sábado, 15 de mayo de 2010

Cosmología desde la ventana

Esta mañana, he ido con Dani y su hija Leila al Centro de Ciencia Principia para asistir a la charla divulgativa titulada 'Cosmología desde la ventana', que impartiría Eduardo Battaner, profesor del Departamento de Física Teórica y del Cosmos de la Universidad de Granada.
Cuando llegamos, en la Sala Faraday estaban en una sesión de experimentos de química con niños, así que entramos. Los experimentos consistían en mezclar agua, sosa cáustica y otros fluidos con algunos indicadores para visualizar las reacciones que se llevaban a cabo gracias a los cambios de color que tenían lugar; de esta forma, con un poco de 'magia' científica, se pretendía atraer a los más jóvenes a la ciencia, que falta hace. A continuación, entramos en la sala de módulos, donde Leila disfrutó bastante, sobre todo con un efecto óptico en el que, tras ver girar una espiral durante unos segundos, mirabas tu mano y parecía que se deformaba; sólo estuvimos un par de minutos, ya que nos avisaron de que iba a dar comienzo una sesión de planetario. En ella, nos explicaron por qué el cielo es azul y cómo sería si no tuviéramos atmósfera, nos enseñaron algunas constelaciones y el porqué de su nombre y, por último, emprendimos un viaje a Saturno y a una galaxia lejana.
A continuación, volvimos a la Sala Faraday, donde, poco después de las doce del mediodía, comenzó la charla divulgativa titulada 'Cosmología desde la ventana'. Tras la habitual presentación del ponente, Eduardo Battaner lanzó una presentación de diapositivas con unas pequeñas notas y esquemas para guiarse durante la charla. Nos estuvo hablando sobre el Universo como un todo, desde un punto de vista un poco teórico y hasta filosófico me atrevería a decir. Cuestiones difíciles de responder como si es o no infinito, cómo se puede demostrar si lo es o no, si está en expansión, si acabará contrayéndose, cómo de rápido se alejan los 'cuerpos' que lo componen, etc. La charla, globalmente, fue un poco aburrida, más que nada porque el ponente puso el nivel un pelín alto, aunque parece que ésa no era su intención. Al término de ella, el ponente fue obsequiado con un pequeño regalo de parte del personal de Principia.
Nosotros volvimos a la sala de módulos para juguetear con lo que no nos había dado tiempo antes; Leila se volvió a sorprender al ver en funcionamiento algunos de los módulos y nos estuvo preguntando tanto a Dani como a mí por qué ocurría tal o cual cosa. Poco antes de las dos de la tarde, nos fuimos ya con la mente en la próxima y última charla de los sábados de este curso escolar, al que me gustaría asistir y que tiene por nombre 'Una clase de Física divertida'.

2 comentarios:

Andrés dijo...

Estas actividades son las mejores para cualquier persona, porque aunque iba a decir que para lo niños, cualquier persona tiene derecho y una oportunidad por conocer más sobre temas de ciencia de una manera divertida.

Por lo que cuentas, tuvo que estar bien, aunque la charla del final fuese algo pesada.

Rafalillo dijo...

Mejor que ver 'Sálvame', sin duda alguna ;)

A mí se me hizo un poco pesada porque en algunos momentos me perdía y, además, hacía bastante calor, y a mí me desconcentra mucho.

La próxima supongo que me gustará más :D