domingo, 24 de abril de 2016

Arcos de Málaga: punto y final

Señoras y señores, con esta entrada termina el serial de 'Arcos de Málaga'. Hasta ahora habíamos publicado los respectivos posts de los arcos romano o de medio punto, rebajado, escarzano, carpanel, deprimido cóncavo, ojival equilátero y de herradura por arcos secantes, y hoy ponemos el punto y final con una pequeña colección de arcos de los que apenas he conseguido encontrar un ejemplo en mi ciudad, por lo que no merecía la pena dedicar un post individual a cada uno de ellos.
Concretamente, en esta entrada voy a mostraros cinco nuevos arcos: conopial, jardinero, ojival trilobado, trebolado y un quinto que no sé cómo se llama, pero que parece tener una evidente influencia árabe. Esta vez no voy a describir los pasos de la construcción de cada uno de ellos, principalmente porque son muy poco utilizados, y también porque el post se alargaría demasiado, y tampoco es que éste sea el objetivo.
Así pues, os dejo directamente con estos cinco ejemplos de arcos que me encontré en mi paseo por el centro histórico de Málaga.
Conopial: calle Pozos Dulces (detalle de una ventana)

Jardinero: Alameda Principal (detalle de un portal)

Ojival trilobado: Iglesia del Sagrado Corazón (detalle de la fachada)

Trebolado: Alcazaba de Málaga (detalle de una fuente)

Sin nombre: calle Sánchez Pastor (detalle de un balcón)

Pues hasta aquí hemos llegado. Espero que las ocho entregas de este serial que he venido a llamar 'Arcos de Málaga' haya sido de vuestro agrado y, sobre todo, que hayáis aprendido algo nuevo con ellas. Y, cómo no, de nuevo os invito a compartir los arcos que os encontréis por vuestras ciudades. ¡Muchas gracias!

Nota: este post forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta sexagésima tercera edición, también denominada 7.3, está organizado por Jesús Soto a través de su blog Pimedios.