martes, 23 de agosto de 2016

El nombre de la rosa

Ayer terminé el cuarto libro que he leído este verano, concretamente 'El nombre de la rosa', del escritor y filósofo italiano Umberto Eco, recientemente fallecido.
A finales de noviembre de 1327, el monje franciscano y antiguo inquisidor Guillermo de Baskerville y su inseparable y joven novicio Adso de Melk, que es quien narra esta historia cuando ya es anciano, llegan a una abadía benedictina situada al norte de Italia, donde uno de los monjes miniaturistas ha muerto en extrañas circunstancias. Fray Guillermo será el encargado de averiguar quién ha cometido tal delito ayudado por Adso, y para ello se sirve de sus vastos conocimientos y dotes detectivescas, pero, con el paso de los días, se suceden más muertes entre los monjes que parecen respetar el orden de las siete trompetas del Apocalipsis. Guillermo y Adso tendrán que saltarse las estrictas normas de una abadía famosa por su biblioteca, una de las más grandes e importantes de la cristiandad, y al mismo tiempo inaccesible, lo cual hace pensar a Guillermo que allí puede estar la clave de todos estos asesinatos.
Decepcionado. Así es como me he sentido tanto mientras leía 'El nombre de la rosa' como al terminarlo. Cuando lo compré, pensé que este libro pasaría a formar parte de ese reducido grupo de novelas de gran extensión, entre las que se encuentran 'La sombra del viento' o 'Los pilares de la Tierra', que releería mil veces para mi disfrute, pero no ha sido así. Nos encontramos ante una novela histórica que combina personajes reales de la época en la que tienen lugar los hechos que se relatan con otros inventados que guardan evidentes similitudes con personajes posteriores, como ocurre con los casos de Guillermo de Baskerville (Sherlock Holmes) y Adso de Melk (doctor Watson), y la verdad es que esta mezcla y la ambientación de la historia en una abadía de la Edad Media están muy conseguidas, con una narración que parece retrotraerte a dicha época, pero le encuentro muchas pegas. Para empezar, contiene mucha morralla relacionada con los años previos al Cisma de Occidente que bien se podrían haber resumido o eliminado directamente del relato, pues no hace otra cosa que desviarte innecesariamente de la trama principal y, por lo tanto, que no te enganche del todo, o casi nada. También contribuyen a ello dos aspectos muy notorios en esta novela: en primer lugar, el continuo recurso de las interminables enumeraciones, que en algunos casos ocupan varias páginas, lo cual no hace sino ralentizar la lectura y liarte; y luego, la gran cantidad de palabras, frases e incluso párrafos en latín, y en menor medida en otros idiomas, que utilizan tanto el narrador como los personajes pero cuyas traducciones no aparecen por ningún sitio, y es que ¿tanto cuesta añadir notas al pie para saber qué significan? Internacionalmente, 'El nombre de la rosa' está considerada como una novela imprescindible, de culto, pero a mí, por desgracia, no me lo ha parecido. Como suelo decir en estos casos, puede que una segunda lectura me haga cambiar de opinión, pero tengo otros muchos títulos a los que hincarles el diente antes que darle una nueva oportunidad a un libro que a día de hoy no puedo recomendar.

lunes, 15 de agosto de 2016

No es mío, pero es interesante (XCIII)

Ya tenemos aquí una nueva entrega de 'No es mío, pero es interesante', una sección en la que os recomiendo las entradas de otros blogs y webs que más me han interesado en las últimas semanas. Como de costumbre, hay varios de ellos que han colado más de una aportación, como son los casos de Microsiervos, Fogonazos y Ya está el listo que todo lo sabe, con doce, cinco y dos posts, respectivamente. Y también tenemos la variedad acostumbrada: matemáticas, ciencia, astronomía, curiosidades, vídeos, etc.
Repasemos la lista de esta entrega:
¿Qué os han parecido las recomendaciones de esta entrega? Espero que os hayan gustado y que así me lo hagáis saber a través de un comentario ;)

martes, 9 de agosto de 2016

Hacia el infinito

La tercera de mis lecturas veraniegas de este año ha sido 'Hacia el infinito', de la escritora y educadora inglesa Jane Hawking.
La propia Jane Hawking es la narradora de un libro en el que nos cuenta su relación con el famoso físico y cosmólogo Stephen Hawking, desde aquel verano de 1962 en el que ambos se conocieron en Cambridge hasta los primeros años de la década de los 90, cuando se separan y posteriormente se divorcian para iniciar una nueva vida por separado con otras parejas. Esta biografía no explora únicamente los numerosos logros científicos alcanzados por Stephen, sino que sobre todo se centra en el día a día de una pareja que vio cómo cambió sus vidas cuando, apenas dos años después de iniciar su relación, a él le fue diagnosticada una grave enfermedad con muy pocas esperanzas de supervivencia. Por suerte, dichos pronósticos no se cumplieron y pudieron casarse y tener tres hijos, aunque con el paso de los años la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) de Stephen fue haciendo cada vez más mella en su cuerpo hasta el punto de dejarle prácticamente inmóvil y sin voz.
Ha sido ésta mi primera incursión en el género de las biografías y me parece que va a ser también la última. Decidí leer este libro tras ver hace un año y medio en el cine 'La teoría del todo', la película basada precisamente en estas páginas, y he de reconocer por una vez, no sé si la primera, que me ha gustado más la película que el libro, básicamente porque, a mi parecer, a éste le sobran varios fragmentos, llámense capítulos o párrafos, que la película magistralmente interpretada por Eddie Redmayne y Felicity Jones sí obvia y que no aportan prácticamente nada, aunque también hay que recalcar que, como siempre ocurre cuando un libro se lleva al cine, la película retoca varias partes para hacerla más atractiva al público. He echado en falta algo que creía que era un factor común en el género biográfico como son fotografías de Stephen, Jane y demás protagonistas de la historia que a buen seguro hubieran servido de un buen complemento a un relato en el que, guste más o guste menos, quedan muy claros dos aspectos: en primer lugar, las enormes dificultades con las que se encontró Jane para cuidar de una persona que no podía valerse por sí misma, sobre todo en lo que respecta a las ayudas estatales; y luego que el científico más famoso de los últimos 50 años no fue tan agradecido con ella como debería haber sido, aunque quizás haya sido debido, y no es por restarle culpa al señor Hawking, a la durísima enfermedad que todavía hoy padece, ya que no debe ser nada fácil estar casi toda una vida en una silla de ruedas y además ser consciente de ello. En definitiva, nos encontramos ante una biografía que, si bien no es aburrida, a veces sí que da esa sensación por alargarse más de la cuenta en determinados momentos, pero que se antoja recomendable tanto para los que admiran a Stephen Hawking como para los que quieran saber de primera mano la lucha que supone vivir con un discapacitado.

domingo, 31 de julio de 2016

Jason Bourne

Anoche fui con mi amigo Jose, su hermano Fran y un par de amigos de éste a los cines del Málaga Nostrum para ver la quinta entrega de la saga Bourne titulada simple y llanamente 'Jason Bourne', película dirigida por Paul Greengrass y protagonizada por Matt Damon (Jason Bourne), Julia Stiles (Nicky Parsons), Alicia Vikander (Heather Lee) y Tommy Lee Jones (Robert Dewey).
Jason Bourne, que ahora sobrevive ganando peleas clandestinas en los Balcanes, parece que ya empieza a hilar todo su pasado, pero todavía hay cosas que no sabe. Su amiga Nicky Parsons contacta con él para entregarle información confidencial de la CIA en la que se detalla todo su historial y diferentes operaciones de espionaje que deberían salir a la luz pública. Será entonces cuando Bourne comprenda realmente cómo llegó a formar parte de uno de esos programas y que ahora vuelve a estar en el punto de mira de la CIA, dirigida ahora por Robert Dewey y una de sus mejores analistas, Heather Lee.
Suele pasar que, cuando una afamada saga de películas retoma la historia muchos años después de la última entrega, la nueva es de peor calidad. Tenemos como claros paradigmas 'La jungla de cristal' o 'Terminator', y la saga de Bourne parece unirse a esta lista, aunque bien es cierto que no de una forma tan estrepitosa como los ejemplos anteriores. Obviamente, no estamos teniendo en cuenta 'El legado de Bourne', en la que no participó un Matt Damon que en esta quinta entrega, cuarta para él y secuela de 'El ultimátum de Bourne', vuelve a demostrar que es uno de los mejores actores dentro de su género, al igual que la propia saga, probablemente la que mejor ha funcionado en lo que llevamos de siglo XXI. Esta película, al tiempo que añade a la trama pinceladas actuales como los disturbios de Grecia o la creciente preocupación por la privacidad de los datos que compartimos en la red, mantiene ese ritmo frenético que le caracteriza, las innumerables persecuciones y peleas cuerpo a cuerpo, o los increíbles recursos de un Jason Bourne que parece tener más vidas que un gato; sin embargo, le falta un 'algo' que sí tenían las otras tres películas protagonizadas por Matt Damon y que sin duda es consecuencia del paréntesis de casi una década desde que vimos por última vez a nuestro espía favorito en la gran pantalla. El final nos ofrece dos posibilidades de cara al futuro: un nuevo paso más en la turbulenta historia de Jason Bourne o el definitivo telón de esta saga. Si de mí dependiera, apostaría por esto último, y es que es preferible terminar con una película como ésta, no imprescindible pero sí aceptable, que arriesgarse con una sexta entrega que podría manchar seriamente a una saga que hasta hoy sí que es imprescindible.

jueves, 21 de julio de 2016

La princesa de hielo

El segundo libro que he leído este verano ha sido 'La princesa de hielo', de la escritora sueca Camilla Läckberg.
Erica Falck es una joven escritora que, de regreso a su Fjällbacka natal tras el fallecimiento de sus padres, descubre el cuerpo sin vida de Alex, una amiga de la infancia. Todo hace indicar que se ha suicidado, pero pronto se descubre que en realidad se trata de un asesinato y que estaba embarazada. Los padres de Alex le piden a Erica que escriba una reseña de su hija, lo cual le lleva a investigar la vida de su amiga y su fatal destino; al involucrarse en el caso, vuelve a encontrarse con Patrick Hedström, uno de los policías encargados de la investigación y antiguo pretendiente. Erica tendrá además que lidiar con otro gran problema, la herencia de la casa de sus padres, la cual no quiere vender pero sí su hermana y muy especialmente su cuñado. Con el paso de los días, la búsqueda del asesino de Alex se convierte en una continua revelación de secretos y mentiras que el pequeño pueblo de Fjällbacka ha escondido durante años.
Como me suele ocurrir cada vez que comienzo una saga de libros, afronto la primera lectura con ciertas dudas sobre si merecerá la pena hacerse con los siguientes títulos o si por el contrario el primer ejemplar habrá supuesto una pérdida de tiempo y de dinero. Por suerte, la conclusión que he sacado tras finalizar 'La princesa de hielo' es que con toda seguridad voy a continuar con con los siguientes libros que componen la serie de Los crímenes de Fjällbacka. Nos encontramos ante una novela policíaca que no se centra únicamente en el asesinato en cuestión, sino que también cobran mucha importancia las vidas y problemas de los protagonistas. La escritora usa una narrativa muy natural, con diálogos y descripciones muy realistas, sin demasiados artificios, y, sin llegar a ser uno de esos libros que te enganchan del todo, sí que consigue involucrar al lector en la historia y en la búsqueda del asesino con cada nueva prueba o secreto que sale a la luz. He de reconocer que me ha costado un poco relacionar los personajes debido a sus nombres y apellidos suecos, aunque conforme avanzaba la trama lograba identificar a cada uno de ellos. Según las opiniones de otros lectores que ya han devorado parte o la totalidad de esta saga de novelas, este primer título es el más flojo de todos, lo cual no hace sino animarme todavía más para hacerme con el siguiente de ellos y, por supuesto, recomendarlo para aquéllos que quieran disfrutar de una lectura amena e intrigante.

miércoles, 13 de julio de 2016

El símbolo perdido

El primer libro que he leído este verano ha sido 'El símbolo perdido', obra del escritor estadounidense Dan Brown.
Una mañana de domingo, el experto en simbología Robert Langdon recibe una llamada de un asistente de su amigo Peter Solomon para comunicarle que éste le necesita para dar una conferencia sobre masonería esa misma noche en el Capitolio de Washington, una invitación que acepta a pesar de la premura. Al llegar allí, descubre que tal evento no existe y, minutos más tarde, que la mano cercenada de Peter se encuentra en el vestíbulo de este emblemático edificio con una serie de símbolos tatuados en sus dedos. Su amigo ha sido secuestrado por su supuesto asistente, Mal'akh, quien además tiene como objetivo acabar con la vida de Katherine Solomon, hermana de Peter y experta en ciencias noéticas. Inevitablemente, la CIA aparece en escena interesada no solamente en iniciar la investigación, sino también en un pequeño objeto masónico que Robert trae consigo y que permitirá a Mal'akh revelar un secreto guardado durante siglos.
Después de haber leído las dos primeras novelas de Dan Brown protagonizadas por Robert Langdon ('Ángeles y demonios' y el polémico 'El código Da Vinci'), uno ya sabe con un 100 % de seguridad lo que se va a encontrar en 'El símbolo perdido': un thriller lleno de misterios, símbolos indescifrables, secretos ocultos y ciertas referencias bíblicas que envuelven a una trama trepidante que tiene lugar en una famosa ciudad. Así pues, el resultado es una copia de las anteriores, siendo esta vez el telón de fondo Washington y los masones. Siempre es injusto comparar obras del mismo autor, como en este caso, pero no queda más remedio que hacerlo, y la conclusión es que, si bien 'El símbolo perdido' te mantiene plenamente enganchado con una lectura muy ágil al igual que consiguieron en su día los títulos que transcurren en Roma y París, este libro, para mi gusto, se queda un pelín por debajo de ambos. Su principal defecto son las últimas 30-40 páginas, sobran totalmente pues no aportan prácticamente nada, eso sí, el desenlace es totalmente inesperado. Muchas críticas ha recibido, y recibe, Dan Brown por una fama inmerecida, justificadas en su mayor parte porque sus best-sellers son simples y fáciles de leer y porque contienen especulaciones sobre el cristianismo, lo cual ya sabemos que en muchos círculos es un tema intocable. Y digo yo, ¿prefiere la gente un libro de difícil lectura que les impida seguir la historia que se relata? ¿No entiende la gente que los libros de Dan Brown son de ficción, por mucho que se ambiente en hechos y lugares reales? En fin, queda recomendado este libro para aquellos lectores que sepan obviar dichas críticas, y a los que no, que no hablen más de la cuenta.

martes, 5 de julio de 2016

No es mío, pero es interesante (XCII)

Aquí tenemos una nueva entrada de 'No es mío, pero es interesante', una sección en la que os recomiendo las entradas de otros blogs y webs que más me han interesado en las últimas semanas. Como suele ser habitual, algunos de dichos blogs han conseguido colar más de un post, como son los casos de Microsiervos, Espejo lúdico, Fogonazos y Ya está el listo que todo lo sabe, con seis, dos, dos y dos aportaciones, respectivamente. Y también, como siempre, variedad temática: matemáticas, ciencia, astronomía, curiosidades, vídeos, etc.
Repasemos la lista de recomendaciones de esta entrega:
¿Os han gustado las recomendaciones de esta entrega? Espero que sí y que me lo hagáis saber a través de un comentario ;)