Mucha gente opina que un blog se alimenta de entradas y, en consecuencia, de los comentarios que se suceden en éstas. A esta gente no le falta razón, y, siguiendo con este símil, hoy vengo a deciros que 'El mundo de Rafalillo' se pone a dieta. Hablando en plata, que el blog no se va a actualizar tanto como hasta ahora.
Si todavía no te lo crees, créetelo. No es ninguna broma. Lo llevo avisando en Twitter desde hace ya varios días, eso sí, con mucha intriga y sin entrar mucho en detalle, pero es una decisión que tomé hace ya un par de meses. Más o menos a mediados de septiembre, casi de la noche a la mañana, pasé de tener tres o cuatro alumnos a los que daría clases particulares de Matemáticas durante este curso a tener una decena. En ese instante, mi cabeza comenzó a planificar mi futuro a corto plazo, un futuro que ya es presente y que se basa en una rutina diaria tal como ésta:
- Levantarse a las seis y media de la mañana para desayunar e ir a las clases del Máster de Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas de Idiomas (de aquí en adelante, simplemente 'Máster') de lunes a miércoles.
- Llegar a mi casa sobre las tres y media para almorzar y descansar sólo unos minutos antes de salir de nuevo por la puerta para dar clases particulares.
- Volver a casa a las ocho y media, o a las nueve, o a las siete, o a las diez...
- Las mañanas de los jueves y los viernes, así como sábados y domingos, dedicarlos a los cursos on-line que dan puntos para la fase de concurso de las oposiciones, a los trabajos y prácticas del Máster, a preparar material y exámenes para las clases particulares, etc.
Pues bien, esta rutina sufrió unos pequeños cambios hace unos días, puesto que hasta fin de año tendré que acudir cada viernes a una conferencia del Máster (algunas por las mañanas, algunas por las tardes), mientras que por otro lado me he quedado sin dos alumnos por motivos más que justificados. Como se puede ver, mis jornadas están más que apretadas, y ya lo estoy sufriendo, tal y como preveía hace dos meses. Con estas palabras no quiero dar la impresión de estar echándole la culpa a mis alumnos, sino todo lo contrario, pues benditas sean las horas en las que sus padres me llamaron para contar conmigo. Lo digo de corazón, que para algo disfruto como un niño cuando estoy explicándoles potencias, ecuaciones o límites.
¿Qué consecuencias conlleva esto? Pues básicamente lo que decía al principio: el ritmo de actualización del blog va a bajar considerablemente. Acostumbrado a publicar entre trece y catorce entradas cada mes, ahora os tendréis que conformar con apenas cuatro o cinco. ¡Qué queréis que os diga! A mí me fastidia tener que abandonar mi blog aunque sea parcialmente, pero pienso que, dadas las circunstancias, es mejor publicar una entrada redactada en condiciones que tres o cuatro deprisa y corriendo. Algunos posts como los de mis podios en las partidas de Trivial (empezando por el que conseguí el miércoles de la semana pasada) o los de las crónicas de los partidos del Málaga caerán en el olvido, aunque alguno esporádico sí que publicaré; también me da pena por algunas secciones que dejarán de tener la periodicidad que les ha caracterizado hasta ahora, y sobre todo por las muchas entradas de opinión que tenía en mente y que nunca serán publicadas porque básicamente ya no tendrían sentido alguno dentro de varios meses.
¿Qué es lo que sí se va a mantener intacto? Más o menos lo siguiente: mi aportación mensual al Carnaval de Matemáticas, totalmente intocable, sobre todo teniendo en cuenta que mi objetivo es llegar a ser profesor de Matemáticas; la sección 'No es mío, pero es interesante', puesto que apenas me quita tiempo, solamente el de leer las entradas que luego os recomiendo; los juegos ('Adivina quién soy', 'Adivina dónde estoy', 'Acertijos' y 'Cifras y letras'), ya que suelen dar mucho juego, valga la redundancia; y algún que otro post variado, como de música, humor, curiosidades, ciencia, etc.
El objetivo de todo esto es que 'El mundo de Rafalillo' siga vivo, aunque sea con menos publicaciones, así que es ahora más que nunca cuando vosotros tenéis que cobrar más protagonismo con vuestros comentarios y aportaciones. Por mi parte, para compensar el bajón de actualizaciones que va a experimentar el blog, os recomiendo que a partir de ahora también me sigáis por Twitter, ya sea directamente como usuarios de éste o indirectamente a través del gadget que encontraréis en la columna izquierda, puesto que ahí es muy probable que deje algún que otro tweet a diario.
Esta situación se va a mantener así al menos hasta el próximo mes de julio, cuando espero haber terminado el Máster; de todas formas, intentaré en la medida de lo posible publicar más posts en fechas tales como las de Navidad o Semana Santa, aunque no prometo nada. Lo siento, de verdad, pero en esta vida hay que saber priorizar. Y gracias a todos por entenderlo.
¿Qué consecuencias conlleva esto? Pues básicamente lo que decía al principio: el ritmo de actualización del blog va a bajar considerablemente. Acostumbrado a publicar entre trece y catorce entradas cada mes, ahora os tendréis que conformar con apenas cuatro o cinco. ¡Qué queréis que os diga! A mí me fastidia tener que abandonar mi blog aunque sea parcialmente, pero pienso que, dadas las circunstancias, es mejor publicar una entrada redactada en condiciones que tres o cuatro deprisa y corriendo. Algunos posts como los de mis podios en las partidas de Trivial (empezando por el que conseguí el miércoles de la semana pasada) o los de las crónicas de los partidos del Málaga caerán en el olvido, aunque alguno esporádico sí que publicaré; también me da pena por algunas secciones que dejarán de tener la periodicidad que les ha caracterizado hasta ahora, y sobre todo por las muchas entradas de opinión que tenía en mente y que nunca serán publicadas porque básicamente ya no tendrían sentido alguno dentro de varios meses.
¿Qué es lo que sí se va a mantener intacto? Más o menos lo siguiente: mi aportación mensual al Carnaval de Matemáticas, totalmente intocable, sobre todo teniendo en cuenta que mi objetivo es llegar a ser profesor de Matemáticas; la sección 'No es mío, pero es interesante', puesto que apenas me quita tiempo, solamente el de leer las entradas que luego os recomiendo; los juegos ('Adivina quién soy', 'Adivina dónde estoy', 'Acertijos' y 'Cifras y letras'), ya que suelen dar mucho juego, valga la redundancia; y algún que otro post variado, como de música, humor, curiosidades, ciencia, etc.
El objetivo de todo esto es que 'El mundo de Rafalillo' siga vivo, aunque sea con menos publicaciones, así que es ahora más que nunca cuando vosotros tenéis que cobrar más protagonismo con vuestros comentarios y aportaciones. Por mi parte, para compensar el bajón de actualizaciones que va a experimentar el blog, os recomiendo que a partir de ahora también me sigáis por Twitter, ya sea directamente como usuarios de éste o indirectamente a través del gadget que encontraréis en la columna izquierda, puesto que ahí es muy probable que deje algún que otro tweet a diario.
Esta situación se va a mantener así al menos hasta el próximo mes de julio, cuando espero haber terminado el Máster; de todas formas, intentaré en la medida de lo posible publicar más posts en fechas tales como las de Navidad o Semana Santa, aunque no prometo nada. Lo siento, de verdad, pero en esta vida hay que saber priorizar. Y gracias a todos por entenderlo.
P.D.: por cierto, que hoy cumplo 25 años. Vaya regalito que me he dado...


