sábado, 23 de octubre de 2010

Vivaldi - Las cuatro estaciones

Lo prometido es deuda. El pasado mes de septiembre retomé una sección en la que pretendo descubriros mis variados gustos musicales, con la intención de publicar una entrada cada mes. Siguiendo con la rotación que seguramente seguiré, hoy os traigo música clásica, más concretamente del Barroco tardío italiano de la mano de Antonio Vivaldi. El compositor veneciano es, sin duda alguna, uno de los grandes genios del género junto a los archiconocidos Mozart y Beethoven, además de ser el máximo exponente de la música clásica italiana, compartiendo dicho honor principalmente con Verdi. En su extensa obra, que repercutió en la música de otros grandes compositores, como Bach y Haydn, podemos encontrar óperas, cantatas, música sacra y, sobre todo, conciertos para violín, su gran especialidad. De hecho, 'Il prete rosso' (así era conocido en su tiempo, ya que era sacerdote y pelirrojo) ha pasado a la historia por la serie de conciertos titulada "Las cuatro estaciones".
Esta conocidísima obra, que forma parte del ciclo llamado "Il cimento dell'armonia e dell'inventione", se compone de cuatro conciertos ("La primavera", "El verano", "El otoño" y "El invierno"), estando cada uno de ellos dividido a su vez en tres movimientos que respetan el patrón rápido-lento-rápido. En todos ellos, el violín se erige como el instrumento más predominante, el que marca el compás, como se puede comprobar en el primer movimiento de "La primavera", el mejor concierto de los cuatro para mi gusto. En él, se simula a la perfección la entrada de esta estación y son fácilmente reconocibles el canto de los pájaros, la tormenta y el inconfundible estribillo. Las otras tres estaciones quizás no sean tan admiradas por el público, pero igualmente contienen fragmentos que a más de uno les sonará: el tercer movimiento de "El verano", el primero de "El otoño" y también el inicial de "El invierno".
Os dejo con el concierto de "La Primavera", que seguro que os deleitará:


2 comentarios:

Jose Soldado Serrano dijo...

Uno de mis favoritos de la música clásica, aunque para mí el Requiem de Mozart es insuperable, eso sí, no es alegre como la Primavera de Vivaldi.

Un saludo.

P.D.: Me encanta el reclamo "¿Por qué no comentas? ¡¡¡Es gratis!!!". Como todos sabemos, ningún español dejará pasar la oportunidad de aprovecharse de algo que es gratis.

Rafalillo dijo...

Para mi gusto, La Primavera está por encima del Réquiem de Mozart. Gustos, los colores.

Jaja a ver si es verdad y todos los españoles se aprovechan de mi oferta :P