Hoy inauguro una
nueva sección para 'El mundo de Rafalillo' que llevaba rondando por mi cabeza bastante tiempo ya: '
Es Historia'. En mi época colegial, concretamente cuando cursaba 2º de Bachillerato, era un apasionado de la asignatura de Historia de España, gracias en parte al gran profesor que la impartía, don Federico, quien conseguía hacer de cada clase una hora entretenida y llena de saber que se antojaba hasta corta. Ya en mi época universitaria, he ido abandonando la Historia poco a poco hasta tal punto que uno ya la echa de menos, así que no se me ha ocurrido otra cosa que hacerle un hueco en este blog. Con cierta frecuencia, aproximadamente una vez al mes,
os hablaré sobre un acontecimiento histórico, normalmente coincidiendo con la fecha en el que tuvo lugar,
y también de vez en cuando le tocará el turno a algún personaje en la efeméride de su nacimiento o muerte. Nunca está de más conocer lo que sucedió años atrás, y es que, como dijo Lord Byron, "el mejor profeta del futuro es el pasado".
11 de septiembre de 2001, Nueva York, 8:46 (14:46, hora española). Era una mañana de martes cualquiera en Manhattan hasta que
un Boeing 767 se estrelló contra la Torre Norte del World Trade Center (WTC). Todo apuntaba a que se trataba de un fatal y trágico accidente, pero esta teoría quedó totalmente descartada apenas
17 minutos después, cuando
un segundo avión se incrustó en la Torre Sur del WTC, un momento que fue captado y retransmitido en directo en todos los canales de televisión del planeta. La estampa era apocalíptica: las Torres Gemelas se habían convertido en dos chimeneas humeantes de las que caían sin cesar cascotes, papeles procedentes de las oficinas e incluso personas que se arrojaban al vacío en un acto de desesperación. Las estructuras de ambos edificios quedaron seriamente dañadas por los impactos, y no tardaron mucho en ceder por completo: la Torre Sur comenzó a derrumbarse a las 9:59, hora local, mientras que la Torre Norte hizo lo propio media hora después. Entre tanto, llegaban noticias de
otros dos aviones que se habían estrellado en el Pentágono y en un campo del estado de Pensilvania. Los Estados Unidos de América estaban siendo atacados.
Nueva York estaba sumido en un auténtico caos. Las calles de Manhattan se encontraban cubiertas de polvo, humo y ceniza, y el aire era prácticamente irrespirable. Con el paso de los días, se confirmó lo que era una evidencia:
era un atentado terrorista suicida. La autoría de los hechos no tardó en revelarse, pues todo lo ocurrido en el 11-S estuvo
planeado y dirigido por Osama Bin Laden, el líder de una organización terrorista de origen islámico denominada
Al Qaeda. Diecinueve de sus miembros fueron los encargados de secuestrar los cuatro aviones involucrados en los atentados del 11 de septiembre, tres de los cuales alcanzaron su objetivo (el vuelo 11 de American Airlines contra la Torre Norte del World Trade Center, el vuelo 175 de United Airlines contra la Torre Sur del WTC, y el vuelo 77 de American Airlines contra el Pentágono), mientras que el cuarto vuelo, el 93 de United Airlines, que supuestamente estaba destinado a estrellarse contra el Capitolio o la Casa Blanca, se quedó a medio camino, ya que terminó cayendo en un descampado en Pensilvania gracias a que los pasajeros lograron reducir a los terroristas.
El 11-S dejó 2.992 muertos (los pasajeros de los cuatro aviones, los que se encontraban en las Torres Gemelas, tanto trabajando como en las posteriores tareas de rescate, y también en el Pentágono)
y 24 desaparecidos. Los daños materiales fueron innumerables, puesto que, además del hundimiento parcial de El Pentágono y total de las torres Norte y Sur del WTC, también se vieron afectados numerosos edificios de Manhattan, algunos de los cuales tuvieron que reformados e incluso derruidos; actualmente,
el área en el que se encuentran los restos de las Torres Gemelas es conocida como Zona Cero. Los ataques sufridos por los Estados Unidos desencadenaron una respuesta casi inmediata que dio comienzo el 7 de octubre de ese mismo año con la
Guerra de Afganistán con el propósito de acabar con Al Qaeda y el régimen Talibán, el grupo extremista islámico que lo apoyaba.
Osama Bin Laden, el objetivo personificado de los EE.UU., no fue encontrado hasta
el pasado 1 de mayo de 2011, cuando
fue abatido con dos tiros por una tropa del ejército estadounidense en una residencia de la ciudad de Abbottabad (Pakistán) en la que se hallaba escondido.
Hoy se cumplen exactamente diez años de aquellos fatídicos atentados terroristas
del 11-S, y hace dos os narraba en
esta entrada cómo viví aquel día, un día que, sin duda alguna, marcó un antes y un después en la Historia reciente de la humanidad.
Os invito de nuevo a que busquéis en vuestra memoria los momentos e imágenes que se clavaron en vuestras retinas y
a que me contéis cómo lo vivisteis.