martes, 6 de diciembre de 2016

Los profesores trabajamos poco

La afirmación que da título a esta entrada, que "los profesores trabajamos poco", es probablemente la más repetida por la gran mayoría de la sociedad cuando tiene que decir algo acerca del colectivo de trabajadores al cual pertenezco. Bueno, la de que "los profesores tenemos muchas vacaciones" podría competir de tú a tú con la del título, así que digamos que hay un empate técnico entre ambas. Tanto una como la otra las llevo escuchando desde mucho antes de que hace algo más de cuatro años empezase a ejercer la docencia en un colegio concertado. Yo soy profesor porque me gusta, porque es mi vocación desde que tengo uso de razón, pero claro, cuando un servidor escuchaba este tipo de comentarios se preguntaba cuánto había de verdad y de mentira en ellos.
Después de tres cursos completos en un colegio concertado y lo que llevo de éste en un instituto público, previo año de estudio para poder aprobar con plaza las Oposiciones, no puedo estar más en desacuerdo con ambas afirmaciones. Quizás habría que matizar una cosa antes de entrar en el meollo de este post, y es que es totalmente cierto eso de que los profesores disfrutamos de más vacaciones que los demás trabajadores (no sé a ciencia cierta si realmente más que ninguna otra profesión), puesto que tenemos las de Navidad, Semana Blanca, Semana Santa, los meses de julio y agosto (lo de julio me contaron hace poco que era a cambio de cobrar menos, pero no vamos a entrar en ese detalle), y a veces algún que otro puente. Dejadme que yo añada otro matiz más, porque, basándome en mi todavía corta experiencia, buena parte de esas vacaciones tan largas y exclusivas las he pasado trabajando en casa, por lo que a lo mejor no son tan espléndidas como se cuenta en la calle.
Cansado ya de escuchar tantos comentarios gratuitos acerca de nuestra labor docente, que según parece se ciñe única y exclusivamente a pasar unas 20 horas a la semana explicando delante de una pizarra y alguna que otra por la tarde corrigiendo exámenes, decidí hace unos días que ahora me tocaba hablar a mí. Pensé que una buena manera de demostrar lo 'poco' que trabajamos los profesores era registrando las horas que yo le dedicaba durante una semana cualquiera a mi profesión y qué tareas hacía en cada una de esas horas. Y eso fue lo que hice la semana pasada. Desde el lunes 28 de noviembre hasta el domingo 4 de diciembre he ido anotando todos los intervalos horarios en los que he estado ejerciendo mi trabajo, bien fuese en el instituto, en mi casa o en el Centro de Profesorado al que tuve que ir una tarde para asistir a un curso presencial por ser funcionario en prácticas. He aquí el desglose de cada día:
  • Lunes (9 horas y 30 minutos): 8:00-11:30, 11:40-11:55, 12:00-13:15, 16:00-16:45, 17:00-19:35, 20:00-21:10.
  • Martes (12 horas y 15 minutos): 8:00-11:30, 11:45-15:00, 16:30-20:30, 22:30-0:00.
  • Miércoles (11 horas y 55 minutos): 8:00-11:30, 11:45-14:15, 16:10-19:40, 20:20-21:15, 23:00-0:30.
  • Jueves (12 horas y 55 minutos): 8:00-15:00, 17:00-21:45, 23:10-0:20.
  • Viernes (9 horas y 5 minutos): 8:00-11:30, 11:45-14:40, 17:20-19:30, 20:30-21:00.
  • Sábado (10 horas y 30 minutos): 7:45-11:30, 11:45-14:45, 18:45-21:00, 23:00-0:30.
  • Domingo (5 horas y 40 minutos): 11:45-14:25, 17:45-20:45.
  • TOTAL: 71 horas y 50 minutos.
Me vais a perdonar que no haya especificado qué he hecho concretamente en cada intervalo horario, pero lo he hecho así para no dar pistas de ciertos asuntos que afectan directamente al alumnado y a su privacidad. De todas formas, antes de analizar algunos detalles del desglose horario anterior, os enumero algunas de las tareas que realicé durante esa semana para que os hagáis una idea de la gran variedad de cosas que tiene que hacer un profesor más allá de dar clase y corregir exámenes (cosas de la vida, esa semana no tuve que corregir ningún examen, ya me tocará a partir de mañana):
  • Clases de Matemáticas en dos grupos de 1º ESO (bilingües), en dos grupos de 2º ESO (bilingües) y en un grupo de 3º ESO.
  • Visita del inspector en una de esas clases.
  • Clase de Tutoría.
  • Horas de guardia.
  • Hora de tutoría personalizada.
  • Reunión de departamento.
  • Reunión del Equipo de Bilingüismo.
  • Reunión con el Director para tratar diversos asuntos de mi tutoría.
  • Reuniones varias con la Jefa de Estudios para tratar diversos asuntos de mi tutoría.
  • Reunión con el Secretario para tratar diversos asuntos de mi tutoría.
  • Registrar partes y expulsiones, e informar a los padres vía Séneca o por teléfono.
  • Elaborar informes de tutoría de alumnos de mi tutoría.
  • Entrevistas con madres de mi tutoría.
  • Comentar con otros profesores información de alumnos de mi tutoría.
  • Informar a los alumnos de mi tutoría del Plan de Acompañamiento y apuntar a una alumna más a última hora.
  • Informar del seguimiento de alumnos repetidores a una tutora.
  • Rellenar varios informes de tutoría de alumnos de otros grupos.
  • Revisar correo electrónico: mensajes del instituto, del curso virtual para funcionarios en prácticas, etc.
  • Preparar clases de la semana.
  • Diseñar exámenes para cada grupo.
  • Corregir ficha de refuerzo para un alumno con Adaptación Curricular No Significativa.
  • Corregir trabajos voluntarios.
  • Registrar notas de clase (tareas de casa, actitud, trabajos...) en mis cuadernos de notas.
  • Registrar ausencias y retrasos en Séneca.
  • Curso de formación en el instituto.
  • Curso de formación para funcionarios en prácticas.
  • Curso virtual para funcionarios en prácticas.
  • Proyecto de Trabajo para funcionarios en prácticas.
  • Hablar con un par de alumnos de 4º ESO para una actividad que tienen que explicar en mi hora de Tutoría.
  • Charlar con una alumna que piensa que va a suspender Matemáticas.
  • Atender a una alumna que ha sufrido un desmayo.
  • Hacer fotocopias.
  • Recortar y plastificar fichas de dominó de números enteros.
  • Registrar una avería de un ordenador en la Intranet del instituto para que lo arreglen.
¡Vaya! ¡Qué de cosas que hace un profesor! Y supongo que también os habrá sorprendido el tiempo que destina a todo ello. Aún así, todavía habrá quien busque un resquicio y diga que he escogido una semana muy cargada de trabajo y por eso salen tantas horas. Pues bien, resulta que tanto esta semana como la que viene se presentan tanto o más cargadas, ya que nos esperan largas horas corrigiendo exámenes y largas tardes de sesiones de evaluación que se sabe cuándo empiezan, pero no cuándo acaban, lo mismo a las ocho de la tarde que a las nueve y media de la noche.
Quien busque excusas para seguir restando importancia a nuestra labor, que las busque, que seguirá faltándole mucha razón, y si no, aquí van más datos. Resulta que mi horario semanal de clases empieza todos los días a las 8:30, excepto los lunes que empiezo a las 9:30, y termina a las 13:00 los lunes, a las 14:00 los miércoles y los viernes, y a las 15:00 los martes y los jueves, con un recreo de 11:30 a 12:00. ¿No os choca que haya estado en el instituto cada día a partir de las 8:00? ¿O que el viernes haya salido 40 minutos más tarde? ¿O que el jueves no haya podido ni tan siquiera descansar cinco minutos en el recreo para desayunar y no parar durante siete horas seguidas?
A estas alturas, todavía habrá a quien le siga pareciendo poco que un profesor dedique semanalmente a su trabajo 72 horas (me vais a perdonar también que redondee esas 71 horas y 50 minutos), es decir, el equivalente a tres días completos de siete que tiene una semana. A estas personas les respondo que el sábado y el domingo recibí la visita de mi madre y me permití el lujo de cenar el sábado y desayunar el domingo con ella en la calle, y que además el domingo me desperté resfriado y con dolor de garganta, lo que me obligó a buscar una farmacia de guardia bajo la intensa lluvia que caía ese día y a descansar más de lo que tenía previsto. Esto quiere decir que, en condiciones normales, el sábado podría haber dedicado un par de horas más a trabajar, y el domingo unas cinco o seis más, lo que me hubiese llevado a prácticamente 80 horas de trabajo en una semana, es decir, el doble de las 40 horas semanales estipuladas para cualquier trabajador. Así pues, ese privilegio de tener 'tantas' vacaciones quizás no sea tanto privilegio, sino más bien más que merecido, y, repito, dedicando bastantes de esos días de vacaciones también a trabajar.
No me quiero alargar más, que tengo muchas cosas pendientes por hacer. Creo que los datos hablan por sí solos, les guste a la gente o no. Seguramente muchos se preguntarán que, si tanto me quejo, por qué no me busco otro trabajo. Yo les respondo que me gusta mi trabajo, que soy profesor porque siempre he querido serlo, aunque reconozco que actualmente nos asignan una carga mayor de la que nos corresponde y podemos llevar adelante, y que no habrá nada ni nadie que me quite las ganas de ser profesor el día de mañana, con sus buenos y sus malos momentos. Y termino diciéndole a estas personas que tanto menosprecian y desprestigian nuestra labor: "¿Tienes DNI? ¿Sí? ¿Tienes una carrera? ¿Sí? Pues estudia, consigue una plaza de profesor y disfruta de las 'pocas' horas que trabajamos y de las 'muchas' vacaciones que tenemos".

viernes, 25 de noviembre de 2016

No es mío, pero es interesante (XCVI)

Aquí tenemos una nueva entrega de 'No es mío, pero es interesante', una sección en la que os recomiendo las entradas de otros blogs y webs que más me han interesado en las últimas semanas. Siempre hay blogs que consiguen colar más de una aportación, y en el caso de hoy ha ocurrido con Microsiervos y Matemáticas cercanas, con catorce y dos posts, respectivamente. Y, como siempre, variedad para todos los gustos: matemáticas, ciencia, astronomía, curiosidades, vídeos, etc.
Echémosle un vistazo a las entradas de esta entrega:
¿Os han gustado las recomendaciones de esta entrega? Espero que sí y que me lo hagáis saber a través de un comentario ;)

lunes, 7 de noviembre de 2016

Adivina quién soy (XXX)

Aquí tenemos una nueva entrega de 'Adivina quién soy', un juego en el que tendréis que adivinar el personaje famoso que se esconde tras las pistas que os iré proporcionando poco a poco. Os recuerdo las normas que tenéis que respetar si queréis participar:
  • Sólo se puede dar una respuesta por cada pista que se proporcione (las tres primeras pistas cuentan como si fueran una sola), es decir, no vale decir el nombre de dos o más personajes entre la pista 'X' y la 'X + 1'. Si alguien incumple esta norma, no se tendrán en cuenta sus posteriores intentos en dicha prueba, pero sí podrá participar en las posteriores.
  • Si queréis una nueva pista, basta con que dejéis un comentario en el que intentéis adivinar el personaje, es decir, tendríais que decir algo como 'Creo que es Pepito Pérez'.
  • Sólo proporcionaré una pista por día, por lo que si hoy dos personas propusiesen dos soluciones posibles, hoy os daría una pista y mañana otra.
  • No se puede participar identificándose como 'Anónimo'. Toda respuesta que se dé con dicha identificación no será tenida en cuenta bajo ningún concepto.
  • En el caso de que se lleguen a dar diez pistas, el plazo para responder terminará a las 23:59h del día siguiente al que se publicó la décima pista. Si nadie lo adivina, os daré la solución y la explicación de todas las pistas.
Y las pistas son las siguientes:
  1. Mujer.
  2. Viva.
  3. Se dio a conocer a toda velocidad.
  4. Medio teutona.
  5. Fue la mejor y la peor al mismo tiempo.
  6. Entre otros trabajos, ha sido astronauta.
¡Mucha suerte!

viernes, 28 de octubre de 2016

No es mío, pero es interesante (XCV)

Aquí llega una nueva entrega de 'No es mío, pero es interesante', una sección en la que os recomiendo las entradas de otros blogs y webs que más me han interesado en las últimas semanas. Como de costumbre, algunos blogs han conseguido colar más de una entrada, como son los casos de Microsiervos, Fogonazos y Ya está el listo que todo lo sabe, con once, cuatro y dos aportaciones, respectivamente. Y, cómo no, la variedad temática de siempre: matemáticas, ciencia, astronomía, curiosidades, vídeos, etc.
Echémosle un vistazo a la lista de esta entrega:
¿Os han gustado las recomendaciones de esta entrega? Espero que sí y que me lo hagáis saber a través de un comentario ;)

martes, 18 de octubre de 2016

A un paso de la década

Cada año que pasa parece más complicado, pero aquí sigo aguantando el tipo ante las adversidades, la competencia, la falta de tiempo y, por qué no decirlo, también de ideas que se han perdido por un camino que hoy está de aniversario. Mi blog, 'El mundo de Rafalillo', cumple nueve años en una blogosfera tan saturada y diversa que en nada se parece a la que existía cuando me embarqué en este proyecto, consolidado o moribundo, según se mire.
Como iba contando, del blog se puede decir al mismo tiempo tanto que está maduro como que está medio muerto. Lo primero es evidente, puesto que dudo que haya muchas bitácoras tan longevas como ésta y que estén sostenidas por una única persona que no se dedique profesionalmente a esto de Internet, es decir, que no viva de su blog; lo segundo, pues también salta a la vista, y es que esto ya es una sombra marchita de lo que fue en sus grandes y primeros años, cuando publicaba dos o tres entradas por semana, con cierta variedad de contenidos y con un considerable número de lectores y visitantes asiduos para ser un blog poco conocido y sin afán de renombre. Con el paso de los años, en gran parte debido a que he estado trabajando, o estudiando para las Oposiciones como en el último, la variedad temática y la periodicidad de las publicaciones han ido menguando progresivamente hasta tal punto que a día de hoy casi todos los meses se resumen en tres entradas: una de juegos ('Adivina quién soy' o 'Adivina dónde estoy'), una de 'No es mío, pero es interesante' y otra del Carnaval de Matemáticas. Puntualmente escribo sobre los libros que leo en verano y sobre las procesiones de Semana Santa y extraordinarias que tienen lugar a lo largo del año, y poco más. Así de esquelético se está quedando 'El mundo de Rafalillo', y sinceramente no está previsto que engorde en el futuro.
Lo que no cambia es el resumen estadístico anual que elaboro en cada cumpleaños del blog para seguir su evolución:
  • 39 entradas publicadas (aproximadamente un 30 % menos que el año anterior), lo cual se traduce en algo más de tres posts mensuales.
  • 87 comentarios, poco más de la mitad que el año anterior, lo que equivale a algo más de dos por cada entrada.
  • Casi 20.500 visitas recibidas, es decir unas 3.500 menos que hace un año. Esto supone una media de unas 56 visitas diarias.
  • Las visitas proceden de 91 países diferentes de los cinco continentes. Algo más de la tercera parte de los visitantes son de España, mientras que los demás lo hacen principalmente desde Latinoamérica (México, Colombia, Perú, Argentina, Chile, Ecuador...) y Estados Unidos.
  • La duración media de las visitas baja hasta los 40 segundos, por los 49 del año anterior.
  • El blog ha sido visualizado algo más de 24.500 veces, un 16 % menos que el año anterior. Son 646 las diferentes páginas que se han visualizado, siendo la de ¿Qué diferencia existe entre un equinoccio y un solsticio? la más visitada, seguida por la principal del blog.
  • El blog tiene 102 suscriptores (un 23 % más que el año pasado) y 56 seguidores (nueve menos que hace un año).
  • Finalmente, comentar que el blog mantiene un PageRank de 3 sobre 10.
En líneas generales, las cifras son bastante negativas, aunque tampoco es que esperase otra cosa, para qué engañarme. Esto es la pescadilla que se muerde la cola: si publico menos entradas y con menos variedad, habrá menos visitantes, menos lectores y menos comentarios. Los datos obtenidos son los que son por lo que comentaba al principio, y es que este último año lo he dedicado casi en exclusiva a prepararme las Oposiciones, lo cual implicaba necesariamente dejar de lado el blog más de lo que ya estaba, aunque como premio conseguí lo más importante de todo, esa plaza de profesor tan deseada, que a fin de cuentas lo del blog es un hobby más.
Después de varios años de capa caída, ya tengo muy asumido que 'El mundo de Rafalillo' no volverá a ser el de antes. Nunca le di una importancia excesiva, pero el tema de los comentarios de los lectores, que es lo que en realidad mantiene con vida cualquier bitácora, hace ya tiempo que no me quita el sueño en absoluto, porque si no ya habría cerrado el negocio hace ya varios años. Con esto quiero decir que yo no publico entradas esperando que alguien responda desde el otro lado del ordenador, sino porque me apetece compartir algunas de mis aficiones (matemáticas, Semana Santa, lectura...) con el resto del mundo, y el que quiera comentar algo que comente, y el que no, que no lo haga, que yo soy el primero que casi nunca lo hace en los blogs que visito. También cabe comentar que hace dos años prometí que a corto plazo crearía otro blog, pero temático; a día de hoy todavía no ha visto a la luz, y, por si acaso no lo hace, voy al menos a confesar cuál era la idea para que no quede en el olvido: un blog con fotos hechas por mí sobre la Semana Santa de Málaga. No descarto que más pronto que tarde me lance a ello, pero no lo voy a prometer para no volver a quedar por mentiroso.
En fin, un año más llega el momento de agradecer en estas líneas a los muy pocos lectores que rondan este blog que sigáis pasándoos por aquí de vez en cuando. Ya me gustaría a mí que estoy tuviese algo más de vida, pero toca conformarse con lo que hay, que, si bien es poco, no es de mala calidad. Con más o con menos entradas, 'El mundo de Rafalillo' siempre os estará esperando con los brazos abiertos, a los que ya estáis y los que están por venir.
¡Muchas gracias a todos!

domingo, 9 de octubre de 2016

75 años de Santa María del Monte Calvario

En la tarde noche de ayer tuvo lugar la procesión extraordinaria de Santa María del Monte Calvario, que recorrió las calles del barrio de la Victoria con motivo del 75 aniversario de la bendición de dicha imagen.
El cortejo se puso en marcha a las siete de la tarde desde las naves del Santuario de la Victoria, al igual que ocurre cada Viernes Santo; al frente salió la cruz guía de esta hermandad, seguida de diversos enseres y de representaciones de varias cofradías y de la Orden Tercera de los Frailes Mínimos de San Francisco de Paula. La imagen procesionó en su trono de Semana Santa, pero con una estética diferente, pues lo hizo sin la presencia de San Juan Evangelista y con un ajuar compuesto por varios estrenos, entre los que cabe destacar el tocado y la saya, así como el manto de María Santísima de la Paloma, cedido para la ocasión por la hermandad del Miércoles Santo; por otra parte, el palio lució el bordado completo de las bambalinas laterales. Musicalmente hablando, estuvo acompañada como es habitual por la Banda de Música de la Paz, que interpretó piezas más triunfales y alegres además de las que suelen tocar cada Viernes Santo tras la imagen de Santa María del Monte Calvario, de corte más sobrio.
La procesión, tras abandonar el Santuario, recorrió calles para nada acostumbradas a ver pasar tronos de Semana Santa, como por ejemplo Ferrándiz, donde el trono fue recibido con una gran petalada, Tejeros, Santa María Micaela o Cristo de la Epidemia, y es que, al contrario de lo que suele ocurrir con las procesiones extraordinarias, el itinerario se ha limitado al barrio al que pertenece la hermandad en vez de incluir calles del Centro Histórico. Esta decisión no ha significado una menor afluencia de público, sino todo lo contrario, aunque también es cierto que no se ha advertido un bullicio tan exagerado como ocurre con cofradías de más renombre y tirón en la ciudad; en cualquier caso, la imagen de Santa María del Monte Calvario ha estado bastante arropada durante todo su recorrido procesional, en especial junto a la Ermita de San Lázaro, donde fueron lanzados varios cohetes y fuegos artificiales, en las casas hermandad del Rocío y del Amor, y en otros puntos engalanados con guirnaldas, banderolas, mantones. La procesión se recogió sobre las dos de la madrugada en el Santuario de la Victoria, tras lo cual tuvo lugar el regreso de la imagen a la Ermita del Monte Calvario en rosario de antorchas.

viernes, 30 de septiembre de 2016

El asesinato de Pitágoras

El quinto y último libro que he leído este verano ha sido 'El asesinato de Pitágoras', del escritor madrileño Marcos Chicot.
Año 510 a. C. Pitágoras está próximo a decidir quién de sus seis discípulos más aventajados le sucederá en su famosa escuela de Crotona cuando, en una de sus reuniones, uno de esos grandes maestros es misteriosamente asesinado. Incapaz de descubrir quién ha sido el asesino, decide contratar a su viejo amigo egipcio Akenón, que contará además con la ayuda de Ariadna, la mismísima hija de Pitágoras, de la que se acabará enamorando. A pesar de todo, los crímenes sobre los grandes maestros de la escuela pitagórica se siguen sucediendo, y no solamente eso, sino que el asesino parece ser incluso más sabio que el propio Pitágoras, quien ve cómo su vida corre peligro, cómo las relaciones con la vecina ciudad de Síbaris van a peor y cómo su poder en Crotona es puesto en duda con el paso de los días.
Cuando este libro salió a la luz hace unos tres años, tuve claro desde el primer momento que lo iba a incluir en las primeras posiciones de mi larga lista de futuras adquisiciones, y de hecho tardó pocos meses en llegar a mis manos, regalo de Reyes Magos mediante. Las expectativas, por lo tanto, eran altas antes de su lectura, y tras ella puedo decir que, si bien no me ha defraudado, me lo esperaba un poco mejor de lo que me ha resultado. El relato en sí es muy bueno, con una trama que combina hechos y personajes reales de la Magna Grecia con otros inventados por el autor, al que no se le puede discutir que se haya documentado de una manera tan prolija para ambientar la historia, pero para mi gusto pincha en algunos fragmentos y capítulos que se tornan lentos o prescindibles. Este detalle ha provocado que no me haya enganchado tanto como me gustaría, aunque también es verdad que en otros muchos capítulos el escritor consigue dejarte con irrefrenables ganas de seguir leyendo. Me ha gustado mucho cómo ha introducido la componente matemática en la trama (el teorema de Pitágoras, el número áureo, la determinación de los decimales de pi...), para nada forzada como algunos podrían pensar, y es que se podría decir que representa otro personaje más, pues se antoja hasta decisiva en el desenlace de este thriller. Nos encontramos así pues ante un libro recomendable para los aficionados a las novelas de misterio, históricas y de ambientación matemática; por cierto, existe una continuación de 'El asesinato de Pitágoras' titulada 'La Hermandad' que probablemente compraré más adelante.

Nota: este post forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta sexagésima sexta edición, también denominada 7.6 La banda de Möbius, está organizado por Miguel Ángel Morales a través de su blog Gaussianos.