lunes, 19 de octubre de 2009

El Málaga se complica la vida

El Málaga cayó derrotado ayer por 1-2 por un Almería que se mostró superior en la mayor parte del encuentro y en el que dispuso de varias ocasiones para lograr una diferencia más amplia.
La primera media hora de juego estuvo más o menos nivelada, con un Málaga que nunca encontraba el último pase y un Almería que no se atrevía a penetrar en el área local; no obstante, cabe reseñar algunas ocasiones, como la que tuvo Weligton en una falta con dos remates a bocajarro que repelió un defensa almeriense, y dos tiros desde fuera del área de los visitantes Juanma Ortiz y Piatti que desbarató con ciertos problemas Munúa, en dos tiempos y con un despeje de puños, respectivamente. Poco a poco, se iba viendo que el Almería se sentía más cómodo en el césped y que tocaba con más criterio la pelota, lo que le permitía ir ganando terreno. A siete minutos del final, una falta al borde del área fue ejecutada magistralmente por Cisma, que colocó el esférico en la misma escuadra donde Munúa no podía llegar (0-1). Sin tiempo para asimilar el gol encajado, el Málaga vio cómo un minuto después recibía el segundo tras un fallo garrafal de Cuadrado al intentar regatear a Soriano siendo el último defensa de la zaga; el jugador almeriense se plantó solo delante del portero para batirle por bajo (0-2). El árbitro apenas cometió fallos importantes a lo largo del encuentro, aunque quizás abusó del diálogo en algunas ocasiones.
El descanso debería haber servido a los jugadores malacitanos para levantar la cabeza y saltar al terreno de juego con las ideas claras, pero nada de eso. Ni aún sacando dos delanteros más se generó mucho más peligro, y es que, en toda la segunda parte, el Málaga sólo dispuso de dos ocasiones claras de gol. La primera la tuvo Duda al poco de la reanudación, tras recibir un pase al hueco de Baha que le dejaba solo delante de Diego Alves, pero el meta brasileño supo repeler el remate del internacional portugués; la segunda ocasión significó el gol de los malaguistas, mediada la segunda mitad, gracias a un zurdazo cruzado de Edinho dentro del área grande (1-2). Y poco más se supo de los locales, porque el Almería fue el dueño y señor del esférico, y hasta dispuso de varias ocasiones para aumentar su ventaja en el marcador. A saber: un balón al poste de Piatti tras aprovechar una mala cesión de Weligton a su portero; un cabezazo de Cisma que se marchó cerca de la escuadra; un derechazo de Juanma Ortiz que fue repelido con apuros por Munúa; un remate otra vez de Ortiz que, tras rozar en un defensa, se estrelló en el larguero, etc.
El Málaga se encuentra ahora en penúltima posición con sólo 4 puntos de 21 posibles, únicamente por delante del Villarreal, próximo rival al que se medirá el domingo a las cinco. Mucho tendrán que cambiar las cosas para que el conjunto blanquiazul corte esta mala racha de resultados y empiece a jugar al fútbol y a ser más resolutivo de cara al gol; yo, sinceramente, creo que el problema está en el banquillo, y lo vengo diciendo desde que empezó el verano...

domingo, 18 de octubre de 2009

'El mundo de Rafalillo' cumple 2 años

Yo sabía que este momento tenía que llegar: el día en el que me haría un hueco en este mundo llamado Internet. Llevaba ya unos cuantos días con la idea de crear un blog, y hoy, por fin, me he decidido.
Con estas palabras inicié mi andadura en solitario en el universo bloguero hace hoy exactamente 2 años. En ocasiones, me da la impresión de que empecé con este blog hace muy poco tiempo, y en otras parece que llevase toda la vida con él, pero, de momento, solamente han pasado 731 días desde que me decidí a escribir todo aquello que me afectaba de una forma u otra aquí, en 'El mundo de Rafalillo'; para los que no lo sepan, mi primera experiencia de este tipo fue con 'Alephzero', un blog que compartíamos un grupo de amigos de la universidad y que, inicialmente, tuvo mucho éxito entre nosotros, pero que poco a poco fue perdiendo peso, en parte porque muchos de los que ahí escribíamos creamos un blog más personal, hasta quedarse en un estado vegetativo, por decirlo de alguna forma.
En estos dos años, he cumplido con creces lo que prometí en mi primera entrada, es decir, que escribiría sobre el Málaga, la Semana Santa, la ciencia, los libros que me leo, las películas que veo en el cine, además de proponer acertijos de cuando en cuando. Y no sólo eso, ya que, en este tiempo, he ido añadiendo nuevas secciones que se han hecho fijas y que han tenido bastante aceptación, como la de cifras y letras, las preguntas con respuesta o los qué harías si.... Lo mejor de todo es que próximamente surgirán aún más secciones para que el blog sea lo más completo y diverso posible.
Este segundo año, mi actividad al frente del blog ha disminuido considerablemente con respecto al primero; en gran parte, la culpa la han tenido mis estudios, ya que estos últimos meses han sido muy estresantes, muy cargados de prácticas, exámenes y un puesto de becario que todavía sigo disfrutando, por lo que no he tenido tanto tiempo como quisiera para actualizar el blog con una mayor frecuencia. A pesar de todo, he conseguido mantener a flote a 'El mundo de Rafalillo', que, en los últimos doce meses, ha acumulado las siguientes estadísticas:
  • 101 entradas, lo que hace una media de unas 2 entradas por semana.
  • 355 comentarios, es decir, unos 3'5 comentarios por entrada.
  • Más de 9.000 visitas al blog, lo que arroja una media de casi 25 visitas diarias; además, en los días más fructíferos se contabilizaron hasta 326, 172, 150 y 124 visitas.
  • Dichas visitas se han hecho desde 49 países diferentes y desde todos los continentes, a excepción de Oceanía; los países que más me han visitado han sido España (desde 109 ciudades), los hispanoamericanos (México, Colombia, Argentina...), Estados Unidos e Italia.
  • Mis visitantes han estado un promedio de 1 minuto y 17 segundos leyendo entradas del blog, aunque un día alcanzó un tiempo de más de 14 minutos.
  • En total, el blog se ha visualizado casi 13.000 veces, ya sea la página principal o algunas relativas a etiquetas o entradas individuales.
  • El blog tiene un Pagerank de 2 sobre 10.
En lo que se refiere a cómo acceden los internautas a mi blog, tenemos los siguientes datos:
  • La mitad de los visitantes usa Internet Explorer, mientras que un 40% lo hace a través de Firefox; además, el 96% usa Windows.
  • Los internautas han podido acceder al blog a través de 3.608 palabras clave que introdujeron en un buscador; las más usadas fueron "aguinaldo 40 principales", "porque el vidrio es transparente" y "liarla parda".
  • Hasta 484 páginas diferentes del blog han sido visualizadas por los internautas; la página principal fue visualizada 4.214 veces, mientras que el resto se lo reparten principalmente las relacionadas con las etiquetas de 'aguinaldo', 'preguntas con respuesta', 'acertijos' y 'cifras y letras'.
Los datos y las estadísticas no están nada mal para un blog apenas conocido y que visitan con frecuencia muy pocas personas, básicamente de mi entorno. No os voy a mentir si os dijera que me encantaría que 'El mundo de Rafalillo' fuera uno de los blogs más visitados de España o del mundo, pero evidentemente llegar a ese punto es muy difícil, así que me conformo conque lo disfruten y lo frecuenten aquéllos a los que conozco personalmente y los que no, que alguno ya hay por aquí.
Antes de terminar la entrada, querría que me dijerais a través de un comentario cuál ha sido la entrada que más os ha gustado, la sección del blog a la que estáis más enganchados o que os resulta más interesante, si las citas que pongo en la cabecera os hacen pensar, si os resulta curioso saber cómo están La Tierra y La Luna actualmente... En resumen, quiero saber por qué visitáis mi blog. Claro está, cualquier crítica también será bien recibida, incluso más que los halagos, porque de los errores es de lo que más se aprende.
Pues nada más me queda por decir, sólo que espero que, hasta hoy, mi blog haya sido de vuestro agrado y que hayáis pasado buenos momentos al leer todo lo que os escribo, y que, a partir de mañana, esas sensaciones sean aún mayores, porque eso querrá decir que seguirá habiendo algo de 'El mundo de Rafalillo' que sea de vuestro interés.
¡Hasta el próximo 18 de octubre!

sábado, 17 de octubre de 2009

Ágora

Anoche fui a los cines del Eroski con Jose y Miguel para ver la última película del director español Alejandro Amenábar, 'Ágora', protagonizada por la ganadora de un Oscar, Rachel Weisz (Hipatia), y los actores Max Minghella (Davo) y Oscar Isaac (Orestes).
En el siglo IV d.C., en plena decadencia del Imperio Romano y con el cristianismo cada vez más pujante, la brillante astrónoma Hipatia se ve obligada a salvar toda la sabiduría guardada en la legendaria Biblioteca de Alejandría ayudada por sus discípulos, entre los que se encuentran Davo y Orestes, quienes, por cierto, están enamorados de su maestra. Davo, que en un principio fue esclavo de Hipatia, duda entre el amor secreto que le profesa y la libertad que conseguiría con el ascendente cristianismo, mientras que Orestes, procedente de una familia acomodada, asume el papel de líder cuando se inician las violentas revueltas religiosas en la ciudad de Alejandría.
No os puedo dar una opinión fundamentada de la película por una sencilla razón: no la vi entera. Me explico. De camino al cine, me encontraba algo cansado y con sueño, pero me sentía capaz de aguantar un par de horas despierto para ver la película; una vez en la sala, el calor que hacía allí era bastante considerable, lo que hizo que, a partir de la primera media hora de la proyección, me quedase dormido cada dos por tres con cabezadas de éstas que duran menos de un minuto y que cuando te despiertas no sabes ni dónde estás. En vez de eso, tras cada 'minisiesta', me daba cuenta de que la escena de la película había cambiado radicalmente, por lo que perdí el hilo argumental y no me enteré de casi nada, a excepción de los primeros treinta minutos y el final. De lo que pude ver, puedo decir que el vestuario y la recreación y ambientación de Alejandría están muy conseguidos. Por otra parte, al ser una película histórica centrada en un personaje, se hace un poco larga y lenta, pero es que la gran mayoría de este tipo de filmes son así. Me hubiera gustado verla entera; sé que no iba a ser un peliculón, aunque sí entretenida e interesante, pero no tanto como las otras dos películas que he visto de Amenábar, 'Tesis' y 'Mar adentro'.

miércoles, 14 de octubre de 2009

¿Por qué las veletas tienen forma de gallo?

Los campanarios de las iglesias y demás templos religiosos suelen estar coronados por una veleta para indicarnos hacia dónde se dirige el viento, apoyado sobre una cruz horizontal que marca los cuatro puntos cardinales. Curiosamente, la mayoría de estas veletas están adornadas por un gallo, pero muchos de vosotros no sabréis cuál es la razón de ello; en las siguientes líneas, está la respuesta.
Esta costumbre tiene su origen en la Edad Media. En el siglo IX, el Papa Nicolás I decretó que colocaran un gallo en la parte más alta de las iglesias para simbolizar las tres negaciones de San Pedro a Jesús después de la Última Cena. San Marcos lo cuenta de esta forma en su Evangelio: "Antes de que cante el gallo, me negarás tres veces".
Este ave ha sido asociada universalmente a la salida del Sol, por lo que en el cristianismo transmite un simbolismo de luz y resurrección. El Papa pretendía representar la supremacía de lo espiritual sobre lo material. Como los campanarios de las iglesias ya estaban adornados con veletas y había que poner el gallo en el punto más alto, lo situaron encima de éstas, estableciendo así esta tradición casi universal.

martes, 6 de octubre de 2009

Viaje a Italia: días 6 y 7


7:15
Amanecía en mi último día en Milán. Ya empezaba a echar de menos Italia y todavía ni me había marchado, y ni siquiera había hecho mi última visita a una ciudad de este país, ya que hoy íbamos a Turín. Después de ducharme, me fui a la cocina a desayunar las dos crostatine alla nutella que me compré en Bérgamo el día anterior, acompañado de un zumo de naranja de color naranja... Es importante recalcar esto último después de lo ocurrido en el desayuno de ayer.
Una vez que tanto Leti, David y yo nos vestimos, cogimos nuestras cámaras de fotos y bajamos a la calle en dirección a la estación de Lambrate; allí, tomamos el metro hasta la Stazione Centrale, donde llegamos sobre las nueve menos cuarto. Apenas un par de minutos más tarde, llegaron Andoni e Iñaki, los dos amigos Erasmus vascos de Leti y David que también vendrían con nosotros a Turín.
Lo primero que hicimos fue buscar una máquina expendedora de billetes para comprar los viajes de ida y vuelta, y, de paso, validarlos; sólo 9'20€ cada trayecto, mucho más barato que en España. A continuación, nos dirigimos a los andenes para buscar nuestro tren, que salía en pocos minutos, concretamente a las nueve y cuarto.

11:10
Tras casi dos horas de viaje en las que aproveché para conocer un poco más a Andoni e Iñaki (no podían negar que eran vascos, tanto por el acento como por la apariencia física), llegamos a la Stazione di Porta Nuova de Turín. Nada más bajarnos del tren, nos acercamos a un puesto de información en el que nos dieron un mapa de la ciudad, aunque iba a ser muy fácil moverse por Turín, ya que casi todos los sitios que teníamos pensado visitar se encontraban muy cerca entre ellos y, además, las calles eran paralelas y perpendiculares, como en Barcelona, por lo que perderse era difícil.
Al salir de la estación, cogimos por Via Roma, una larga calle muy comercial, con muchas tiendas de marcas de prestigio y con la zona peatonal resguardada bajo techo. A mediación de la via, se formaba una pequeña plaza en la que predominaban dos fuentes presididas por dos grandes estatuas de mármol blanco representando a un hombre y una mujer semidesnudos. A continuación, andando unos pocos pasos más, llegamos a la enorme Piazza San Carlo; justo a la entrada, se erigían dos iglesias gemelas de estilo barroco, la de Santa Cristina y la de San Carlo, mientras que, en el centro del rectángulo que forma la plaza, podíamos contemplar la estatua ecuestre dedicada a Emanuele Filiberto, aunque los turineses suelen denominarla Caval d'Brons.
Cinco minutos después, llegamos al primer punto importante de nuestra ruta: la Piazza Castello. Ésta también era bastante grande y rectangular, pero en ella se citaban varios monumentos de gran importancia, como el Palazzo della Regione, el Palazzo Madama, el Palazzo Reale, donde residía la casa de Saboya, y la Chiesa di San Lorenzo, considerada capilla real de dicha familia y que tiene la curiosidad de no tener una fachada típica de un templo, sino como la de un palacio, con el fin de no desentonar con la arquitectura predominante en la plaza; sólo era posible delatarla por la cúpula que sobresalía por entre los edificios.
Los palacios eran realmente bellos y grandes, sobre todo el Madama, con varias estatuas en su cúspide y columnas en su fachada principal, y el Real, de un color blanco impoluto y con una bandera italiana ondeando en lo más alto. Entramos en el palacio, ya que teníamos intención de verlo por dentro, pero el precio de la entrada era un poco caro (ahora mismo, no me acuerdo del precio), así que lo descartamos y continuamos con nuestra ruta.

12:00
El Palazzo Madama se construyó adosado al Castillo de Turín; la fachada barroca que vimos antes fue construida hace pocos siglos, pero, cuando le dimos la vuelta, observamos que detrás se levantaba un gran castillo de piedra de la Edad Media flanqueado por cuatro torres en sus esquinas. A los pies del castillo, se encontraba un monumento en honor a Emanuele Filiberto Duque de Aosta, un general italiano que combatió en la Primera Guerra Mundial.
A continuación, seguimos andando por la Via Giuseppe Verdi; uno de los edificios de esta calle tenía la fachada casi entera de cristal, y, en ella, se reflejaba la esbelta silueta de la Mole Antonelliana, lo que nos indicaba que estábamos cerca de llegar al principal símbolo de la ciudad turinesa. En efecto, en la siguiente bocacalle a la izquierda, en la Via Montebello, encontramos esta famosa torre caracterizada por la gran aguja que la corona.
Una vez dentro de la Mole, compramos la entrada para subir en ascensor hasta lo más alto de la torre. Desde arriba, podíamos contemplar toda la ciudad de Turín y algunos sitios en los que ya habíamos estado, como el Castillo y el Palazzo Reale, y otros que no íbamos a visitar, como el Palazzo Carignano y la Piazza Vittorio Veneto; además, la cordillera de los Alpes se divisaba perfectamente en el horizonte, con todas sus cumbres nevadas. Con tan espectaculares panorámicas, no dudamos en hacernos varias fotos.
Tras bajar en ascensor, todavía dentro de la Mole Antonelliana, estuvimos un rato en la tienda del Museo Nazionale del Cinema, ojeando algunos libros que estaban a la venta, carteles de películas, etc. Cuando salimos, nos hicimos una foto con la Mole detrás, pero era muy complicada hacerla debido a que tiene una aguja tan larga; al final, Leti, agachada y casi sentada en el suelo, consiguió que la foto saliera más o menos decente, como podéis comprobar.
Retornamos a la Piazza Castello en busca de la Catedral de Turín, donde se guarda la Sábana Santa, es decir, la tela que, supuestamente, cubrió a Jesús en el Santo Sepulcro y que todavía conserva las marcas de sangre y las facciones de Cristo, aunque no está científicamente demostrado que así sea. Tiramos por la Via Giuseppe Garibaldi y giramos por la Via 20 Settembre, hasta desembocar en la Piazza San Giovanni, donde se halla el Duomo di San Giovanni Battista. A la hora a la que llegamos, poco después de la una, la Catedral estaba cerrada, pero, al lado de la puerta principal, había un cartel que informaba que a partir de las dos y media estaría abierto de nuevo, por lo que dejamos la visita al templo para más tarde.
Decidimos comer ya y, al terminar, volver al Duomo; en la Via 20 Settembre, vimos un local tipo McDonald's pero de pizza como principal reclamo: Mordillo. Tras coger una mesa para los cinco, nos dirigimos al mostrador para pedirnos nuestro menú; uno de dichos menús consistía en una pizza y bebida pequeña, todo por 6 euros, y eso fue lo que me pedí. Mientras esperaba, pensé que la pizza sería pequeña, pero cuando me tocó recoger mi bandeja me llevé una grata sorpresa. ¡Era como una familiar del Telepizza! Y, además, estaba bastante buena, no tanto como la de la panadería de Bérgamo, pero mejor que muchas que las que podemos comer en España. Cuando terminé, me quedé totalmente lleno; los últimos trozos me costaron bastante, pero esos seis euros había que amortizarlos; y mis amigos, más de lo mismo...

14:45
Tras este copioso almuerzo, volvimos sobre nuestros pasos hasta la Catedral. En uno de los laterales del templo, al final, había una reja por la que parecía que había que bajar, ya que, en el cartel que colgaba de ella, decía algo como "Acceso al Museo Diocesano de Turín". Bajamos por la escaleras y llegamos a los bajos del templo; allí, estaban un par de señoras sesentonas sentadas tras una mesa, a quienes pagamos los 4'5 euros que costaba el pase.
Una de estas dos mujeres se encargó de guiarnos por el museo, a nosotros y a una pareja de asiáticos que llegó justo después de nosotros. La mujer, muy amable durante toda el tiempo que estuvimos en el museo, se interesó por nuestra procedencia, y le dijimos que éramos estudiantes españoles Erasmus en Milán que habíamos venido a conocer Turín (yo no era estudiante Erasmus, pero tampoco le íbamos a especificar tanto); también nos preguntó por el idioma que preferíamos para las explicaciones que nos iba a dar, si italiano o inglés, y nos decantamos por el primero. Sinceramente, casi todo lo que esta mujer dijo en italiano lo entendí de primeras, sin apenas pedirle ayuda a algunos de mis amigos a la hora de traducir sus palabras.
En este museo, al igual que me había ocurrido a lo largo de mi viaje a Italia, no me dejaban hacer fotos, ni siquiera sin flash como les dije que las iba a hacer. En primer lugar, vimos los restos de la época romana que se conservaban en el museo, fruto de las excavaciones que se han producido en los últimos años. La pareja de chinos, japoneses, coreanos... no sé qué eran, se quedó descolgada y nos quedamos únicamente nosotros con nuestra guía. La visita continuó con una sucesión de custodias, cálices, copones, ornamentos, altares y demás elementos litúrgicos de orfebrería o bordados de alta calidad, o, al menos, eso aparentaban.
Entre tanto, vino el director del museo, un hombre de unos cuarenta años que se unió a la explicaciones de la mujer que nos estaba guiando, pero era bastante peor: se veía que estaba puesto en la materia y en todo lo que había allí expuesto, pero se enrollaba demasiado. Nosotros estábamos deseando ver la famosa Sábana Santa, pero nos íbamos a quedar con las ganas, porque, en mitad de una de las explicaciones que nos dió nuestra guía sobre uno de los elementos allí expuestos, mencionó que el Sudario de Turín no estaba actualmente a la vista de los visitantes debido a que hace unos años estuvo involucrado en un incendio y fue ligeramente dañado, por lo que estaba siendo estudiado y restaurado en unas dependencias a las que no podríamos acceder.
La visita al museo terminó con un grupo escultórico representando el misterio de la crucifixión de Cristo, acompañado de la Virgen y San Juan, y varios cuadros de índole religiosa, como no podía ser de otra forma. Tras despedirnos de la mujer que nos atendió y guió en el museo, salimos a la calle y entramos en la Catedral de Turín propiamente dicha. El interior no era gran cosa, sobre todo si lo comparamos con el Duomo de Milán o la Basílica de San Pedro del Vaticano, pero, aún así, contaba con obras y capillas de gran valor. Justo al entrar, a la izquierda, vimos un grupo de gente agolpada; al acercarnos, comprobamos que estaban viendo una copia impresa de la Sábana Santa, con su correspondiente negativo para visualizar mejor la figura de Cristo que está marcada en la tela; yo, sinceramente, no sabría decir si esa tela se corresponde con la que cubrió a Jesús en el sepulcro.
Avanzando un poco más por las naves de la Catedral, pude varias capillas adornadas con cuadros y esculturas, además del altar mayor. En esto, un vigilante del templo me indicó que dejara de hacer fotos, que estaba prohibido; yo no acabo de entender por qué no permiten hacer fotografías, si después resulta que en Internet hay centenares de ellas tanto de esta Catedral como de otros tantos sitios, y, además, no estaba ni siquiera usando el flash, que es lo que puede dañar las obras que se exponen. Por último, también pude ver colgado encima de la puerta principal un enorme cuadro en el que se representaba la Última Cena, aunque no era el conocido fresco de Leonardo da Vinci, que está en una iglesia de Milán.

16:00
A la salida del Duomo, le hice algunas fotos tanto al templo como a su torre, que se levanta separada del templo, como es costumbre en Italia. Justo al lado, vimos unos restos de la época romana que, supongo, estarían conectados con los que pudimos contemplar en el interior del museo que acabábamos de visitar; estos restos, más o menos bien conservados, parecían termas o algo similar.
Seguidamente, llegamos hasta el final de la Via 20 Settembre y, tras torcer a la izquierda, desembocamos en la Piazza della Repubblica; estaba llena de bolsas de plástico y cajas de cartón repartidas por el suelo, y con varios camiones recogiendo dichos restos; al parecer, en esta plaza, habría algún tipo de mercadillo o algo por el estilo, porque otra razón para lo que había allí no era posible.
Tras sortear decenas y decenas de bolsas e intentando no resbalarnos con el agua que estaban esparciendo para limpiar aquéllo, avanzamos por el Corso Regina Margherita unos minutos y, al llegar a la glorieta del Rondò della Forca, giramos a la derecha por la Via Francesco Cigna; la primera bocacalle a la izquierda nos llevaba hasta la Basilica di Maria Ausiliatrice. El templo, externamente, era mucho mejor que, sin ir más lejos, la Catedral de Turín, con varias estatuas y columnas en su fachada principal y una gran cúpula coronada con una María Auxiliadora dorada, similar a la Madonnina del Duomo de Milán.
Teníamos pensado entrar en la Basilica para verla por dentro, suponiendo ya de antemano que no iba a poder hacer fotos, pero estaba cerrada y tendríamos que esperar cerca de una hora a que la abrieran. En la misma plaza en la que se ubica este templo, se erigía un monumento en memoria de San Juan Bosco, fundador de la Congregación Salesiana y quien mandó construir esta Basilica en honor a la Virgen de la que era tan devoto; en su interior, en uno de los altares, se conservaba el cuerpo de este santo, pero nos íbamos a ir sin poder verlo.

16:45
Ya no teníamos pensado ver nada más de Turín, así que ahora tocaba regresar a la estación de Porta Nuova para coger el tren de vuelta a Milán. Teníamos por delante una larga caminata, pero como íbamos sobrados de tiempo y estábamos un poco cansados, nos lo tomamos con calma y nos dimos un paseo por las principales avenidas de la ciudad. Desde la glorieta de Rondò della Forca, tiramos por el Corso Valdocco y su continuación, Corso Palestro; al final de esta calle, torcimos a la izquierda por Via Cernaia, donde nos topamos con un edificio que parecía un palacio, aunque no tan vistoso como el Reale o el Madama; después, giramos a la derecha para seguir nuestro camino por el Corso Galileo Ferraris.
En este tramo, fuimos testigos de un accidente de tráfico en el que se vieron involucrados dos coches en un cruce con otra calle; uno de los vehículos quedó sensiblemente abollado por la parte del copiloto y uno de los retrovisores acabó rodando por el asfalto; yo había escuchado y leído varias veces que los italianos son muy malos conductores y que no suelen hacer caso de las señales de tráfico, y he aquí una prueba, porque el día que estuve Roma no vi ningún accidente, pero lo de saltarse los pasos de peatones era una constante.
Un poco más adelante, llegamos al cruce con el Corso VittorioEmanuele II; en la rotonda que se forma, se erigía una gran columna con una estatua en su cima de este héroe de la unificación italiana. En todas las ciudades que visité durante este viaje, o había una calle con su nombre, o algún monumento en su honor, o, incluso, ambas cosas.
Poco antes de las cinco y media, llegamos a la estación de Porta Nuova; nuestro tren salía a las 17:50, así que algunos de mis amigos aprovecharon para ir al baño. A la hora prevista, el tren partió de Turín con destino a Milán; teníamos por delante casi dos horas de viaje...

18:30
... Pero no fue así. En mitad del trayecto, el tren hizo una parada en un pueblo, y cuando el tiempo que estuvimos parados empezó a ser mayor de cinco minutos, algo empezó a olerme mal. Teníamos que llegar a Milán anocheciendo y vimos ponerse el sol esperando a que el tren volviera a ponerse en marcha; en total, estuvimos casi una hora parados, ya que, al parecer, hubo mala coordinación entre los trenes y los cruces de las vías. La consecuencia es que nos bajamos en la Stazione Centrale de Milán un poco después de las ocho y media, con la noche ya cerrada.
Nada más salir de la estación, en la Piazza Duca d'Aosta, los cinco cogimos el metro para volver a nuestros respectivos pisos. Un par de paradas antes de bajarnos, Andoni e Iñaki se fueron y me desearon un buen viaje de regreso. Nosotros llegamos hasta Lambrate, desde donde nos fuimos andando hasta el piso de Leti y David. Una vez allí, llamé a mis padres por el Skype, y me recordaron que no me quedara dormido esa noche, que el avión de regreso a Málaga salía a las siete menos cuarto de la mañana y como lo perdiera me quedaba plantado en Milán. Después, cené un poco de arroz con salchichas y, a continuación, me puse con David a descargar las fotos que habíamos hecho hoy e intercambiárnoslas.
Ya sólo me quedaba hacer la maleta y asegurarme de que no me dejaba nada en Milán, o, al menos, nada importante o que me fuera a hacer falta próximamente. La ropa, el billete del vuelo, la cámara de fotos... Todo listo. David y Leti también tenían que prepararse para el día siguiente, ya que se iban a Venecia a pasar el día con algunos de sus compañeros Erasmus.
Tras meditarlo el día anterior y el actual, finalmente decidí pasar la noche en el piso en vez de irme al aeropuerto después de cenar y esperar allí solo a que saliera el avión; de todas formas, no iba a dormir en el piso, sino que me quedaría viendo la tele o con otro entretenimiento, lo que fuera con tal de no quedarme dormido. Ayudé a Leti a desinflar la colchoneta en la que dormí todos estos días y, mientras tanto, David llamó al servicio de taxis de Milán para que viniera uno a recogerme a las cuatro menos cuarto de la mañana.
Sobre las once de la noche, David y Leti se acostaron no sin antes recordarme que no me quedase dormido; por si acaso, me puse un par de alarmas en el móvil para despertarme a las tres y media de la madrugada.


Sábado, 21 de febrero de 2009

0:00
Estuve viendo la tele, con el volumen bajo para no molestar, pero, como ya he comentado más de una vez en el relato de mi viaje, la televisión italiana nunca tiene nada interesante, así que cambié de canal y puse la MTV, que algunas de las canciones me sonaban, y, además, aprendía algo de italiano. Poco después de la medianoche, llegó Amaia con sus tres amigos tras un largo día en el que les enseñó Milán y los sitios más importantes de la ciudad. No tardaron mucho en irse a dormir, aunque antes se despidieron de mí y me desearon un buen vuelo a Málaga.
Me cansé de ver la tele, así que la apagué y encendí el portátil de Leti para navegar por Internet, leer el correo y escribir a mis amigos para recordarles que ya se acababa mi estancia en Italia, etc. También me puse a ver todas las fotos que habíamos hecho tanto David como yo con nuestras cámaras: las de Milán, Roma, Bérgamo y Turín; recordando estos maravillosos días que había pasado por primera vez en un país extranjero, ya que nunca había salido de España.
Eran ya cerca de las dos de la mañana. Tenía mucho sueño. No quería dormirme, pero no aguantaba más. Me acomodé los cojines del sofá para echar una cabezada y me aseguré de que tenía las alarmas del móvil preparadas para que sonaran si me quedaba dormido. Me recosté sobre una de las esquinas y me dormí.

3:50
Leti y David me despiertan de mi profundo sueño. ¡Me había quedado totalmente frito! No me enteré de ninguna de las alarmas que me puse en el móvil y el taxista ya llevaba cinco minutos esperándome, por lo que tuvo que llamar al móvil de David para preguntar qué pasaba. Me levanté de un salto, me puse el abrigo, cogí la maleta y la cámara, y me despedí de Leti y David casi sin darme cuenta, porque estaba todavía con los ojos cerrados y medio dormido.
El taxista me dijo que si me había quedado dormido, o eso entendí, y le pedí perdón por la tardanza en bajar. En unos diez minutos, llegué a la Stazione Centrale, donde cogí el autobús que me llevaría hasta el aeropuerto de Malpensa; en el trayecto, también intenté no quedarme dormido, pero no hubo manera, aunque esta vez sólo fue una pequeña siesta. Ya en el aeropuerto, me dirigí al mostrador de facturación de Easyjet para confirmar que todo estaba correcto; después, miré en el panel de vuelos cuál era la puerta de embarque a la que tenía que ir.
Para el control de seguridad, me preparé de antemano para pasar a la primera por el arco sin que pitara, así que me quité el cinturón, la cartera, el reloj y los zapatos para que no hubiera ningún problema. Ya eran las cinco y media de la mañana, y me acerqué a una tienda para comprarme una Coca Cola bien fría que me despertase ya del todo, porque quedarme dormido en el aeropuerto sí que sería un gran problema.
Mientras esperaba al embarque, le escribí un mensaje a Leti, sabiendo ya que estaría levantada para irse a Venecia, para agradecerle su hospitalidad y despedirme por segunda vez, esta vez conscientemente. Al poco tiempo, llamaron para embarcar e intenté situarme de los primeros en la cola para coger un buen sitio en el avión, pero se me adelantaron muchos pasajeros.

6:30
Al final, me tuve que conformar con un asiento de ventana pero un poco apretado, como me suele pasar por mi altura. A las 6:45, a la hora prevista, el avión se puso en marcha e inició las maniobras de despegue y puso rumbo a Málaga, donde debería llegar sobre las nueve y cuarto de la mañana.
Elegí un asiento de ventana en el lado izquierdo del avión a conciencia para poder ver el amanecer y tomar algunas fotos. Pocos minutos después de despegar, empezaron a salir los primeros rayos del sol por encima de las nubes, pero, cuando me disponía a capturar ese momento, el avión cambió un poco su trayectoria de tal forma que el ala izquierda me ocultaba la salida del sol; no obstante, conseguí hacer la foto que acompaña a estas líneas.
En mitad del vuelo, me eché una siesta de una media hora; estaba muy cansado, y no sólo por no haber dormido las últimas horas, sino también por todos estos días en los que no he parado de ver cosas y visitar ciudades. Cuando ya sobrevolábamos la península, la mujer que estaba sentada delante de mí se echó el asiento un poco para atrás, lo que me fastidió bastante, porque si ya iba algo incómodo, ahora es que literalmente tenía las piernas inmovilizadas. Así tuve que aguantar el tramo final del vuelo, mientras veía que ya nos encontrábamos por Sierra Nevada y quedaba poco para llegar.
Aterrizamos en Málaga mucho más que puntuales, antes de tiempo incluso, unos quince o veinte minutos. Es más, mis padres llegaron para recogerme a la hora que les dije y que era la que estaba prevista, pero, como el vuelo se adelantó, al final fui yo el que tuvo que esperarles.
Y aquí acaba este viaje a Italia que tanto he tardado en contaros...

Nota: primero, disculpas por haber alargado tanto la historia de mis días en tierras italianas, pero ya he justificado más de una vez que no lo he podido hacer antes. Y en segundo lugar, recoraros que mañana mismo vuelvo a Roma, pero esta vez para estar allí varios días y verla y disfrutarla casi en su totalidad, así que dentro de poco también os relataré mis andanzas romanas. ¡Ciao!

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Cifras (IX)

Tras dos meses sin hacer ninguna propuesta de cifras y letras, hoy os traigo una de cifras. Para los que ya no se acuerdan, las reglas del juego eran éstas: no existe límite de tiempo para responder y el ganador será aquél que ofrezca la mejor solución hasta ese momento.
La propuesta que os hago hoy es la siguiente: tenéis que obtener el número más grande posible tal que las cifras que lo compongan estén en orden, es decir, algunas soluciones válidas podrían ser 1348, 367 o 45599, pero no lo serían 13564 o 6890. Las operaciones que podéis utilizar son la suma, la resta, la multiplicación, la división y la concatenación de dos dígitos, aunque el uso de esta última se penalizará como si se hubieran realizado dos operaciones; además, los diez dígitos sólo se pueden usar una vez. Como podéis suponer, ganará el que consiga el número más alto y ordenado al mismo tiempo.
¡Buena suerte!

lunes, 28 de septiembre de 2009

Una derrota escrita de antemano

El Málaga encadenó su cuarta derrota consecutiva tras perder por 0-2 ante el Barcelona en un partido en el que el árbitro perjudicó a ambos equipos continuamente.
Los primeros treinta minutos fueron claramente dominados por el once blanquiazul: continuos robos de balón, presión en campo contrario, pases al primer toque... Parecía que el Málaga y el Barcelona se habían cambiado los papeles antes de saltar al campo, excepto en un importante detalle: los locales apenas se acercaron con peligro al área defendida por Valdés; sólo un disparo al lateral de la red de Obinna consiguió que el público gritara uyyy. Y nada más. Poco después del ecuador de la primera mitad, Ibrahimovic sustituyó a un tocado Henry, y, a partir de ahí, empezó el recital del Barça. El delantero sueco sólo tardó diez minutos en disponer de dos grandes ocasiones: en la primera, recibió al borde del área, pero su remate fue repelido por el guardameta rival; en la segunda, justo a continuación, y en una acción similar, controló con el pecho en una posición más que dudosa (muy difícil determinar si se encontraba o no en fuera de juego) y resolvió por alto ante la salida de Munúa (0-1). El árbitro empezó a dar muestras de no tener ni idea de lo que es impartir justicia en un partido de fútbol: un pisotón de Weligton sobre Messi que bien valía la expulsión, fueras de juego y faltas en contra del Málaga mal sancionadas y que, de corte similar por parte del Barcelona, dejaba pasar, etc.
La segunda mitad fue un paseo en toda regla de los actuales campeones de liga. El Málaga sólo pudo contar una ocasión en los segundos cuarenta y cinco minutos, en la que Valdo recogió un rechace de un córner para enganchar un derechazo que se encontró con una maraña de piernas cuando el balón se dirigía a puerta. El Barça sólo tuvo que tocar y tocar el esférico a la espera de ver aumentada su ventaja en el marcador. Ese momento llegó al cuarto de hora de reanudarse el partido: Xavi botó una falta al corazón del área, donde Juanito se disponía a despejar de cabeza, pero Toure Yayá le hizo una falta que el árbitro no quiso ver, y Piqué aprovechó para batir por bajo a Munúa (0-2). Todo indicaba que el Barcelona iba a golear a un Málaga que, como poco, estaba muerto y sin ideas de cómo plantarle a cara a un equipo tan excepcional, pero el resultado no volvió a modificarse, a pesar de que los visitantes dispusieron de varias oportunidades claras: un disparo por encima del larguero de Piqué tras una jugada de Messi cuando lo más fácil era anotar el tercero; una internada del argentino en el área que se vio frustada por la férrea presión de Weligton; una falta directa botada por Messi que despejó el portero con los puños; y un mano a mano, otra vez de Messi, en el que Munúa adivinó su remate para repeler el balón. Entretanto, el árbitro siguió a lo suyo, es decir, errar en sus decisiones a más no poder: no quiso mostrarle la segunda amarilla a Toure Yayá en una falta en la que cortaba un contragolpe de los malacitanos, y, sin embargo, no dudó un segundo en expulsar a Luque por una entrada sobre Dani Alves a cinco minutos del final que para nada merecía la roja, pero el brasileño sabe cómo exagerar una simple patada para que parezca que le han roto la pierna. Weligton también mereció irse a los vestuarios antes de tiempo por un puñetazo sobre Piqué que no vio el árbitro. Y bueno, lo del segundo gol ya está dicho...
Muy mal se le ponen las cosas al Málaga, que sólo ha sumado tres puntos de quince posibles, lo que le deja al borde del descenso, donde se encuentran el Atlético de Madrid, el Villarreal y el Xerez. Precisamente, el conjunto jerezano será el próximo rival el domingo a las cinco de la tarde en un encuentro vital para ambos conjuntos, especialmente para los recién ascendidos, que sólo tienen un punto y aún no saben lo que es marcar.