lunes, 5 de septiembre de 2011

¿Qué hacemos con 'La Manquita'?

En las últimas semanas, en Málaga se ha reabierto el eterno debate acerca de si debe terminarse o no la construcción de su Catedral, concretamente su torre sur, razón por la cual es conocida popularmente como 'La Manquita'. Ha sido el obispo de la diócesis, Jesús Catalá, el que ha dado el último paso adelante para dar luz verde a una posible ampliación del primer templo de la ciudad, tanto de la citada torre como de una nueva sacristía y de la finalización de la cubierta y de la fachada, tal y como se describe en esta noticia. El que os escribe siempre se ha posicionado a favor de dejar el templo tal y como está, sobre todo en lo referente a la torre que le falta, pero ahora resulta que mi punto de vista ha dejado de ser tan radical después de considerar las diversas opiniones que he leído y escuchado a este respecto. ¿Qué hacemos con 'La Manquita'? ¿La terminamos o no la terminamos? He aquí los motivos y razones que uno pone sobre la balanza.
Podríamos posicionarnos a favor de no acometer ninguna acción sobre la Catedral de la Encarnación. Ésta comenzó a ser construida en el año 1528 sobre los terrenos que en su día ocupó la antigua mezquita de la época islámica de Málaga, y fue en 1782, supuestamente por falta de un dinero que se destinó a otros menesteres, cuando cesaron los trabajos de construcción, dejando inacabadas la torre sur y pequeños detalles de la cubierta y la fachada. Si el templo se ha mantenido durante más de doscientos años con el mismo aspecto, ¿por qué retomar ahora las obras? La seña de identidad de la Catedral, ésa por la que cariñosamente nos referimos a ella como 'La Manquita', perdería su razón de ser, su gracia; salvando las distancias, es como si ahora surgiese una iniciativa para que la Torre de Pisa dejara de ser inclinada. Por otra parte, en tiempos de crisis como los que nos acucian en la actualidad, no existe la necesidad de plantear un proyecto que a buen seguro supondría un alto coste; además, el impacto visual de tener buena parte del templo oculta tras unos andamios podría suponer una notable pérdida de visitantes. Quizás no sería descabellado plantear la posibilidad de terminar la crestería de la fachada principal y rematar la balaustrada en los bordes de la cubierta donde en teoría tendrían que estar presididos por figuras de santos, más que nada porque, a priori, no parece que conlleve un fuerte desembolso por parte de las instituciones, y, además, estas obras pasarían casi inadvertidas para los turistas.
Por el contrario, podríamos posicionarnos en contra de dejar la Catedral tal y como está. ¿Por qué no la terminamos de una vez? A nadie se le ocurriría dejar un edificio a medio hacer, y menos todavía un monumento religioso como una catedral. Lo que se empieza, se acaba, y da igual si las obras cesaron hace doscientos años o trescientos. Ahí tenemos ejemplos como el Duomo de Milán, cuya edificación se ha prolongado durante más de medio siglo, o, más cerca todavía, la Sagrada Familia de Barcelona, aún por terminar y que debe su ejecución única y exclusivamente al dinero procedente de las donaciones y de las entradas que se cobran a los turistas que la visitan. Precisamente, podría ser éste el método a seguir para financiar no solamente la construcción de la torre sur, sino también los demás elementos que le faltan, tales como los citados en el párrafo anterior (la crestería de la fachada que da a la plaza del Obispo, la balaustrada y las figuras que completarían el perímetro de la cubierta) y la sacristía, la cual estaría ubicada en el actual Patio de los Naranjos, concretamente junto a la puerta por la que entran y salen los tronos que acceden al interior de la Catedral en Semana Santa.
Como veis, la balanza está más que equilibrada. Los argumentos de uno y otro lado parecen tener un peso similar, por lo que cuesta decidirse por un punto de vista en concreto. Yo sigo sin tener claro que la torre que le falta a la Catedral vaya a terminarse a corto plazo, incluso diría que hasta a medio plazo. Quién sabe si dentro de treinta o cuarenta años me pasearé por la calle Molina Lario o por la plaza del Obispo a la sombra de las dos torres, o quizás me muera con el templo intacto. Lo que sí creo es que, en el supuesto de que hubiera una propuesta firme por parte de la diócesis, del Ayuntamiento o de la institución de turno para culminar los elementos de los que carece la Catedral de la Encarnación, se debería llevar a cabo una especie de sondeo entre la población y que sea ella la que tenga la última palabra, la que decida qué hacer con su Catedral, la de los malagueños.
Y vosotros, ¿qué opináis? Me gustaría conocer vuestro punto de vista, tanto si sois de Málaga, como si vivís aquí sin ser malagueños o como si sois de otra ciudad española o del mundo, que nunca está de más tener en cuenta la opinión de gente de fuera, la cual, si cabe, es más valiosa, más que nada porque seguramente será más imparcial y objetiva que la de cualquier malagueño.
En cualquier caso, pase lo que pase, se construya o no se construya la torre, la Catedral de Málaga siempre será 'La Manquita'.

8 comentarios:

José Francisco dijo...

Yo sí estoy a favor de terminarla. También tenemos que tener en cuenta que gran parte de los problemas que tiene la cubierta de la catedral (como las filtraciones que dañan el templo) se debe a que no está terminada.

También la balaustrada y la zona superior del frontón quedan horribles así. La ausencia de la torre no es antiestética porque estamos acostumbrados a un campanario en las iglesias y catedrales, pero la ausencia de los demás elementos son raros a la vista. Se ve, claramente, que está sin acabar. Y no será la primera ni la última catedral que tarda siglos y siglos en ser terminada.

José Francisco dijo...

Sin duda la torre frontal sería lo que más cambiaría la silueta actual de la catedral, pero no es lo único. De hecho, la situación del templo es tal que no hay ninguna zona que esté completamente terminada conforme a los planos originales.

Fíjate en esta imagen del lateral, con las torres que le faltan ahí también y la balaustrada con estatuas: http://www.facebook.com/photo.php?fbid=219647224741355&set=o.383266892577&type=1&theater

Pepe Soldado dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pepe Soldado dijo...

Yo no sé si debería terminarse o no, pero, desde luego, confío en que la legislación esté pensada para que el obispado no pueda actuar con total discrecionalidad. Sólo faltaba que el patrimonio artístico de la ciudad, que ellos fueron sacando del trabajo de todo el pueblo y, probablemente, de cierta ayuda de las autoridades esté ahora plenamente en manos sólo de las autoridades eclesiásticas. Y la nueva sacristía no me parece buena idea: yo dejaría el jardín tal cual está, que a Málaga le hace falta. El obispo, por supuesto, querrá sacar ahí más terreno para la catedral, pero no creo que le haga falta.

Un saludo.

Rojo Merlin dijo...

Que bien que sacas este tema. Aquí si que quiero opinar, pero no como malagueño (que no lo soy) ni como forastero (después de 35 años aquí tampoco lo soy), sino como amante del arte y la cultura.
Hay muchos monumentos en el mundo sin terminar, como bien se nombran aquí, como por ejemplo, la Sagrada Familia, y muchos otros que ahora gracias a tu último acertijo estamos descubriendo. Y todos ellos, junto a los que están terminados, forman parte del patrimonio artístico de la humanidad.
Los que hemos tenido la suerte de estudiar un poquito de historia del arte, en el bachiller, o como se llame ahora, sabemos que algunos monumentos tardaron siglos en hacerse.
Hay catedrales que las empezaba un arquitecto, seguía otro, y la terminaba otro. Y por eso presentan diferentes estilos, según la época del arquitecto, y todo eso se estudia en Historia del Arte.
Y a donde quiero llegar? pues aquí: estamos en el siglo XXI, y ya no hacemos catedrales de piedra, hacemos mamotretos de hormigón. Si hay que terminar la catedral, yo quiero que se haga al estilo de nuestra época, para que los estudiantes futuros la estudien con sus estilos correspondientes a las épocas en que fue construida.
Yo quiero una torre de hormigón. Y no estoy de broma.
Si lo que pretenden es copiar un estilo que ya no existe, mejor que la dejen como está.
Por otra parte, si tiene problemas de filtraciones, o de cualquier otro tipo, para eso están lo ingenieros, para solucionarlos. Y si eso cuesta dinero, pues mejor, porque eso supondría generar puestos de trabajo, hay que gastar dinero, cosa que hace mucha falta en estos tiempos de crisis, gastar dinero!!!! para que alguien lo cobre, para que muchos padres de familia tengan un sueldo que llevar a casa.
Bien y dicho esto, de algo estoy seguro, pase lo que pase, siempre se llamará la Manquita, y así será como lo aprendan los futuros estudiantes de Historia del Arte.
Saludos.

Migue dijo...

Yo me siento mitad de Málaga-mitad forastero, por eso de no ser de allí pero ser de la provincia.

Mi punto de vista es el siguiente: Mas allá de filtraciones o de si hacerla de hormigón o papel maché, creo que la Catedral debería quedarse como está. y la explicación es bien sencilla.
Málaga vive sobre todo del turismo, y es en ese campo donde más hay que volcarse puesto que son los que dan prosperidad y popularidad a una ciudad como Málaga.
Y el turismo se basa en ofrecer al visitante algo que no pueda contemplar en cualquier otro sitio. Tenemos buen clima, somos agradables, etc, pero si encima tenemos una Catedral curiosa a la que le falta un brazo, mejor que mejor. Seguro que muchos turistas vienen por nuestras lindes atraidos por contemplar dicha curiosidad.
Y valga como ejemplo la Torre de Pisa que menciona Rafalillo. ¿Creeis que si la torre no estuviera inclinada habría tantos visitantes en la zona y sería la ciudad tan popular?
Luego los problemas con la Iglesia son otra historia. Dinero tienen de sobra pero saben en qué gastárselo.
Así pues, que sea la "Manquita" ahora y siempre.
Amén

José Francisco dijo...

No estoy de acuerdo con lo que dice Rojo Merlin.

Es verdad que hay grandes obras que se han tardado siglos en construirse, pasando por el camino por muchos estilos arquitectónicos, pero generalizar es absurdo.

La giralda de Sevilla está rematada con un añadido renacentista. Sin embargo, la composición es bella porque el añadido se hizo para adaptarse al estilo anterior. También hay que tener en cuenta que el añadido no estaba en los planes originales.

Aquí, tenemos planos y bocetos de cómo debe ser la catedral. Terminarla no será una chapuza ni un intento de hacer algo a estilo antiguo porque realmente se sabe cómo debe ser. Sólo hace falta poner piedras en el sitio adecuado.

Rafalillo dijo...

José Francisco: yo no creo que el problema de las filtraciones de agua se deba a que la Catedral esté inconclusa. Si hay filtraciones será porque la cubierta tendrá grietas o porque el material no es del todo resistente al agua, pero no le podemos echar la culpa a que falte una torre o veinte esculturas.
Como bien dices, que falte una torre no se nota tanto por eso, porque las iglesias suelen tener sólo una, pero sí es verdad que la crestería de la fachada queda un poco rara a medias tal y como está ahora.
He visto la imagen que enlazas y es verdad que le faltan dos torres laterales. Hay reconocer que las estatuas quedan muy bien como elemento decorativo.

Pepe Soldado: no creo que el Obispado tenga la última palabra de todo esto. Supongo que las instituciones políticas tienen mucho que decir y que decidir en este tema. Y como digo en el post, la Catedral es más bien de los malagueños, así que deberíamos ser nosotros los que digamos si terminarla o no.
Yo no sé si realmente hace falta hacer la sacristía. El jardín que se cargarían tampoco es que sea muy grande, y tengo entendido que sólo afectaría a la mitad aproximadamente.

Rojo Merlin: me ha gustado lo de 'mamotretos'. No conocía esa palabra :P
En caso de terminar la Catedral, yo votaría por hacerla siguiendo los patrones artísticos que la caracterizan, y no por lo que se lleve ahora. Tener una catedral hecha a trozos que no se corresponden entre sí sería mucho peor que dejarla tal y como está, creo yo.
El problema de las filtraciones, como decía antes, no es cuestión de si la Catedral está acabada o no. Más bien es cuestión de mantenimiento y rehabilitación, que no tiene nada que ver.

Migue: yo no creo que Málaga sea tan conocida fuera de nuestras fronteras por tener una catedral manca, aunque sí es verdad que eso nos otorga una particularidad especial.
Totalmente de acuerdo contigo en que la Torre de Pisa no sería famosa si no estuviera inclinada. Con respecto a la Catedral de Málaga, creo que en la decisión final hay que combinar tanto el tema turístico como el tema monumental y del patrimonio. Aunque al final es el turismo el que deja dinero, no sólo hay que mirarlo con esos ojos.
Lo de 'Amén' te ha quedado que ni pintado :D

José Francisco (otra vez): es cierto que no hay que generalizar, lo mismo que tampoco hay que compararse con el resto, o, al menos, en su justa medida.
Yo estoy contigo en que, en caso de terminar la Catedral, habría que hacerla con los materiales y el estilo con el que se ideó.

Gracias a todos por vuestros comentarios ;)