan la realidad, etc., y también habló acerca de los nuevos métodos de medición que están surgiendo, sobre todo a raíz de la aparición de las redes sociales.
La charla terminó poco antes de las dos entre los aplausos de los asistentes, quienes hicieron algunas preguntas al ponente antes de que éste recibiera de manos del responsable de Principia el ya mítico regalo de un rodillo antigravitatorio en miniatura. Con esta charla se puso punto y final al ciclo de charlas divulgativas de los sábados de Principia, que lo retomará con la llegada del nuevo curso, y que seguro que tendrá variadas e interesantes charlas a las que acudir.

Nota: este post forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta trigesimoquinta edición, también denominada 4.12310, está organizado por Rafael Miranda Molina a través de su blog Geometría dinámica.

viernes, 22 de febrero de 2013

Un paseo matemático por los medios de comunicación

El pasado sábado por la mañana me pasé por el Centro de Ciencia Principia para asistir a la que probablemente ha sido la mejor charla divulgativa de matemáticas a la que he tenido la oportunidad de ir. Dicha charla se tituló 'Un paseo matemático por los medios de comunicación' y fue impartida por Raúl Ibáñez Torres, profesor titular de Geometría de la Universidad del País Vasco y director del portal divulgaMAT.
Como de costumbre, llegué con tiempo suficiente a Principia como para dar un paseo por la Sala Tomás Hormigo antes del otro paseo con el que poco después nos iba a deleitar Raúl Ibáñez, que precisamente también se encontraba por allí echándole un vistazo a los diferentes módulos que allí hay expuestos. En cuanto se permitió la entrada a la Sala Faraday, cogí asiento y esperé a que diera comienzo la charla, unos diez minutos después de las doce del mediodía. Uno de los responsables del museo presentó a Raúl, del que recitó parte de su currículum tanto como profesor como divulgador para cederle la palabra a continuación. A modo de introducción, Raúl nos contó que las matemáticas están muy presentes en los medios de comunicación, y es que es muy habitual toparse con gráficos, mapas, estadísticas, probabilidades, porcentajes y otros conceptos básicos de la materia tanto en periódicos, como en la televisión o en Internet. El problema es que a veces esos números o conceptos no son bien usados por los periodistas y comunicadores, como iba a demostrar durante el resto de la charla, la cual se podía dividir más o menos en tres partes (grandes números, porcentajes y probabilidad, y gráficas), aunque quizás no fue esa la intención del orador.
Raúl no pudo empezar con un mejor ejemplo, y al mismo tiempo tópico, para enganchar al público: los diferentes datos de participación en las manifestaciones que dan los periódicos según su posición política. Sin dar nombres, diré que una de las dos portadas mostraba una imagen con apenas dos manifestantes y con un claro mensaje de fracaso de la oposición, mientras que en la otra podíamos contemplar una vista aérea de las calles de Madrid a rebosar de gente quejándose por una reciente reforma. Luego continuó con varios ejemplos de números grandes que solemos leer en la prensa, pero de los que realmente no somos capaces de valorar su magnitud si no los comparamos con otras cantidades más cotidianas; por ejemplo, se basó en un videojuego que costó 9 millones de euros para deducir que eso equivalía a unos 700 Renault Clio o a lo que costarían unos 30 pisos en Bilbao. Después pasó a desgranar los números que se utilizaron en ciertas noticias sobre la cantidad de gitanos que hay en el mundo (más de la población total), las personas que acudieron al funeral de Lola Flores (¡nueve por segundo!) o lo rápidos que son Bush y Aznar corriendo (¡nuestro ex-presidente es más rápido que el guepardo!).
Como he dicho, la siguiente parte de la presentación que preparó Raúl la podríamos denominar como 'Porcentajes y probabilidad'. En la primera noticia que expuso, se afirmaba algo así como que las horas con más accidentes y muertes por tráfico tienen lugar de 7:00 a 20:00 creo recordar, lo cual no debería sorprendernos porque son precisamente las horas a las que solemos conducir, por lo que el dato no aportaba nada realmente. Lo mismo ocurre con una campaña de una ONG que denunciaba que un tercio de las personas que mueren en desastres naturales son niños, pero este dato tan impactante no debería chocarnos tanto si nos damos cuenta de que aproximadamente una de cada tres personas que pueblan el planeta son menores de edad. Seguidamente, nos presentó otra noticia que en primer lugar afirmaba que solamente uno de cada mil alpinistas son mujeres, cuando resulta que más adelante en la misma noticia se da como dato que cinco de las doscientas personas que escalaron un ochomil en tal año fueron mujeres, es decir, que una información no parece casar con la otra. Siguió con otro ejemplo típico, el de los porcentajes de la probabilidad de lluvia los fines de semana, y es que un 50% para el sábado y un 50% para el domingo no se debe interpretar como que es seguro que lloverá, y tampoco lo contrario.
Pasamos finalmente a la última sección de la charla, que se componía principalmente de gráficos. La primera noticia que comentó al respecto hablaba sobre los accidentes de tráfico que se dan en la ciudad y de que la mayoría de las veces el culpable es el peatón; pues bien, resulta que ninguno de los gráficos adjuntos afirmaba nada sobre ello, y además daba como dato que casi todos los accidentes tienen lugar de siete de la mañana a dos de la tarde, y qué casualidad que a esas horas entran y salen los niños de los colegios, se reparten mercancías, etc., es decir, nada extraño. En la misma noticia, se afirmaba además que el 85% de los conductores implicados en estos accidentes eran hombres, y eso podría llevarnos a pensar que nosotros no sabemos conducir; sin embargo, lo que ocurre es que precisamente es ése el porcentaje de conductores varones que hay en España, según una sencilla comprobación experimental que llevó a cabo el propio Raúl en la ciudad en la que reside. A continuación, nos mostró una imagen que había utilizado una conocida emisora de radio para comparar su número de oyentes con los de la competencia haciendo uso de unos castillos de arena cuyos tamaños para nada estaban proporcionados a los datos que representaban. Lo mismo ocurría con un canal de televisión, para el cual una diferencia de menos de un 1% de audiencia equivalía en un histograma a la mitad de su correspondiente barra. Otro ejemplo conocido es el que protagonizó Rajoy en uno de sus debates electorales al mostrar un gráfico de barras cuyos valores representados tampoco eran acordes a la longitud de aquéllas, con el fin obviamente de hacer ver a los españoles que la oposición lo hacía peor que ellos. La última noticia que comentó fue la del gráfico a modo de hemiciclo para mostrar la distribución de los escaños tras las elecciones generales de 2008. Según qué periódico, el tamaño asociado a cada partido variaba, eso sí, casi nunca en consonancia con la proporción correcta.
Con este ejemplo, Raúl Ibáñez dio por terminada su presentación con los aplausos de público, aunque realmente tenía preparadas más noticias, ya que tuvo que tirar de algunas de ellas para responder a las diversas cuestiones que le plantearon algunos de los asistentes a la charla. Recuerdo que mencionó la ley de Benford, que incluso llegó a ser utilizado en varios juicios como prueba matemática para demostrar que cierta persona había estafado a otra. Finalmente, el conferenciante fue obsequiado con el típico regalo de Principia: un rodillo antigravitatorio en miniatura.
Pues así fue esta charla tan amena y que tanto disfruté, y de la que también aprendí mucho más de lo que me podía imaginar. Sinceramente, me hubiera gustado que Raúl hubiera expuesto todo lo que tenía preparado, pero entiendo que había unos horarios que cumplir. Eso sí, lo que me quedó claro a partir de ese día es que ahora voy a leer con otros ojos las noticias de la prensa.

Nota: este post forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta trigesimoprimera edición, también denominada 4.1, está organizado por José Antonio Prado-Bassas, el creador de dicho evento, a través de su blog Tito Eliatron Dixit.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Buscando matemáticas

Este mediodía me he acercado al Centro de Ciencia Principia para asistir a la primera charla divulgativa de los sábados del presente curso y que ha tenido por título 'Buscando matemáticas. Dónde y cómo encontrarlas en tu entorno', la cual ha sido impartida por Luis Balbuena Castellano, profesor de Matemáticas y ex Secretario General de la FISEM (Federación Iberoamericana de Sociedades de Educación Matemática).
Llegué con suficiente tiempo de antelación a Principia, así que me paseé unos minutos por la Sala Tomás Hormigo para echarle un vistazo a algunos de los módulos allí presentes y que tratan de hacer llegar la ciencia en todas sus facetas de una forma amena y entretenida. Cuando apenas quedaban cinco minutos para que diera comienzo la charla, me dirigí a la Sala Faraday para coger sitio en las primeras filas. Tras un mínimo retraso, uno de los responsables del centro se encargó de presentar al ponente, al cual conocía ya de hacía ya varios años y del que nos reseñó algunos de sus logros y premios, así como varios de los cargos que ha tenido a lo largo de su trayectoria como docente. Tras esto, le cedió la palabra a Luis, que agradeció los halagos de su amigo y que dio paso a comenzar con la charla.
Luis me atrajo desde prácticamente la primera diapositiva de la presentación que había preparado para la ocasión. Nos repartió a todos los asistentes una fotocopia de unos billetes de dólares estadounidenses para que, siguiendo los pasos que él nos indicaba, formásemos con ésta un tetraedro perfecto. Con esto ya me quedé alucinado, pues no sabía que con estos billetes se podía construir dicho poliedro, y si a eso le añadimos la demostración de por qué ocurre esto y por qué no ocurre con otros billetes, como por ejemplo los de euro, pues poco más hay que decir; por cierto, no descarto explicaros por aquí un día de éstos este experimento geométrico. A raíz de esto, Luis pasó a explicar los sólidos platónicos y la conocida fórmula de Euler, así como a exponer otros sólidos más complejos que un amigo suyo obtuvo a partir de los platónicos.
La siguiente parte de la presentación estuvo dedicada a los frisos y los calados, y es que por lo visto es muy común en Canarias, lugar de nacimiento de Luis, que las mujeres hagan estos trabajos artesanales que en realidad esconden mucha matemática en su interior. Con la ayuda de algunas de estas obras de tela y con algunos dibujos explicativos, Luis nos habló de las isometrías y los isomorfismos como preámbulo antes de entrar de lleno a analizar los siete tipos de frisos que se pueden construir: que si traslaciones, simetrías, giros, etc. Nos demostró que los frisos están muy presentes en nuestras vidas, y es que basta con analizar las pisadas que dejamos en la arena al pasear por la orilla del mar u observar las hojas de las plantas para darnos cuenta de ello. Lo mismo sucede con los rosetones, que se usan en muchos ámbitos, pero que son de sobra conocidos por su presencia en templos religiosos, sobre todo los góticos.
La presentación continuó con una bonita metáfora acerca de lo importante que son las matemáticas en nuestro día a día, y para ello Luis hizo uso de un supuesto edificio de cinco plantas en el que cada una de ellas necesitaba de lo que producía la que estaba justamente encima. El ejemplo quedó mucho más claro cuando expuso el caso de Marconi, que pudo inventar la radio gracias al trabajo de Hertz, que descubrió la propagación de las ondas radioeléctricas; pero éste no pudo haberlo conseguido de no haber sido por los trabajos previos de Maxwell, y éste tampoco sin los de Isaac Newton, que junto con Leibniz desarrolló las derivadas. Para que luego digan que las matemáticas no sirven para nada.
Por último, a punto de cumplirse ya la hora y media que duraría finalmente la charla, Luis nos habló de un programa de radio de la emisora Radio ECCA en el que él participa y en el cual han hecho entrevistas imaginarias a mujeres de la ciencia, y ahora hacen lo propio con diversos elementos matemáticos (el punto, la recta, el triángulo equilátero...) para intentar divulgar la ciencia, y las matemáticas en particular, a todos los canarios. Tras un gran aplauso del público como agradecimiento por la amena charla que nos había brindado, Luis recibió de manos del responsable de Principia que le había presentado al comienzo el ya tradicional regalo del rodillo antigravitatorio en miniatura.

Nota: este post forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta vigesimoctava edición, también denominada 3.14159265, está organizado por Jesús Soto a través de su blog Pi Medios. La aventura de las matemáticas.

domingo, 22 de enero de 2012

Curiosa-mente

Ayer sábado por la mañana acudí al Centro de Ciencia Principia con Miguel, hermano de mi amigo Pepe y uno de mis alumnos de las clases particulares, para asistir a la charla divulgativa titulada 'Curiosa-mente', la cual sería impartida por Manuel Fernández Tapia, profesor de Física y colaborador de este mismo centro.
Llegamos poco antes de las once y media, justo a tiempo para aprovechar la sesión de planetario que iba a dar comienzo en apenas unos minutos. La chica encargada de dicha sesión empezó hablando del camino que sigue el sol desde que sale hasta que se pone en el horizonte para luego dar paso a un viaje por el cielo nocturno. En primer lugar, buscamos la Osa Mayor para encontrar más fácilmente la Estrella Polar, que siempre señala al norte; a continuación, identificamos algunas de las constelaciones más famosas, como Orión y Casiopea, así como las que dan nombre a los signos del zodíaco, las cuales se encuentran en la eclíptica. Seguidamente, viajamos hasta Júpiter y ya por último a la galaxia de Leo, que comparte varias similitudes con la nuestra, la Vía Láctea. Una vez que terminó la sesión de planetario, como todavía quedaban unos minutos para las doce, entramos en la sala de módulos para mostrarle a Miguel algunos de los juegos matemáticos que allí se exhiben, como el del cuadrado de un binomio o la famosa torre de Hanoi.
La chica que nos guió en el planetario nos avisó de que la charla iba a empezar ya, así que nos dirigimos rápidamente a la Sala Faraday para coger sitio lo antes posible, y menos mal, porque se llenó casi inmediatamente. Una de las responsables de Principia presentó al ponente, que casualmente es el que normalmente se encarga de ello con las personas que suelen dar las charlas, y dio una breve reseña biográfica en la cual recalcó tanto su faceta docente en varios centros educativos como su faceta divulgadora como autor de varios libros así como uno de los fundadores de este centro de ciencia. Manuel nos dijo que su charla se iba a basar en un repaso de los fenómenos que tienen lugar cada día en la vida de una persona para explicar la ciencia que hay tras ellos, comenzando por el baño, en el que solemos estar mojados con el peligro que conlleva utilizar aparatos eléctricos, pero tampoco es para alarmarse, pues en caso de haya un cortocircuito suele salta casi de inmediato el diferencial para que se corte la corriente. Luego en la cocina solemos calentar la leche en el microondas, pero ¿por qué hay una bandeja giratoria en este electrodoméstico? Pues para que todo se caliente por igual.
De camino al trabajo, es muy habitual toparse con un atasco, el cual se suele crear por varios conductores que frenan y hacen frenar a los demás generando un efecto acordeón que se aprecia mucho mejor a vista de pájaro. En los días de calor, el asfalto suele coger mucha temperatura, de tal forma que en ocasiones da la impresión de que a lo lejos hay charcos en la calzada cuando en realidad es un espejismo creado por el propio calor. Y haga el día que haga, ¿quién no se ha dado cuenta alguna vez de que el sonido de la sirena de una ambulancia se escucha diferente cuando se acerca y cuando se aleja? Pues la culpa es del efecto Doppler, el cual recreó el ponente ayudándose de un diapasón. Ya en casa por la tarde, es probable que podamos ver un arcoiris desde nuestra ventana, y Manuel nos dejó a todos sorprendidos (sobre todo a los niños) cuando virtió el agua de la lluvia que él mismo recogió uno de esos días en varios vasos que mágicamente adquirió los colores del arcoiris, aunque la cosa tenía truco químico. Donde no hubo trampa fue a la hora de poner boca abajo un tubo lleno de agua tapado únicamente por una carta.
Los últimos experimentos de la charla estuvieron relacionados con algunos efectos ópticos muy curiosos, aunque yo ya los conocía de antes, y ya para terminar uno en el que se explicaba que los objetos menos densos salen a flote por encima de los más densos, como probó al remover una urna llena de lentejas de la cual surgió una bola de plástico. Los aplausos pusieron punto y final a algo más de una hora de ciencia divulgativa en la que se escucharon varios "¡Oooh!", "¡Vaya!" y "¡Miraaa!" por parte de los más jóvenes. Como siempre, y a pesar de que el ponente trabaja en Principia, el personal del centro le regaló a Manuel un rodillo antigravitatorio en miniatura, además de un regalo adicional. Habrá que esperar al mes que viene para poder asistir a una nueva charla y a las que quedan hasta el mes de junio, pues varias de ellas prometen ser muy interesantes.

martes, 21 de junio de 2011

Física por aquí, Física por allá

El pasado sábado por la mañana, acudí al Centro de Ciencia Principia con mi amigo Dani y su hija Leila para asistir a la última charla divulgativa de los sábados de este curso, que tenía por título 'Física por aquí, Física por allá' y que sería impartida por Chantal Ferrer y Ana Cros, dos profesoras del Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Valencia.
Los tres llegamos a Principia justo antes de las doce del mediodía, hora a la que daría comienzo la charla; de hecho, a los pocos segundos de estar allí abrieron las puertas de la Sala Faraday para que los asistentes, muchos de ellos niños, fuésemos tomando asiento, de tal forma que se llenó casi en su totalidad. Uno de los responsables del centro presentó a las dos profesoras, que aparecieron en la sala vestidas con capa y sombrero de copa como si fuesen magas, y es que su ponencia iba sobre eso precisamente: hacer experimentos que suelen hacer los magos pero explicando la física que se esconde tras ellos. No me voy a detener mucho en dichas explicaciones porque hicieron muchos experimentos y entonces el post se alargaría demasiado.
Empezaron por uno muy conocido, el de quitar rápidamente de un tirón el mantel de una mesa sobre la que hay un plato, un vaso, un jarrón y una vela encendida, mientras que a continuación hicieron uno muy parecido, pero esta vez había que quitar una carta que se encuentra entre una moneda y la boca de una botella de plástico. A continuación, cogieron uno de sus sombreros y fueron introduciendo en él globos de varios tamaños de tal forma que daba la impresión de que el sombrero no tenía fondo, pero el truco estaba en que dentro del sombrero tenían nitrógeno líquido, que hacía que los globos encogieran de tamaño. Los siguientes trucos estaban relacionados con el centro de gravedad de los cuerpos. En primer lugar, demostraron que uno se puede agachar para tocarse la punta de los pies siempre y cuando no estés apoyado sobre una pared, experimento que hicieron con uno de los niños allí presentes; luego, explicaron por qué los funambulistas son capaces de mantenerse en equilibrio sobre una cuerda sin caerse, y para ello se ayudaron de un cable y de unos muñecos que simulaban dicha situación. Seguidamente, una de las ponentes se subió a una plataforma rotatoria junto con un giróscopo, el cual hacía que ella girase si lo movía hacia un lado y hacia otro mientras el propio giróscopo estuviese girando sobre su eje; algunos de los chavales no se lo terminaban de creer, así que fueron invitados por las dos profesoras a probarlo. En relación a este experimento, pusieron un vídeo en el que se veía cómo una patinadora era capaz de girar sobre sí misma a una velocidad de 308 rpm (revoluciones por minuto). Una de las profesoras hizo algo similar subiéndose de nuevo sobre la plataforma rotatoria y agarrando en cada mano unas pesas con los brazos extendidos; la otra le ayudó a coger impulso para que al unir los brazos a su cuerpo cogiera más velocidad.
El siguiente truco que explicaron fue el que hizo famoso al ilusionista Uri Geller, el de doblar una cuchara con el poder de la mente. Ellas hicieron uno parecido pero haciendo oscilar unos péndulos sin que aparentemente estuvieran moviendo la varilla sobre la que se sostenían; en realidad sí la movían, pero de forma casi imperceptible y a la frecuencia de oscilación del péndulo que querían mover. Enlazaron la explicación de las frecuencias con el conocido suceso del primitivo puente de Tacoma Narrows, el cual colapsó a los pocos meses de ser inaugurado por culpa de una racha de viento que provocó que el puente entrase en resonancia y comenzase a oscilar violentamente durante varias horas hasta que acabó por derrumbarse. A continuación, cogieron un rollo de papel de aluminio e hicieron pasar por el interior del tubo de cartón un imán que tardó más de la cuenta en bajar. Lo mismo sucedió en el siguiente experimento, en el que cogieron un imán en forma de anillo que deslizaron por tres tubos (uno de plástico, otro de aluminio y otro de cobre) que hacían que bajase a distinta velocidad. Los últimos trucos estaban dedicados a la levitación. El primero de ellos fue el más sencillo de todos, pues no hicieron más que mantener flotando en el aire unos globos con el aire de un secador que ponían debajo. El siguiente fue muy parecido, pues soplando por una pajita conseguían que una pelota de ping pong no se cayera, pero luego lo hicieron soplando por la boca de un embudo boca abajo y la pelota se quedaba dentro si caerse. A continuación, hicieron flotar un imán sobre un aparato del que no recuerdo el nombre y también una mariposa de aluminio que flotaba en el aire mientras una de las profesoras asía un tubo especial que, por lo que entendí, dejaba a un lado unas cargas eléctricas y las otras en el otro extremo del tubo.
Terminaron a la una y media entre los aplausos de los asistentes, que disfrutamos un montón de una charla que más bien fue una sesión de magia científica. Como de costumbre, uno de los responsables de Principia le regaló a cada una de las profesoras un rodillo antigravitorio en miniatura que les hizo mucha ilusión. Como he dicho anteriormente, esta charla puso punto y final a la serie de charlas divulgativas de los sábados de Principia de este curso, así que tendremos que esperar unos meses para asistir a nuevas e interesantes ponencias.

lunes, 24 de enero de 2011

Buscando la Vía Láctea

El pasado sábado por la mañana, fui con mi amigo Dani al Centro de Ciencia Principia para asistir a una charla divulgativa titulada 'Buscando la Vía Láctea', que impartiría Blanca Troughton Luque, profesora de Matemáticas y presidenta de la Sociedad Malagueña de Astronomía.
Cuando llegamos, apenas seis o siete minutos antes de las doce, vimos que había muchos jóvenes en la sala de módulos y también en la entrada del edificio, así que nos fuimos inmediatamente a la Sala Faraday para coger un buen sitio; como era previsible, a las doce entró también esa marea de juventud en la sala, en la que no cabía ni un alfiler. Tras la habitual presentación de la ponente por parte de uno de los encargados de Principia, Blanca inició su disertación auxiliada por las diapositivas que había preparado para la ocasión. Nada más comenzar, advirtió que el contenido principal de su charla iba a centrarse más bien en el subtítulo de ésta, 'Iniciativas en defensa del cielo nocturno', puesto que sin un cielo completamente oscuro no se puede admirar la Vía Láctea. En la primera diapositiva, nos explicó lo que es una estrella y, después, cómo han sido observadas desde hace miles de años, comenzando por los griegos, concretamente Hiparco de Nicea, quien elaboró allá por el segundo siglo antes de Cristo un catálogo de estos cuerpos celestes en función de su brillo y divididas en seis magnitudes diferentes; a continuación, Blanca aclaró que actualmente no se utiliza la división propuesta por Hiparco, ya que no era del todo exacta.
Luego, nos explicó que uno de los grandes problemas de la actualidad en lo referente a la astronomía es la contaminación lumínica, puesto que ésta impide que podamos admirar el cielo estrellado por las noches cuando nos encontramos en la ciudad e incluso en las afueras. Para reflejar esto, nos puso un ejemplo en el que se comparaba el cielo nocturno en función de la cantidad de luz que hay en la calle y cómo ésta se emite, pues no es lo mismo que la bombilla de una farola esté cubierta que esté enfocada hacia abajo; en la demostración, se apreciaba perfectamente la diferencia entre la primera imagen, en la que el cielo estaba anaranjado y sólo se distinguía la Luna, y la última, en la que se distinguían muchas estrellas y constelaciones. La última parte de la charla estuvo enfocada a presentar algunas asociaciones e instituciones astronómicas que, entre sus diversas actividades, tienen una que consiste en hacer una o varias observaciones anuales del cielo nocturno para saber qué estrellas se ven y no se ven  a simple vista en distintos puntos de la geografía española y, de esta forma, estimar cuánto afecta la contaminación lumínica en cada ciudad.
Una vez terminada la charla con un gran aplauso, el personal de Principia obsequió a Blanca con un rodillo antigravitatorio en miniatura. A la próxima charla no podré acudir porque estaré de viaje en Londres, pero a las siguientes es muy probable que vaya, así que si alguien quiere disfrutar con la ciencia ya sabe con quién puede ir.

sábado, 19 de junio de 2010

Una clase de Física y Química divertida

Esta mañana, he ido con mi amigo Dani al Centro de Ciencia Principia para asistir a la charla divulgativa titulada 'Una clase de Física y Química divertida', que sería impartida por Jesús Carnicer, profesor de Física y Química del IES Thader de Orihuela y director del Museo Didáctico e Interactivo de Ciencias de la Vega Baja del Segura (MUDIC).
Al igual que en las anteriores ocasiones en las que Dani y yo nos hemos acercado a las charlas del sábado, llegamos con tiempo suficiente como para pasar un rato previo en la sala de módulos, que hoy estaba bastante nutrida de chavales de todas las edades que después asistirían a la citada charla. Aunque ya habíamos jugueteado las otras veces, nos detuvimos viendo algunos carteles que estaban colgados en la sala, como uno que mostraba a los matemáticos más importantes que ha habido a lo largo de la historia; precisamente, junto a este cartel, se encontraba un módulo que explicaba geométricamente la igualdad del binomio al cuadrado y que Dani no consiguió entender a las primeras de cambio, pero, en cuanto se lo expliqué, lo vio en seguida.
Poco antes de las doce, nos fuimos a la Sala Faraday, que se llenó literalmente (tuvieron que traer sillas para que todos los asistentes se pudieran sentar). Tras la preceptiva presentación del ponente, éste dedicó unos minutos a contar su labor como docente y cómo organiza las clases que imparte, con grupos de 3 o 4 alumnos que deben resolver un determinado problema físico o químico a través de experimentos y haciéndose preguntas entre ellos, y así es como iba a discurrir la 'clase' de hoy. La misión consistía en cómo saber si el gas que se conserva dentro de un extintor que dice contener dióxido de carbono realmente contiene dióxido de carbono. Los niños presentes, de todas las edades, fueron participando con sus propuestas, pero las que daba un chavalín que no llegaba ni a los cinco años creo yo y que estaba sentado a mi lado eran para quitarse el sombrero. No sé cómo se le ocurrían esas respuestas tan precisas a tan corta edad, porque yo no vi que nadie le chivatase nada.
El ponente procedió a resolver el problema, y, para ello, cogió un globo y lo llenó del supuesto dióxido de carbono de un bidón del laboratorio. Como había buscado en Internet las propiedades características de este gas, entre ellas la densidad, bastaría con calcular la masa y el volumen del globo para dilucidar si contiene o no dióxido de carbono. La densidad resultaba ser de 0'8 unidades (kilogramos por metro cúbico), pero las fuentes consultadas aseguraban que tenía que ser de casi 2 unidades. ¿Qué había fallado en el experimento? Tras unos minutos de pensar y consultar con el público, se llegó a la conclusión de que no estábamos teniendo en cuenta la densidad del aire, que es aproximadamente 1'1, por lo que, sumado al resultado que habíamos obtenido antes, sí coincidía con el valor que buscábamos. No dio tiempo a hacer más experimentos, y eso que yo pensaba que iba a hacer lo menos cinco o seis, pero el enfoque estaba muy destinado al público infantil y no daba para más. Aún así, esta peculiar 'clase' de Física y Química acabó resultando divertida como anunciaba el título de la charla.
Al final de ésta, el ponente recibió el clásico regalo de Principia, un rodillo antigravitatorio en miniatura que le hizo bastante ilusión como él mismo reconoció. El ciclo de charlas divulgativas de los sábados de este curso terminaba con la de hoy, así que habrá que esperar hasta noviembre para asistir a las nuevas que se anuncien para el próximo curso.

sábado, 15 de mayo de 2010

Cosmología desde la ventana

Esta mañana, he ido con Dani y su hija Leila al Centro de Ciencia Principia para asistir a la charla divulgativa titulada 'Cosmología desde la ventana', que impartiría Eduardo Battaner, profesor del Departamento de Física Teórica y del Cosmos de la Universidad de Granada.
Cuando llegamos, en la Sala Faraday estaban en una sesión de experimentos de química con niños, así que entramos. Los experimentos consistían en mezclar agua, sosa cáustica y otros fluidos con algunos indicadores para visualizar las reacciones que se llevaban a cabo gracias a los cambios de color que tenían lugar; de esta forma, con un poco de 'magia' científica, se pretendía atraer a los más jóvenes a la ciencia, que falta hace. A continuación, entramos en la sala de módulos, donde Leila disfrutó bastante, sobre todo con un efecto óptico en el que, tras ver girar una espiral durante unos segundos, mirabas tu mano y parecía que se deformaba; sólo estuvimos un par de minutos, ya que nos avisaron de que iba a dar comienzo una sesión de planetario. En ella, nos explicaron por qué el cielo es azul y cómo sería si no tuviéramos atmósfera, nos enseñaron algunas constelaciones y el porqué de su nombre y, por último, emprendimos un viaje a Saturno y a una galaxia lejana.
A continuación, volvimos a la Sala Faraday, donde, poco después de las doce del mediodía, comenzó la charla divulgativa titulada 'Cosmología desde la ventana'. Tras la habitual presentación del ponente, Eduardo Battaner lanzó una presentación de diapositivas con unas pequeñas notas y esquemas para guiarse durante la charla. Nos estuvo hablando sobre el Universo como un todo, desde un punto de vista un poco teórico y hasta filosófico me atrevería a decir. Cuestiones difíciles de responder como si es o no infinito, cómo se puede demostrar si lo es o no, si está en expansión, si acabará contrayéndose, cómo de rápido se alejan los 'cuerpos' que lo componen, etc. La charla, globalmente, fue un poco aburrida, más que nada porque el ponente puso el nivel un pelín alto, aunque parece que ésa no era su intención. Al término de ella, el ponente fue obsequiado con un pequeño regalo de parte del personal de Principia.
Nosotros volvimos a la sala de módulos para juguetear con lo que no nos había dado tiempo antes; Leila se volvió a sorprender al ver en funcionamiento algunos de los módulos y nos estuvo preguntando tanto a Dani como a mí por qué ocurría tal o cual cosa. Poco antes de las dos de la tarde, nos fuimos ya con la mente en la próxima y última charla de los sábados de este curso escolar, al que me gustaría asistir y que tiene por nombre 'Una clase de Física divertida'.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Viaje a través de las galaxias

Esta mañana, he ido con mi amigo Dani al Centro de Ciencia Principia para asistir a la conferencia titulada 'Viaje a través de las galaxias', que impartiría Antonio Arribas de Costa, profesor de Matemáticas del IES Rey Pastor de Madrid.
Llegamos con tiempo a Principia, así que estuvimos un rato jugueteando en la sala de los módulos con un giroscopio, las torres de Hanoi, etc. A las doce, nos fuimos a la Sala Faraday, donde en apenas unos minutos dio comienzo la charla. Tras una breve presentación del ponente, Antonio lanzó una presentación de diapositivas en la que nos iba mostrando algunas de las galaxias más conocidas, empezando por la nuestra, la Vía Láctea, y siguiendo con las más cercanas, como Andrómeda, las Nubes de Magallanes, la del Triángulo o las que se localizan en el Cúmulo de Virgo, entre otras; de cada una de ellas, además de la distancia a la que se encuentran y de su tamaño, nos contaba alguna que otra curiosidad, como que algunas están deformadas por una posible colisión o que tienen galaxias satélites. A continuación, pasó a clasificarlas según la configuración y la forma que presentan, aunque esta división puede ser algo más extensa: elípticas, espirales (como la Vía Láctea) e irregulares.
La segunda parte de la presentación consistía en comparar a escala todas las distancias que se habían tratado antes con otras más asimilables por nosotros. Considerando que 1 kilómetro fueran 5000 años luz y que la ciudad de Madrid fuese la Vía Láctea, que tiene un diámetro de 100000 años luz, Andrómeda estaría en Barcelona, mientras que para llegar al Cúmulo de Virgo habría que irse hasta Japón. Y si con esto ya impresionó a los asistentes, más sorprendidos se quedaron con la siguiente comparación. Como sabéis, el Sistema Solar forma parte de la Vía Láctea; pues bien, manteniendo la escala anterior, el Sol y todos los planetas que giran a su alrededor se encontrarían en la punta de un bolígrafo, en menos de 1 milímetro. La charla terminó con un gran aplauso, y, tras una pequeña ronda de dudas y preguntas, el personal de Principia le entregó a Antonio un obsequio como recuerdo de su visita a este centro.
La excepcional charla a la que he tenido la suerte de asistir me ha hecho recordar dos vídeos que tienen bastante relación con el contenido de ésta y que os puse en este blog hace ya varios meses. No está de más recordarlos y volverlos a ver, sobre todo el primero de ellos, una auténtica maravilla y toda una lección de vida:
¡Y a seguir disfrutando de la ciencia!