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domingo, 18 de septiembre de 2022

¡Que las matemáticas te acompañen!

El último libro que me he leído este verano ha sido '¡Que las matemáticas te acompañen!' de la profesora y divulgadora matemática Clara Grima.
La autora recoge en este libro cincuenta situaciones más o menos cotidianas en las que las matemáticas juegan un papel muy importante, unas veces de una manera muy evidente y otras de una forma quizás no tan llamativa, pero sí relevante. Así, Clara nos explica cómo las matemáticas hacen acto de presencia por ejemplo a la hora usar nuestro smartphone, ya sea para hacer funcionar el GPS o para hacernos un selfi. Asimismo, nos introduce varias situaciones que pueden ser modeladas a través de los grafos, entre otras la propagación de un virus y la importancia de vacunarse, el recorrido óptimo que debe seguir un camión de la basura o los planos de la red de metro de una ciudad. Y así, otras muchas aplicaciones de las matemáticas: las escalas logarítmicas para medir la magnitud de los terremotos, la teoría de los seis grados de separación, la falacia de Montecarlo o la relación entre la criptografía y los números primos.
De un tiempo a esta parte, Clara Grima se ha convertido en una de las mujeres más relevantes de nuestro país, aunque claro, a mucha gente ni le sonará su nombre porque se dedica a las matemáticas (si participase en algún reality show, otro gallo cantaría...). En 2018 saltó a la fama (más fuera de nuestras fronteras que aquí, todo hay que decirlo) porque formó parte de un grupo de investigadores españoles que descubrió el escutoide, un cuerpo geométrico presente en las células epiteliales, pero ya era conocida desde varios años atrás por su labor como divulgadora publicando en un blog historias para niños en las que explicaba diversos conceptos matemáticos, tras lo cual dio el paso de publicar su primer libro de divulgación para el público en general, el que nos trae aquí. Sinceramente, me esperaba bastante más, sobre todo teniendo en cuenta lo que disfruté en la charla del mismo título a la que asistí hace tres años y medio. Si bien he aprendido cosas nuevas, he tenido la sensación de que iba leyendo y pasando las páginas sin más, en gran parte porque, bajo mi punto de vista, ha abordado de una manera un tanto superficial las diferentes situaciones y aplicaciones de las matemáticas que expone en el libro, es decir, creo que podría haber profundizado un poco más sin necesidad de complicar las correspondientes explicaciones para seguir siendo una obra de divulgación accesible tanto a los amantes de las matemáticas como a los que no. Cabe destacar que se nota que la especialidad de Clara Grima es la teoría de grafos por la cantidad de veces que recurre a ellos en los diversos capítulos que conforman el libro, y he de decir también que he echado un falta que en alguno de ellos haga referencia a los diagramas de Voronoi, precisamente uno de los conceptos por el que es más conocida, es más, creo recordar que la primera vez que supe de ella fue por una de sus historias para niños relacionadas con dichos diagramas. En resumen, que me ha sabido más bien a poco, lo cual no significa que el libro sea malo, pues de hecho no descarto hacerme con el que publicó hace un año ('En busca del grafo perdido'), ya que me da la impresión de que, al tratar sobre su especialidad, lo disfrutaré mucho más que éste.

lunes, 29 de agosto de 2022

Las hijas del frío

Hace unos días terminé el cuarto libro que he leído este verano, que ha sido 'Las hijas del frío', de la escritora sueca Camilla Läckberg.
Un pescador encuentra el cuerpo sin vida de una niña de siete años, y la autopsia determina que su muerte no fue accidental, sino que fue ahogada previamente en una bañera antes de terminar en el mar. El comisario Patrik Hedström será el encargado de averiguar quién ha acabado con la vida de la pequeña Sara, que resulta ser la hija de una amiga de su mujer Erica, con la que acaba de tener una hija. Las primeras sospechas recaen sobre el vecino de Sara, quien guarda muy mala relación con la abuela de la niña, y luego sobre el propio padre de Sara, quien no es capaz de demostrar dónde se encontraba cuando se cometió el asesinato, pero la cosa se complica cuando salen a la luz nuevos resultados de la autopsia: se ha encontrado ceniza en el estómago de Sara.
Sin duda alguna, la saga de Los crímenes de Fjällbacka se ha convertido en una de mis favoritas desde que la empecé hace seis años con 'La princesa de hielo' y la continué hace tres con 'Los gritos del pasado'. Los tres libros me han gustado mucho, y no miento cuando digo que cada uno más que el anterior. Aunque tienen una estructura muy similar, en este tercer título nos encontramos con la novedad de que cada capítulo comienza con un breve relato de una historia que se remonta al año 1923, que tiene por protagonistas a un empresario y a su hija, y que se alarga con nuevos personajes por más de cuatro décadas hasta confluir de una manera determinante con los hechos que acontecen en la actualidad. Al igual que en los otros dos títulos, el libro no se centra exclusivamente en la investigación propiamente dicha, sino que también se adentra en la vida y las circunstancias que rodean a los personajes que lo protagonizan, y, precisamente, de nuevo consigue enganchar al lector de esta manera, o al menos así lo ha hecho conmigo, además de por los diversos giros que se van sucediendo con las nuevas pistas y sospechosos que van surgiendo y que, por consiguiente, hacen que te involucres en el caso como si fueras un policía más. En resumen, lectura muy recomendable, tanto o más que las anteriores, y ojalá que tanto o menos que las siguientes, pues no me cabe la menor duda de que Camilla Läckberg me va a regalar muchas más horas de entretenimiento y disfrute con sus libros.

sábado, 13 de agosto de 2022

Todo lo que muere

El tercer libro que he leído este verano ha sido 'Todo lo que muere', del escritor irlandés John Connolly.
Charles Parker, inspector de policía de Nueva York, vuelve de madrugada a casa y se encuentra a su mujer Susan y a su hija Jennifer de tres años asesinadas en la cocina y con sus cuerpos salvajemente mutilados y despellejados. Unos meses más tarde, y ya expulsado del cuerpo de policía, un amigo le lleva a ver a una vidente que le hace saber a Charlie que el asesino se hace llamar El Viajante, quien posteriormente da la cara a través de una llamada telefónica y de un tarro con restos de su hija. Al mismo tiempo que Charlie va llevando a cabo investigaciones y encargos de algunos conocidos, se van sucediendo varios asesinatos con el mismo modus operandi que el de su mujer y su hija, lo cual le lleva a buscar al terrorífico asesino que acabó con su familia.
Me topé con este libro hace unos meses al encontrarlo entre los que iba a tirar una librería de segunda mano. El nombre del escritor me resultaba familiar y, al buscarlo en Google, vi que era un reconocido autor de novela policíaca, que es el género que más me gusta; además, daba la casualidad de que este libro era el primero de su saga más exitosa y prolífica, la de Charlie Parker, y curiosamente en las últimas semanas había leído buenas críticas de John Connolly y de dicha saga, por lo que me planteé darle una oportunidad a este libro este verano. Tras apenas leer las veinte o treinta primeras páginas ya intuía que algo no iba bien, y de hecho poco a poco la cosa fue a peor. No he sido capaz de hilar la trama en las casi dos semanas que he tardado en leerlo, en parte por la gran cantidad de personajes que iban surgiendo sin ton ni son y en parte por unos continuos cambios temporales que me iban descuadrando cada vez más y más. Lo he leído entero porque soy de los que termina todos los libros me estén gustando o no, pero si os digo que cada vez que lo cogía contaba las páginas que me quedaban por leer ese día para ponerme a hacer otra cosa... Creo que al libro le sobran muchas páginas que enredan en exceso la trama y, para mi gusto, al autor le falta saber enganchar con una narrativa más ágil y fluida, aunque por lo que veo la gran mayoría de lectores no opina como yo. En cuanto a su personaje principal, pues en línea con todo lo que he dicho hasta ahora, no me ha llegado en absoluto, ni de lejos lo puedo equiparar a los protagonistas de otras sagas policíacas que sí que tengo entre mis favoritos. En fin, que, salvo cambio radical de planes, dudo mucho que en el futuro le brinde una segunda oportunidad a John Connolly y a su Charlie Parker.

lunes, 25 de julio de 2022

Los ritos del agua

La semana pasada terminé de leer el segundo libro de este verano, concretamente 'Los ritos del agua', de la novelista española Eva García Sáenz de Urturi.
El inspector Unai López de Ayala, alias Kraken, sigue recuperándose de las lesiones causadas por el caso de los crímenes dobles hace unos meses, entre ellas la de recuperar el habla, cuando aparece el cadáver de una mujer embarazada colgada por los pies y sumergida en un caldero de bronce. Esa mujer es Ana Belén Liaño, la primera novia de Kraken y de su cuadrilla de amigos, a la que conocieron en un campamento en 1992. La investigación del caso avanza y se descubre que Rebeca, la hija de Saúl Tovar, el director de dicho campamento, murió en circunstancias similares en abril de 1993. Días más tarde es Jota, uno de los amigos de la cuadrilla de Kraken, quien también es encontrado muerto y colgado por los pies, por lo que todo apunta a un ritual celta de hace más de 2600 años que está acabando con las vidas de personas que o bien estuvieron en ese campamento o bien están esperando un hijo. Kraken se convierte de esta forma en uno de los amenazados, pues la subinspectora Alba Díaz de Salvatierra, con la que mantiene una relación personal además de profesional, está embarazada y él podría ser el padre.
Hace tres años leí 'El silencio de la ciudad blanca', el comienzo de la trilogía de la Ciudad Blanca, y me gustó tanto que sabía que tarde o temprano me tocaría continuar con el segundo título. Eso he hecho, y resulta que también me ha encantado, aunque he de reconocer que un pelín menos porque prácticamente calca el guión del primer libro y me esperaba algo un poco diferente. Se mantienen los mismos personajes, entre ellos el inspector Unai López de Ayala, la subcomisaria Alba Díaz de Salvatierra y la inspectora Estíbaliz Ruiz de Gauna, quienes de nuevo se tienen que enfrentar a un asesino que comete una serie de crímenes rituales que guardan relación con unos hechos que tuvieron lugar bastantes años atrás, los cuales se van narrando en varios capítulos intercalados con lo que sucede en la trama principal. Igualmente, van surgiendo diversos personajes con algún que otro secreto sin desvelar, que ocultan más información de la cuenta o con identidades que no son las que parecen. Con todo ello sale una novela policíaca muy atractiva y que te deja con ganas de más en casi todos los capítulos, pues raro ha sido que pasen 40 o 50 páginas sin que surja un posible sospechoso que luego resulta no ser o una pista o un dato que vuelva a incriminar a uno que ya parecía descartado. El final sí que lo he visto un poco precipitado, creo que se podría haber terminado mejor el relato, pero otra vez me ha sorprendido quién se esconde tras los crímenes rituales de este segundo libro de la trilogía, pues he de reconocer que para nada me esperaba que fuese esa persona. En fin, que de nuevo he vuelto a disfrutar con la narrativa de Eva García Sáenz de Urturi, así que no me queda más remedio que terminar con su afamada trilogía.

viernes, 8 de julio de 2022

El asesinato de Roger Ackroyd

Mi primera lectura de este verano ha sido la de 'El asesinato de Roger Ackroyd', de la escritora británica Agatha Christie.
Mrs. Ferrars muere por sobredosis de veronal apenas un año después de su marido, y días más tarde es encontrado sin vida el cuerpo de Roger Ackroyd, su actual pareja, tras haber sido apuñalado con una daga en el cuello. Antes de suicidarse, Mrs. Ferrars le confesó a Roger que ella había envenenado a su marido, mientras que Roger, poco antes de ser asesinado, recibió una carta de Mrs. Ferrars en la que le revela que había sido víctima de un chantaje el último año. Las primeras sospechas apuntan a Parker, el mayordomo de Roger, quien supuestamente ha llamado al doctor James Sheppard para informar de la muerte de su amo, pero, cuando el doctor llega a la mansión, el mayordomo afirma no haber realizado ninguna llamada. Flora, la sobrina de Roger Ackroyd y prometida de Ralph Paton, hijo de Mrs. Ferrars, acude con el doctor Sheppard a ver a Hercules Poirot, famoso detective privado ya retirado, para que les ayude a resolver el caso y encontrar al asesino, pues entre los sospechosos también está Ralph, que está en paradero desconocido desde que se cometió el crimen.
Agatha Christie es una apuesta segura para los que somos aficionados a la novela detectivesca. Descubrí a la dama del crimen y al detective Hercules Poirot hace diez años gracias a la lectura de 'Asesinato en el Orient Express', y hace tres tuve la ocasión de leer 'El misterioso caso de Styles', el primer libro protagonizado por este icónico personaje; sin embargo, este tercer título no me ha terminado de convencer del todo, y eso a pesar de las grandes expectativas que tenía tras saber que está considerada como la mejor novela policíaca de todos los tiempos, aunque a mí no me lo ha parecido ni de lejos. La historia sigue una estructura similar a las de los otros dos libros, es decir, se comete un asesinato en el que se sospecha de un buen número de personajes, y Hercules Poirot se encarga de investigar lo ocurrido y a través de una serie de pistas que le van guiando hasta dar con el asesino; también nos encontramos con un inseparable compañero de Poirot, que en este caso no es el señor Hastings, sino el doctor Sheppard, que es además el narrador de esta novela. ¿Por qué digo que no me ha convencido este libro? Pues principalmente porque me han resultado muy confusos todos los personajes desde casi el principio, me ha costado hilar la trama y los diferentes hechos que se describen, aunque en las últimas páginas ya sí que me terminé de ubicar; también tengo que reconocer que es el primer libro que leo desde el verano pasado y que no tenía la cabeza totalmente centrada en esta lectura, lo cual no me ha ayudado, las cosas como son. Por otra parte, uno de los aspectos más aclamados de esta novela es su inesperado final, que ciertamente lo es, pero sinceramente no creo que sea lo suficiente como para catalogarla como la mejor novela policíaca de todos los tiempos, o sí y yo no he sido capaz de valorarla como tal. En cualquier caso, a pesar de esta pequeña decepción, no tengo pensado abandonar a Agatha Christie, por lo que estoy seguro de que más pronto que tarde volveré a devorar otras historias de la gran dama del crimen.

domingo, 19 de septiembre de 2021

Matemagia

El último libro que he leído a lo largo de estas vacaciones ha sido 'Matemagia', de Fernando Blasco, doctor en Ciencias Matemáticas y profesor en la Universidad Politécnica de Madrid.
La magia y las matemáticas, dos disciplinas aparentemente independientes, se juntan en este libro, en el cual descubriremos a lo largo de sus diez capítulos (once si tenemos el cuenta el capítulo 0) no solamente las propiedades mágicas que se esconden detrás de muchos números y figuras geométricas, sino también que numerosos trucos de magia que se realizan con barajas de cartas o en los que se deshacen nudos imposibles están basados precisamente en las matemáticas. De esta forma, el autor nos expone en cada capítulo diversos trucos de magia en los que, además de detallar paso a paso cómo se realizan, explica los fundamentos matemáticos que hacen que dichos trucos funcionen, y así aprender a llevarlos a cabo nosotros mismos con el rigor necesario para que podamos dejar boquiabiertos a nuestros amigos y conocidos.
Hace once años que leí uno de los libros de divulgación matemática de Fernando Blasco, concretamente 'El periodista matemático', el cual me encantó, por lo que, cuando supe que había escrito otro sobre matemáticas y magia, estaba seguro de que el día que lo leyese lo iba a disfrutar, y así ha sido. Los trucos de magia que se plantean en el libro son muy variados, desde los típicos de adivinación de números como otros en los que hacen falta cartas, cubiletes, cuerdas o calendarios, y, si bien ya conocía algunos de ellos, otros los tenía ya olvidados y gracias a esta lectura los he podido recordar, mientras que buena parte de ellos han sido para mí toda una novedad. En cuanto a la dificultad de dichos trucos, pues hay un poco de todo, ya que los hay bastante sencillos de aprender y aplicar, mientras que otros son un poco más difíciles, bien porque se componen de numerosos pasos o bien porque algunos de éstos tienen cierta complejidad de ejecución y precisan de mucha práctica y destreza para poder realizarlos correctamente. En cualquier caso, lo mejor de este libro es que todos los trucos están debidamente explicados junto con su base matemática, lo cual permite que se convierta en un recurso muy útil para profesores de Matemáticas como yo, y es que más de una vez he recurrido a la magia para explicar algunos conceptos matemáticos a mis alumnos, eso sí, menos veces de las que me gustaría, pero gracias a esta obra voy a poder realizar más trucos en mis clases para que se den cuenta de que las matemáticas son más divertidas y mágicas de lo que parecen. En fin, un libro de divulgación que no defrauda y en el que la diversión y el aprendizaje están asegurados tanto para los amantes de la magia como de las matemáticas.

sábado, 28 de agosto de 2021

El científico que derrotó a Hitler y otros ensayos sobre la Historia de la Ciencia

El cuarto libro que he leído este verano ha sido 'El científico que derrotó a Hitler y otros ensayos sobre la Historia de la Ciencia', del divulgador científico Alejandro Navarro Yáñez.
A través de 24 ensayos agrupados en ocho partes, el autor nos presenta algunos de los hechos más conocidos y desconocidos, sorprendentes y curiosos, importantes y decisivos que han tenido lugar a lo largo de la historia de la ciencia. Así, en esta obra se abordan historias y personajes que abarcan casi todas las disciplinas científicas, desde las matemáticas hasta la astronomía, pasando por la física, la biología, la paleontología, la química o la medicina, puesto que encontraremos relatos sobre la invención del sistema sexagesimal, el papel de la mujer en la ciencia, la relación entre el evolucionismo y el creacionismo, la búsqueda de vida inteligente fuera de nuestro planeta o algo tan actual como la administración de vacunas para combatir las enfermedades víricas, y en los cuales aprenderemos algo más sobre las vidas y trabajos de hombres y mujeres como Arquímedes, Marie Curie, Alan Turing, Rosalind Franklin o Isaac Newton.
Son varias ya las obras de divulgación científica que he leído, eso sí, pocas en comparación con las de divulgación matemática, pero, si bien todas ellas son lecturas recomendables, todavía no he encontrado ninguna que me haya fascinado del todo, y con este título me ha pasado lo mismo. En este caso, nos encontramos con un libro que consta de capítulos que se pueden leer de forma independiente y en cualquier orden, teniendo cada uno de ellos una extensión de entre diez y quince páginas, lo cual, unido al enfoque divulgativo y a que el lenguaje utilizado es accesible a cualquier público, se antoja ideal para usarlo con los alumnos en las materias científicas de la ESO y del Bachillerato a la hora de introducir y dar a conocer algunos de los científicos o hechos históricos relevantes que se mencionan. Por otro lado, al ser una obra de divulgación científica genérica en la que lo mismo te puedes topar con un ensayo sobre los trabajos de un joven Albert Einstein que cambió la física hace algo más de un siglo que otro acerca de la creencia de la existencia de la generación espontánea, resulta que hay partes del libro que te pueden resultar más o menos interesantes o amenas en función de las temáticas por las que te sientas más atraído. Ahora bien, si hay una crítica negativa que debo hacer al autor de este libro es que es con mucha diferencia el libro que más faltas de ortografía tiene de todos los que he leído hasta el momento, desde la ausencia de numerosas tildes hasta el uso incorrecto de los signos de puntuación o la presencia de palabras mal escritas (he perdido la cuenta de cuántas veces aparece "porqué" en vez de "por qué" al empezar una pregunta), lo cual me ha dificultado el haber podido leer con fluidez más fragmentos de la cuenta, y aquí no me valen las excusas del tipo "es que yo soy de ciencias", ya que tanto los de letras como los de ciencias tenemos que redactar correctamente, y más si cabe a la hora de publicar un libro. Así pues, puedo decir que recomiendo el libro a todos aquellos que estén interesados en aprender algo nuevo de la historia de la ciencia en pequeñas dosis, eso sí, como bien acabo de destacar, hay que tener cierta paciencia con los abundantes ataques a las normas ortográficas españolas.

jueves, 12 de agosto de 2021

La leona blanca

La semana pasada terminé de leer el tercer libro de estas vacaciones, concretamente 'La leona blanca', del escritor sueco Henning Mankell.
El inspector Kurt Wallander recibe en comisaría a un hombre que denuncia la desaparición de su esposa. Unos días más tarde, aparece el cuerpo sin vida de la mujer con un disparo en la cabeza, precisamente cerca de donde poco antes se había encontrado un dedo de una persona de raza negra y un trozo de una pistola de procedencia sudafricana en las ruinas de una casa en mitad del bosque en la que hubo una sospechosa explosión. Todo parece indicar que existe algún tipo de conexión entre todos estos hechos, pero el inspector Wallander y su equipo no terminan de encontrar una explicación lógica a este asesinato. Al mismo tiempo, en Sudáfrica se está gestando un atentado contra un conocido dirigente político que puede cambiar el destino del país.
Ya es el tercer libro que he leído de la saga del inspector Wallander, respetando el orden de publicación a pesar de que se pueden leer de forma independiente, y, si bien los tres me han resultado interesantes aunque no excelentes, este tercer título creo que es el que más me ha gustado. Me siento bastante cómodo con la forma de narrar de Henning Mankell, puesto que describe bastante bien tanto a los personajes como las localizaciones en las transcurren sus historias, y en cierto modo engancha bastante con los casos que plantea, aunque he de reconocer que en este libro ha habido varios fragmentos que se me han hecho un poco áridos y complejos de seguir, ya que en la trama se entrelazan dos historias que al final acaban uniéndose: en Suecia, una caza al asesino, como novela policíaca que es; y, en Sudáfrica, una conspiración política, que es lo que me ha resultado más incómodo de seguir. Por otra parte, al igual que en los dos primeros libros, la vida personal del inspector cobra especial importancia, especialmente en esta historia, hasta el punto de que tanto su padre como su hija acaban involucrados en el caso que Kurt intenta resolver. En fin, aunque todavía no puedo decir que me haya encantado alguna de sus novelas, se podría decir que Henning Mankell se ha convertido ya en una de mis apuestas seguras, así que seguiré pendiente de los casos que tendrá que seguir resolviendo el inspector Wallander.

viernes, 30 de julio de 2021

La verdad sobre el caso Savolta

Mi segunda lectura de este verano ha sido 'La verdad sobre el caso Savolta', del escritor español Eduardo Mendoza.
Javier Miranda es un joven que trabaja en el despacho de abogados del señor Cortabanyes en la Barcelona de 1917, año en el que la clase obrera comienza a sublevarse para defender sus derechos a través de huelgas y rebeliones que alteran la vida de la ciudad. Por entonces conoce al francés Paul André Lepprince, quien trabaja en la empresa del industrial catalán Enric Savolta, aunque pronto se hará cargo de ella e incluso se casará con la hija de Savolta tras el misterioso asesinato de éste. La confianza que crece entre ellos es tal que Lepprince, cuando se anima a convertirse en alcalde de Barcelona, le propone a Javier que sea su secretario e incluso que se case con María Coral, una joven gitana de un cabaret que fue su amante. Entre tanto, se suceden diversos asesinatos de personas que en mayor o menor medida están relacionadas con la actividad de la empresa de Savolta, cuyos problemas económicos se van acrecentando poco a poco.
Estaba yo en 2º Bachillerato cuando mi profesor de Lengua Castellana y Literatura nos dijo que ese curso teníamos que leer este libro o 'La familia de Pascual Duarte'. Compré los dos y acabé leyendo el de Camilo José Cela, mientras que el de Eduardo Mendoza se quedó en mi estantería a la espera de ser leído más adelante. Pues resulta que han tenido que pasar 17-18 años, la mitad de lo que llevo vivido hasta ahora, para que por fin me haya decidido a leer la primera novela de Mendoza, y la verdad es que me alegro de que en su momento me hubiese decantado por el libro de Cela, ya que ése me gustó mucho y éste me ha gustado más bien poco. No pongo en duda la calidad literaria de esta obra de Eduardo Mendoza, pues se ve que está muy bien escrito y narrado, aunque a mí se me ha hecho un poco pesado por diversos factores, principalmente dos: uno, que la trama no me ha terminado de convencer, ya que no me siento muy atraído por los problemas sociales y laborales de la época en la que está ambientada la obra; y el otro, que en casi todos los capítulos se entremezclan hechos sucedidos en diferentes momentos temporales que no han hecho más que crearme confusión y, por consiguiente, que no haya sido capaz de hilar bien toda la historia, salvo en las últimas páginas, cuando se explica prácticamente todo. Por otra parte, he echado en falta que en el libro tuviese algo más de peso el género policíaco, que algo tiene, y no tanto el social o histórico, y, aunque a priori no contaba con que fuese a gustarme mucho, sí que es cierto que esperaba haber disfrutado un poco más de su lectura. Con estas palabras no pretendo cerrarle la puerta al resto de títulos de uno de los escritores españoles más importantes de los últimos 50 años, puesto que 'El misterio de la cripta embrujada', otro de sus libros más reconocidos, puede que sí se adapte mejor a mis gustos literarios, por lo que probablemente le daré una nueva oportunidad a Eduardo Mendoza en el futuro.

martes, 13 de julio de 2021

La novia gitana

El primer libro que he leído este verano ha sido 'La novia gitana', de la escritora madrileña que se esconde tras el seudónimo de Carmen Mola.
Susana es una joven gitana que ha sido raptada después de celebrar su despedida de soltera y que aparece muerta unos días más tarde tras haber sido asesinada por alguien que le ha realizado unos agujeros en la cabeza en los que ha metido varios gusanos que han ido devorando poco a poco su cerebro. La inspectora Elena Blanco, junto con su equipo de la Brigada de Análisis de Casos (BAC) y el subinspector Ángel Zárate, se encarga de la investigación de un crimen cuyo modus operandi resulta ser prácticamente idéntico al del asesinato de Lara, la hermana de Susana, que tuvo lugar siete años atrás y cuyo asesino, Miguel Vistas, se encuentra en prisión. Cuando se revisa este caso, no tardan en aparecer ciertas irregularidades que invitan a pensar que quizás se condenó a un inocente, que el verdadero asesino de Lara anda suelto y que es el mismo que el de Susana.
La primera referencia que tuve de este título fue hace un par de años y tras una conversación sobre gustos literarios con un compañero de trabajo, quien me habló de un libro que llevaba poco tiempo a la venta y que estaba teniendo muy buena acogida. Luego me enteré de Carmen Mola no era el verdadero nombre de la autora, sino un seudónimo, lo cual le aportaba si cabe más misterio a este libro del género policíaco, y, en efecto, de que se estaba convirtiendo en un bestseller que al final ha derivado en una exitosa trilogía. Con todos estos ingredientes, sabía que tarde o temprano acabaría leyendo este libro y que muy probablemente lo disfrutaría, como así ha ocurrido. La trama es la típica en la que hay un crimen que resolver, varios personajes a los que se les cuelga el cartel de sospechosos conforme se descubren nuevas pistas y se revelan ciertas informaciones ocultas, y una inspectora con problemas personales que hace todo lo posible por encontrar al verdadero asesino. 'La novia gitana' engancha de principio a fin gracias a su lectura ágil y a que se compone de capítulos cortos que te dejan con ganas de leer un poquito más; además, no abusa de un gran número de personajes secundarios que aportan poco y lían mucho, sino que cuenta con los justos y necesarios para que la historia sea más creíble y que no todo gire exclusivamente alrededor del personaje principal, la inspectora Elena Blanco. Al final se resuelve el caso y se atan todos los cabos, bueno, todos excepto uno, y aquí viene casi lo mejor del libro, que queda pendiente para el segundo título de la trilogía y cuya puerta se deja abierta en las últimas páginas para dejarte con ganas de más. En resumidas cuentas, un libro muy entretenido para los aficionados al género policíaco de una misteriosa Carmen Mola cuyas obras seguro que seguiré disfrutando.

martes, 27 de abril de 2021

Las matemáticas también son para leer

Hace algo más de diez años, publiqué una entrada en la que recopilé algunos de los libros relacionados con las matemáticas que ya había leído por aquel entonces, y, como ha pasado ya bastante tiempo y la semana pasada fue el Día Internacional del Libro, se me ha ocurrido que ahora es un buen momento para actualizar esas recomendaciones literarias y compartirlas con todos vosotros.
Leer es una de mis mayores pasiones, aunque por desgracia no le puedo dedicar tanto tiempo como quisiera porque con el trabajo me es imposible disfrutar de un libro como a mí me gusta, por eso mis lecturas se concentran casi exclusivamente en verano, que es cuando estoy de vacaciones. Por otra parte, las matemáticas están presentes en mi día a día, puesto que soy profesor de Matemáticas, así que entre mis pasiones también se encuentra obviamente todo lo que está relacionado con los números, las ecuaciones, las figuras geométricas y cualquier otra cosa que tenga que ver con esta maravillosa disciplina. Pues bien, resulta que, aunque mucha gente no lo sepa, hay libros de matemáticas más allá de los libros de texto que se usan en el colegio, en el instituto y en la universidad. No son libros de estudiar, sino libros de leer, de divulgar, de aprender y de enseñar, y yo los llevo disfrutando desde hace unos veinte años, concretamente cuando mi profesora de Matemáticas de 4º ESO me dio a conocer algunos títulos cuya existencia desconocía. Ese día me abrió las puertas de una afición que combinaba esas dos pasiones que he mencionado antes, la lectura y las matemáticas, y desde entonces no he dejado de leer libros de matemáticas.
Los hay de muchos tipos (novelas, de historia de las matemáticas, de divulgación, de acertijos y problemas, para niños, para adultos...), y sí, algunos son un poco aburridos, pero puedo afirmar que casi todos me han gustado y que en todos he aprendido algo nuevo, incluso más y mejor que en mi época de estudiante, y es que siempre es más fácil aprender por placer que por obligación. Así pues, al igual que hizo conmigo mi profesora y al igual que hice hace una década, hoy os voy a recomendar los mejores libros de matemáticas que he leído hasta ahora y que en su momento valoré con 5 estrellas en una red social de libros de la que formo parte desde hace muchos años. Como no pretendo que la lista sea muy extensa, voy a seleccionar de entre esos libros los diez que considero mejores ordenados por año de lectura, y serían los siguientes:
Me ha resultado muy difícil decidir qué libros incluía en esta lista y cuáles dejaba fuera. Seguramente, si mañana hiciese la lista de nuevo, no sería la misma, habría algún cambio, pero bueno, los que están son una garantía de éxito asegurado para quien lo lea, siempre y cuando tenga un mínimo interés por las matemáticas, claro está, porque libros buenos hay miles, pero si no son de la temática que te atrae, pues entonces no puedes apreciar su calidad.
Ahí están diez de las decenas de libros de matemáticas que ya he leído, pero resulta que tengo otros muchos esperando en mis estanterías a ser devorados, y además tengo una larga lista de títulos que tengo pensado comprar en los próximos años, por lo que esta entrada todavía no ha terminado. Ahora os toca a vosotros asumir el papel de recomendadores y aconsejarme sobre otros libros de matemáticas que ya habéis leído de entre los que yo ya tenga o de los que tendré en mis manos en un futuro no muy lejano. Así pues, os pongo una lista con diez de los libros de matemáticas que ya lucen en mis estanterías pero que todavía están por leer:
  • 'Crónicas matemáticas', de Antonio J. Durán.
  • 'El libro de las matemáticas', de Clifford A. Pickover.
  • 'El teorema del loro', de Denis Guedj.
  • 'Historia de las matemáticas', de Ian Stewart.
  • 'Los secretos del infinito', de Antonio Lamúa Olivar.
  • 'Matemagia', de Fernando Blasco.
  • '¡Que las matemáticas te acompañen!', de Clara Grima.
  • 'Ruedas, vida y otras diversiones matemáticas', de Martin Gardner.
  • 'Todo está en los números', de Claudi Alsina.
  • 'Un número perfecto', de Santi García Cremades.
Con respecto a los libros que tengo pendientes de adquirir, he de decir que la lista es bastante larga, pero, para respetar el patrón que he seguido antes, únicamente indicaré diez libros o autores cuyos títulos se convertirán en futuros habitantes de mis estanterías:
  • Adrián Paenza: '¿Cómo, esto también es matemática?', 'Matemagia', 'La puerta equivocada', etc.
  • Anna Cerasoli: 'Los diez magníficos', 'La sorpresa de los números', 'Mister Cuadrado', etc.
  • Jordi Sierra i Fabra: 'El asesinato del profesor de Matemáticas', 'La venganza del profesor de Matemáticas'.
  • Claudi Alsina: 'El club de la hipotenusa', 'Geometría para turistas', 'Asesinatos matemáticos', etc.
  • 'El enigma de Fermat', de Simon Singh.
  • 'Eso no estaba en mi libro de matemáticas', de Vicente Meavilla.
  • Ian Stewart: 'Mentes maravillosas', 'Los grandes problemas matemáticos', 'Números increíbles', etc.
  • John Allen Paulos: 'Más allá de los números', 'Un matemático lee el periódico', 'Érase una vez un número', etc.
  • 'La fórmula preferida del profesor', de Yoko Ogawa.
  • 'Planilandia', de Edwin A. Abbott.
Como veis, me queda mucho por descubrir a través de todas estas lecturas matemáticas, por eso os pido que, partiendo de vuestra experiencia, me ayudéis a elegir entre todos estos títulos que os he listado para saber cuáles son los primeros que tengo que leer y comprar a corto plazo, e igualmente podéis aportar otras recomendaciones que no haya contemplado aquí, que seguro que hay más de un libro de matemáticas muy interesante que no conozco.
En fin, que aunque muchos no lo sepan, lectura y matemáticas forman una pareja muy bien avenida, y si eres de los que amas ambas aficiones como yo, pues ya estás tardando en empezar con estos libros si no lo has hecho ya. Como ves, hay material más que de sobra, y sobre todo de mucha calidad para disfrutar leyendo y aprendiendo matemáticas.

Nota: este post forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta nonagésima quinta edición, también denominada 12.2 Carl Friedrich Gauss, está organizado por Miguel Ángel Morales Medina a través de su blog Gaussianos.

jueves, 24 de septiembre de 2020

Fútbol y matemáticas

Mi última lectura veraniega ha sido la del libro 'Fútbol y matemáticas', del profesor inglés de Matemáticas Aplicadas David Sumpter.
El autor analiza la relación que existe entre el fútbol y las matemáticas, dos disciplinas que en apariencia tienen pocos lazos en común, pero en realidad las matemáticas pueden tener y tienen más influencia de la que nos podemos imaginar en el deporte rey, y eso es lo que nos descubre David a través de los trece capítulos divididos en tres partes de los que se compone este libro. Por poner algunos ejemplos, se puede estudiar si la disposición táctica de los jugadores en el terreno de juego es mejor o peor a través del diagrama de Voronoi y de la triangulación de Delaunay correspondientes; la trayectoria que sigue el balón cuando un jugador hace una chilena no es más que una parábola cuya ecuación depende de la velocidad y del ángulo inicial del remate; una tabla de contingencia le puede servir a un entrenador para saber si le conviene atacar o defender en función del rival al que se enfrenta; y también tenemos a las casas de apuestas, que hacen uso del estudio de probabilidades para determinar las cuotas de las diferentes apuestas que se pueden hacer (resultado del partido, número de saques de esquina, posesión del balón...), eso sí, de tal manera que ellos siempre salgan ganando.
Cuando hace unos años vi que se había publicado un libro con este título, que une dos de mis grandes pasiones, sabía que tarde o temprano acabaría en mi estantería, y así ha sido. Lo primero que se me pasó por la cabeza con respecto al posible contenido de este libro fue que el autor dedicaría una parte del mismo a analizar los diferentes elementos que nos podemos encontrar en un partido de fútbol, como son el balón (una esfera o un icosaedro truncado) o el terreno de juego (sus dimensiones, rectángulos, circunferencias, arcos, distancias...), o las simetrías y las diversas formas de los escudos de los equipos de fútbol; sin embargo, no he encontrado nada de esto a lo largo del texto, es más, la presencia de la geometría en el libro no es la más preponderante, puesto que cobran más peso otras ramas como son la estadística y la probabilidad, con las cuales también contaba. El autor apoya su análisis matemático de las diferentes formas en las que se manifiesta el fútbol (resultados de partidos, mapas de calor de los jugadores, direcciones de los pases de un equipo, cánticos de la afición, predicciones de las casas de apuestas...) en múltiples modelos y simulaciones por ordenador para argumentar sus conclusiones en un sentido u otro, así como en diversos símiles con conductas animales, ya que su trabajo como investigador en la universidad está orientado al comportamiento colectivo en las áreas de la biología y la sociología. Este aspecto es uno de los puntos fuertes del libro, pero, aunque parezca paradójico, es al mismo tiempo el principal defecto que le encuentro, ya que a veces peca de ser demasiado técnico, teniendo en cuenta que lo que se pretende con textos como éste es divulgar matemáticas de una manera amena y sencilla, e incluso a mí me ha costado entender algunos fragmentos. Otro aspecto positivo a destacar es que he aprendido bastantes cosas, algunas de las cuales las podría poner en práctica en el aula para explicar a mis alumnos ciertos conceptos matemáticos que quizás entiendan mejor con un enfoque balompédico. Como bien afirma el autor, es cierto que hay cosas en el fútbol y en el resto de la vida que no podemos explicar del todo a través de las matemáticas, pero sí que es cierto que las matemáticas pueden ayudar a entender mejor tanto la propia vida (en el texto se menciona cómo se transmiten las enfermedades contagiosas como el SARS, creo que os sonará de algo de estos últimos meses) como el fútbol, tanto desde el punto de vista de los jugadores, como de los entrenadores y de los aficionados. En resumidas cuentas, un libro recomendable para lectores con un perfil como el mío, aficionado al fútbol y amante de las matemáticas, y que lo disfrutará desde estas dos vertientes.

Nota: este post forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta nonagésima primera edición, también denominada 11.5, está organizado por Mayte Jiménez Romera a través de su blog Qué vamos a hacer hoy.

jueves, 27 de agosto de 2020

Deja en paz al diablo

El pasado fin de semana terminé de leer mi cuarto libro de este verano, en concreto 'Deja en paz al diablo', del novelista estadounidense John Verdon.
El detective retirado David Gurney recibe la llamada de su amiga periodista Connie Clarke, cuya hija Kim, que está llevando a cabo un trabajo sobre los familiares de las víctimas de los homicidios cometidos por el Buen Pastor diez años atrás, quiere contar con su colaboración para guiarla en sus investigaciones. David no solo acepta la propuesta, sino que además se involucra del todo en el caso, pues, entre otras cosas, descubre que Kim está sufriendo acoso por parte de su exnovio, que el asesino nunca fue identificado y que en todos los crímenes se repitió el mismo patrón: un disparo certero en la cabeza de las víctimas mientras conducían un Mercedes de color negro. La situación se complica cuando el trabajo de Kim se convierte en un documental televisivo con un enfoque excesivamente sensacionalista, tras lo cual se reanudan los asesinatos del Buen Pastor, además de que su seguridad y la de su familia parece amenazada.
Descubrí hace varios años a John Verdon a través de su primera novela, 'Sé lo que estás pensando', que para mí fue todo un descubrimiento, y luego seguí con el segundo libro de la saga protagonizada por el detective Gurney, 'No abras los ojos', que no me dejó tan buen regusto. Con este tercer título me ha pasado algo parecido, me ha dejado literalmente a medias, pues la primera mitad del libro me ha resultado aburrida y un tanto pesada, con ciertos pasajes que no aportan absolutamente nada, mientras que la segunda me ha enganchado lo suficiente como para al menos darle un aprobado, y eso que el final lo he visto demasiado improvisado, soso y pobre, pues me esperaba otro desenlace. Tal y como suele ocurrir en las novelas policíacas modernas, en la trama van apareciendo numerosas pistas falsas para engañar al lector, pero es aquí donde veo uno de los puntos débiles de este tercer volumen de la saga del detective David Gurney, y es que hay varios hechos relacionados con la investigación de los asesinatos que no terminan de ser explicados, se dejan varios cabos sueltos que dan la sensación de que o la historia está incompleta o, definitivamente, hay partes que sobran porque carecen de sentido. Lo que más me ha gustado del libro ha sido sin duda alguna la manera en la que se ataca y se critica a los medios sensacionalistas, a los reality shows, a los programas basura que únicamente buscan atraer audiencia de cualquier manera. No descarto seguir leyendo las siguientes novelas de John Verdon (esta saga cuenta por ahora con tres títulos más), aunque seguramente lo aparque por un tiempo para darle más prioridad a otros autores y personajes detectivescos que me gustan más y a otros nuevos a los que tendré que darles una oportunidad para conocerlos y saber si mejoran lo presente.

domingo, 9 de agosto de 2020

Las aventuras de Sherlock Holmes

Mi tercera lectura veraniega de este año ha sido 'Las aventuras de Sherlock Holmes', del escritor británico Arthur Conan Doyle.
El detective Sherlock Holmes protagoniza los doce relatos que componen este libro, en cada uno de los cuales se repite el mismo patrón, pues el afamado detective recibe en su casa de Baker Street a diversas personas que reclaman su ayuda y su inteligencia para resolver casos muy variopintos, como por ejemplo una boda en la que no se presenta el novio, un posible parricidio, el robo de una piedra preciosa o las extrañas condiciones de trabajo que le ofrecen a una institutriz, entre otros. Sherlock demostrará en todos ellos sus magníficas dotes deductivas, que sorprenderán tanto a los propios implicados como a su inseparable compañero de fatigas, el doctor Watson, quien a su vez se convierte en el narrador de estas historias.
Siguiendo el orden cronológico del canon holmesiano, y tras haber leído previamente las dos primeras novelas ('Estudio en escarlata' y 'El signo de los cuatro') hace unos años, ahora tocaba descubrir la primera colección de relatos protagonizada por el detective de ficción más universal, que no es otro que Sherlock Holmes. La verdad es que, aunque lógicamente hay relatos mejores que otros, me ha decepcionado un poco, y lo justifico por dos razones: la primera es que los casos a resolver, salvo un par de ellos, no se corresponden con los típicos de asesinatos y crímenes, que son las tramas que más me interesan de este género; y la segunda, que se trata de relatos cortos de unas treinta páginas, por lo que se centran exclusivamente en unos casos que, como es lógico, se resuelven rápidamente, por lo que mehan sabido a poco. Una cosa no quita a la otra, y es que lo que se mantiene inalterable es la asombrosa capacidad deductiva de Sherlock Holmes, quien observa en vez de ver, como hace su amigo el doctor John Watson, y es capaz de resolver con una facilidad pasmosa casos que para el resto de los mortales, incluida la policía de Scotland Yard, supone un rompecabezas sin solución. Por otra parte, al tratarse de relatos cortos, la lectura de cada uno de ellos es bastante ágil y las descripciones de los casos son muy minuciosas, por lo que este libro se podría considerar como un buen punto de partida para todo aquel que quiera iniciarse en el género de la novela policíaca antes de dar el paso a obras más extensas, bien sean las novelas independientes protagonizadas por Sherlock Holmes o las de otros autores. Así pues, por resumir un poco, el libro es recomendable sobre todo para leerlo cuando se es más joven, porque a mi edad y con mi experiencia estos relatos me saben a poco; eso sí, no voy a abandonar a mi admirado Sherlock Holmes, por lo que seguiré leyendo sus aventuras detectivescas hasta completar el canon holmesiano.

martes, 28 de julio de 2020

El laberinto de los espíritus

La semana pasada terminé de leer el segundo libro que he devorado este verano, concretamente 'El laberinto de los espíritus', del escritor barcelonés Carlos Ruiz Zafón.
Madrid, noviembre de 1959. El ministro Mauricio Valls ha recibido un paquete que contiene un libro y una nota repleta de números que le llevan a emprender una huida a Barcelona, donde se le pierde la pista. La misteriosa investigadora Alicia Gris recibe el encargo de averiguar la desaparición del ministro con la colaboración del capitán Vargas. Cuando encuentran el libro escondido en la casa de Mauricio Valls, descubrirán que se trata de una obra muy codiciada por otras personas que de una forma u otra están implicadas en el caso, el cual también acaba afectando al librero barcelonés Daniel Sempere, quien sigue investigando cómo y por qué murió su madre Isabella cuando apenas tenía cinco años.
Se me entremezclan los sentimientos de alegría y tristeza al escribir estas líneas, y es que estoy muy feliz por haber podido leer y disfrutar al completo la saga del Cementerio de los Libros Olvidados, pero al mismo tiempo me apena saber que este libro supone no solamente el final de la misma, sino que también representa el final de la obra de Carlos Ruiz Zafón, quien desgraciadamente falleció el mes pasado y nos dejó huérfanos de otras grandes historias que a buen seguro hubiera escrito de no haberse marchado tan joven, con apenas 55 años. La literatura española ha perdido al que probablemente sea su mejor novelista de lo que llevamos de siglo, a un autor que será estudiado y leído en los institutos al igual que hemos hecho con Miguel de Cervantes, Federico García Lorca o Camilo José Cela. Tenía pensado dejar la lectura del último libro de esta tetralogía para el verano que viene, pero la noticia del fallecimiento del autor cambió mis planes y pensé que el mejor homenaje que podía hacerle era leerlo ahora, ya que para mí 'La sombra del viento', sin duda alguna uno de los mejores libros que he leído, supuso un antes y un después en mi faceta como lector. He de reconocer que al principio me decepcionó un poco, pues el comienzo se me antojó flojo y veía que se me iba a hacer muy largo (son más de 900 páginas), pero llegó un momento que me terminó de enganchar, sobre todo cuando la historia derivó en una novela policíaca que entremezcla asesinatos, corrupción, engaños y secuestros. En este libro, la protagonista principal es Alicia Gris, lo cual no quita que tarde o temprano vuelvan a escena dos de los principales personajes de la saga, como son Daniel Sempere y Fermín Romero de Torres, entrañables donde los haya, pero obviamente también hay antagonistas que dan mucha intensidad y credibilidad a la trama como malos malísimos. Lo mejor de esta obra es sin duda alguna que se trata de un 'laberinto', de un puzzle compuesto por muchas piezas, tanto nuevas como rescatadas de los títulos anteriores, que al final terminan encajando. Ni que decir tiene que otro punto a favor es la excepcional narración y descripción de situaciones y personajes que hace Carlos Ruiz Zafón, es una delicia ver cómo escribe, me encanta, y también me ha gustado mucho que la saga termina como empieza, supone el cierre de un círculo perfecto. Por ir terminando, me atrevo a afirmar con rotundidad que la saga del Cementerio de los Libros Olvidados, ese lugar tan mágico que todo aficionado a la lectura querría visitar, es la mejor que he leído hasta el momento, y que este libro es el segundo mejor de la tetralogía, pues el primer puesto queda reservado sin discusión a 'La sombra del viento'. Lo que tengo muy claro es que tarde o temprano volveré a leer los cuatro títulos de la saga del tirón y siguiendo el orden cronológico de la historia que se narra para poder disfrutar y entender mejor todo el relato, ya que hay ciertos detalles que se me han olvidado después de que hayan pasado diez años desde que la empecé y cinco desde que leí la tercera obra de la misma. Si quieres un libro sobre libros, sobre lo importantes que son y sobre lo maravilloso que es leer, no lo dudes y adéntrate en el universo del Cementerio de los Libros Olvidados.

lunes, 6 de julio de 2020

El escondite

El primer libro que he leído este verano ha sido 'El escondite', del escritor escocés Ian Rankin.
En una casa de okupas ha aparecido el cuerpo sin vida de un yonqui dispuesto en el suelo con las piernas juntas y los brazos extendidos como si de una crucifixión se tratara, una vela consumida a cada lado del cadáver, una jarra llena de jeringuillas junto al cuerpo y una estrella de cinco puntas rodeada de dos círculos concéntricos pintada en la pared. El inspector John Rebus se hace cargo de un caso que no parece una simple muerte a causa de las drogas, sino más bien un asesinato envuelto en rituales satánicos. La llamada de Tracy, amiga de Ronnie, el joven asesinado, no hace sino confirmar que había quienes querían acabar con él, es más, ella había visto el cadáver de su amigo en una habitación diferente a la de donde fue hallado por la policía.
Este título es el segundo de la saga de novelas policíacas protagonizadas por el inspector Rebus que inicié hace tres años con 'Nudos y cruces', y se podría decir que las sensaciones que me ha dejado son muy similares a la del primer libro. Ligeramente más extensa, observo una gran diferencia con respecto a la primera obra de la saga, y es que en esta segunda novela casi toda la atención se centra en el caso a resolver al mismo tiempo que los problemas personales del inspector pierden peso en la trama. En cuanto a las similitudes, se mantiene la ambientación del relato en Edimburgo, precisamente uno de los motivos que me llevó a darle una oportunidad a Ian Rankin, y especialmente el final, de nuevo muy de sopetón, demasiado acelerado y, bajo mi punto de vista, esta vez sin explicar del todo bien cómo se resuelve el caso; al igual que pasó en el primer título de la saga, el libro podría haberse alargado unas cuantas páginas para aportar más claridad a la investigación llevada a cabo por el inspector Rebus. Lo que más me ha gustado ha sido el juego de palabras con el que el autor envuelve la trama, y que en realidad tiene más sentido en inglés (se pierde parte de ese juego con la traducción); de una forma u otra, los personajes y la ciudad de Edimburgo esconden secretos y lugares esenciales para entender qué hay detrás de la aparente muerte por sobredosis de un yonqui. Por lo demás, se trata de un libro entretenido para devorar en dos o tres días, ideal para retomar la temporada de lecturas como ha ocurrido en mi caso, aunque, al igual que su antecesor, no se trata de una obra excelente; eso sí, confío en que, conforme la saga avance, también cobre más interés, por lo que seguiré pendiente de los casos del inspector John Rebus.

jueves, 26 de septiembre de 2019

Inteligencia matemática

El último de los seis libros que he leído este verano ha sido 'Inteligencia matemática', del matemático, profesor y divulgador Eduardo Sáenz de Cabezón.
En este libro, a lo largo de once capítulos agrupados en dos partes bien diferenciadas, el autor nos muestra en primer lugar en qué consiste la inteligencia matemática, para luego llevar de paseo al lector, casi siempre poco dado a disfrutar de los números y las ecuaciones, con ese matemático interior que todos tenemos. Lo hace a través de diversas reflexiones en las que, con una pizca de humor, nos habla de varios mitos infundados sobre las matemáticas (que si son solamente para listos, que si son aburridas, que si no sirven para nada...), de cómo se enseñan y se deberían enseñar en los colegios e institutos, de varios conceptos y curiosidades matemáticas (la conjetura de Collatz, el problema de Monty Hall, los tipos de infinito, la sucesión de Fibonacci...), o de su utilidad en los sitios más insospechados, como por ejemplo, para elegir qué propiedades comprar cuando jugamos al Monopoly. Además, al final de cada capítulo nos propone algún que otro ejercicio para que entrenemos a ese matemático que llevamos dentro y pongamos nuestro cerebro a trabajar, aunque por si acaso aporta algunas pistas y las soluciones de los mismos.
Pocas veces me ha pasado que, al saber de la existencia de un libro, haya querido hacerme con él sin siquiera leer la contraportada, y eso fue lo que me ocurrió cuando, en una de mis visitas a las librerías de mi ciudad, me topé con uno cuyo autor era Eduardo Sáenz de Cabezón. No tenía ni idea de que ese profesor youtuber que de cuando en cuando publica vídeos de matemáticas en su canal Derivando había publicado un libro que resulta estar a caballo entre el ensayo y la divulgación matemática, puesto que lo mismo te topas con una reflexión que con un juego con el que pretende despertar la curiosidad del lector por las matemáticas. Como toda obra de divulgación matemática que se precie, su objetivo es hacer ver que las matemáticas no son tan difíciles como aparentan, y, en este libro en particular, que es necesario ejercitar esa inteligencia matemática que todos tenemos, bien es cierto que más o menos desarrollada según cada persona, pero si lo está poco es seguramente porque no la sacamos a relucir o porque hemos sido educados en un sistema en el que se nos ha ocultado la cara lúdica de las matemáticas. He de confesar que el libro me ha sabido a poco por dos razones: la primera, que mucho de lo que me he encontrado en sus páginas ya me sonaba de haberlo visto en los vídeos, charlas y monólogos de Eduardo; y la segunda, que, después de haber devorado tantos libros de divulgación matemática, muchas de las cosas que cuenta ya las sabía, aunque sí que he aprendido algunas nuevas y he podido recordar otras que ya había olvidado. Sí que creo que al libro le sobran dos o tres fragmentos en los que el autor se adentra en conceptos demasiado complejos para el público al que está dirigido, pero en absoluto se trata de un impedimento para cualquiera que quiera pasar un buen rato con las matemáticas como yo he hecho y espero seguir haciendo con Eduardo, bien a través de su canal o bien con futuros títulos si se anima a seguir publicando.

Nota: este post forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta octagésima cuarta edición, también denominada X.4, está organizado por Mayte Jiménez Romera a través de su blog Qué vamos a hacer hoy.

sábado, 31 de agosto de 2019

Inferno

Hace unos días terminé de leer el quinto libro de este verano, en concreto 'Inferno', del escritor estadounidense Dan Brown.
El profesor de simbología Robert Langdon se despierta aturdido en un hospital de Florencia con una herida en la cabeza producida por el roce de un bala, y no recuerda nada de lo ocurrido en los dos últimos días. De repente, se ve obligado a huir del hospital acompañado de Sienna Brooks, la doctora que le ha atendido, quien lo lleva a su apartamento. Tras encontrar en su chaqueta un misterioso cilindro con una señal de peligro biológico que contiene el 'Mapa del Infierno' de Botticelli y llamar al Consulado de los Estados Unidos para pedir ayuda, emprende una nueva huida al verse en peligro de muerte, y junto con Sienna se adentra en las calles y monumentos de Florencia en busca de respuestas, las cuales parecen girar en torno al 'Inferno' de Dante Alighieri. Lo que el profesor Robert Langdon no sospecha es que todo este caos ha sido provocado por Bertrand Zobrist, un genetista multimillonario que pretende acabar con la superpoblación del planeta con un virus oculto que está a punto de propagarse.
Es el quinto libro de Dan Brown que leo, entre ellos los tres protagonizados por Robert Langdon que anteceden a éste, y es el primero que me ha dejado un poco indiferente. Partiendo de la evidencia de que es una obra de ficción, el argumento me ha resultado inverosímil, no tanto  por el problema del ritmo acelerado con el que está creciendo la población mundial y la solución científica que se propone, que da para pensar, sino más bien por cómo evoluciona la trama y por cómo le surgen al profesor Langdon esos chispazos de lucidez que le hacen caer en la cuenta de dónde hay que seguir buscando pistas y qué significan ciertos mensajes, no está tan conseguido como en los anteriores títulos. Para variar, este libro de Dan Brown, que repite la fórmula de los anteriores, engancha, pues consigue que te quedes con ganas de más por esa forma en la que termina muchos de sus capítulos; no obstante, está peor hilvanado y la trama es demasiado liosa, con demasiados giros argumentales y confusa en varios fragmentos, lo cual me ha dejado con la sensación de que algunas cosas que suceden o se mencionan no quedan del todo bien resueltas o explicadas. Si por algo tengo que felicitar al autor es que ha conseguido engañarme por completo con la identidad y el papel que juega uno de los personajes principales, aunque esta vez sí que he conseguido anticiparme a la resolución de la trama y he descubierto su localización bastante antes que el profesor. También hay que destacar que, tras leer este libro, como me pasó con los otros, me han entrado ganas de visitar las ciudades en las que transcurre el relato (aparte de la ya mencionada Florencia, no diré cuáles para no dar pistas). En fin, sabor agridulce que me hace que me plantee si seguir leyendo los libros protagonizados por Robert Langdon; en principio, leeré 'Origen', que es el último título que ha publicado Dan Brown, pero, si no mejora a 'Inferno', seguramente sea la última oportunidad que le dé a este escritor.

jueves, 15 de agosto de 2019

Una breve historia de casi todo

El pasado domingo terminé de leer el cuarto libro de este verano, concretamente 'Una breve historia de casi todo', del escritor estadounidense Bill Bryson.
El autor plasma en esta obra tres años de ardua labor documental para tratar de explicar de una manera muy resumida cómo comenzó todo y cómo hemos llegado hasta aquí, es decir, lo que hemos sido, lo que somos y, por qué no, lo que podremos ser. A lo largo de treinta capítulos, el libro abarca todo el conocimiento humano en lo que a ciencia se refiere a través de sus diferentes disciplinas (física, química, astronomía, geología, biología, antropología, zoología, genética...), conceptos y teorías (los átomos, las células, la teoría del Big Bang, la teoría de la relatividad, la tectónica de placas, el evolucionismo, el ADN, la extinción de los dinosaurios, el origen del ser humano...) y científicos (Newton, Darwin, Mendel, Curie, Hubble, Wegener, Watson, Rutherford, Einstein, Mendeléyev, Linneo...) para que cualquier persona pueda entender, o al menos hacerse una idea, cómo la vida y nuestra propia existencia surgieron de un determinado cúmulo de circunstancias que se dieron en un determinado momento, así como que cualquier pequeña variación en los miles de años que tiene nuestro universo podría haber deparado una historia bien distinta a la que conocemos.
Es la segunda vez que afronto la lectura de este libro, ya que hace unos diez años empecé a leerlo y, no recuerdo exactamente por qué, lo abandoné. Quizás fuese porque algunos capítulos y fragmentos se me hicieron pesados y aburridos, cosa que me ha ocurrido ahora, lo cual tiene sentido porque hay ciertas disciplinas de la ciencia que no me interesan tanto como otras, pero, tras haberlo leído al completo, puedo afirmar que se trata de una obra muy recomendable y accesible, teniendo en cuenta el rechazo que suele generar la ciencia al ciudadano medio. Lo que sí que recuerdo a la perfección de aquella primera lectura es que la introducción del libro me encantó, y ahora no ha sido menos: es más, la he leído tanto al principio como al final, y os animo a que vosotros también lo hagáis (no es difícil encontrarla en Internet), es sencillamente espectacular. El libro cuenta con varias virtudes, y una de ellas es que es evidente que el autor se ha documentado a la perfección, no solamente con libros y revistas (la bibliografía abarca casi veinte páginas), sino también con numerosos profesores y especialistas de museos y universidades que le han ayudado a componer un ameno ensayo divulgativo y carente de fórmulas sobre la vida en sus más diversas facetas y de cómo la ciencia ha tratado de entenderla y explicarla a lo largo de la historia a través de esas grandes ideas y teorías que surgieron en las mentes de brillantes científicos. Si una cosa queda realmente clara tras esta lectura es que la vida, tal y como la conocemos, es un auténtico milagro, y que nuestra existencia, la de cada uno de nosotros, es tan improbable que se haya dado que deberíamos dar gracias por cada segundo que respiramos y por formar parte de una especie que tiene la capacidad de saber cómo surgió la vida en nuestro planeta. Otra cosa que me ha encantado es que el autor recurre a unas más que acertadas comparaciones para que podamos entender realmente la magnitud de los números que utiliza a lo largo del libro, como por ejemplo la edad del Universo, las distancias planetarias, la duración de las eras geológicas de la Tierra, el tamaño de los átomos y las moléculas, o la cantidad de antecesores que tiene cada ser humano. Se trata por lo tanto de una obra imprescindible para quien quiera leer divulgación científica, sepa apreciar lo maravillosa que es la vida y valore la importancia de la ciencia.

martes, 30 de julio de 2019

El silencio de la ciudad blanca

El tercer libro que me he leído este verano ha sido 'El silencio de la ciudad blanca', de la novelista española Eva García Sáenz de Urturi.
Los cadáveres de un chico y una chica de veinte años aparecen en la Catedral Vieja de Vitoria. Las víctimas están desnudas, con las manos apoyadas en la mejilla de la otra y tienen apellidos compuestos alaveses, un ritual que casa con el de los crímenes ocurridos hace dos décadas, cuando fueron asesinadas parejas de cero, cinco, diez y quince años. El inspector Unai López de Ayala será quien lleve el caso junto con la inspectora Estíbaliz Ruiz de Gauna, su inseparable compañera, y la subcomisaria Alba Díaz de Salvatierra, recién llegada a la comisaría y con la que mantendrá una relación personal y profesional. Tasio Ortiz de Zárate fue condenado por esos asesinatos, y casualmente está a punto de salir de la cárcel, por lo que Unai sospecha que está implicado de alguna manera en estos nuevos crímenes dobles que se siguen sucediendo. Lo que el inspector López de Ayala desconoce es que todo comenzó mucho antes de lo que él pensaba.
Yo no soy muy propenso a dejarme llevar por el último boom literario del que todo el mundo habla, más que nada porque alguna que otra vez te llevas un chasco, pero he de reconocer que, cuando me enteré de que 'El silencio de la ciudad blanca' se estaba convirtiendo en el best-seller del momento y leí su argumento, me vi obligado a incluir inmediatamente este título en mi lista de futuribles. Tardé un año en hacerme con él y otro más en leerlo. Sencillamente espectacular. Me ha resultado adictivo desde el primer capítulo, cuando tiene lugar el primer doble crimen que reanuda los que hubo en el pasado. A partir de ahí resulta complicado dejar de leerlo, y es que, si bien yo he repartido la lectura a lo largo de una semana para disfrutarlo por más tiempo, de habérmelo propuesto hubiese devorado el libro en un par de días. Por momentos trepidante, nos encontramos con una serie de crímenes rituales cometidos por un asesino que demuestra ser más inteligente que el investigador principal, el inspector López de Ayala, quien por más caminos que sigue para tratar de cazar al culpable siempre se encuentra con un muro que le impide averiguar quién es realmente. Es por ello que tanto Unai como el lector sospechan de numerosos personajes a lo largo de la trama, lo que da lugar a otros tantos giros en la investigación, hasta que llega un momento que ya se sabe claramente quién es, pero al final resulta que esa persona no es quien parece ser, sino quien menos te imaginas, de ahí la inteligencia del asesino. Una de las cosas que más me ha gustado del libro es lo bien que alterna el relato de los crímenes actuales con el de los hechos acaecidos en dos momentos del pasado, que son precisamente los que explican por qué el asesino actúa como tal; sin embargo, a mi parecer hay algunos detalles de los crímenes que no se terminan de aclarar en el desenlace, y es que, por poner un ejemplo, cuesta entender cómo es posible que dos cadáveres aparezcan casi de la nada en mitad de una plaza llena de gente y que nadie se dé cuenta de ello. También cabría destacar la buena ambientación que la escritora hace de los lugares en los que se desarrolla la novela, principalmente en Vitoria y sus alrededores; de hecho, me han entrado muchas ganas de viajar allí y perderme por las calles de la capital vasca y sus pueblos. Nos hallamos pues ante una novela policíaca y de intriga muy completa, tiene prácticamente de todo: crímenes, rituales, leyendas, misterio, cultura, pasión, historias personales, etc. Es de esos pocos libros que, al terminar de leerlos, me han hecho pensar tanto que es una pena que ya lo haya acabado como que es uno de los que a mí me gustaría escribir algún día. Ni que decir tiene que leeré el siguiente título de la trilogía de La Ciudad Blanca.