domingo, 21 de agosto de 2022

No es mío, pero es interesante (CLVIII)

Aquí tenemos una nueva entrega de 'No es mío, pero es interesante', una sección en la que os recomiendo las entradas de otros blogs y webs que más me han gustado en las últimas semanas. En esta ocasión, son dos blogs los que acaparan todas las recomendaciones, en concreto Ya está el listo que todo lo sabe y Microsiervos, con once y tres aportaciones, respectivamente. En cuanto a la variedad de contenidos, esta vez todo se reduce a un poco de entretenimiento y, sobre todo, mucho vocabulario.
Echémosle un vistazo a la lista de enlaces de esta entrega:
¿Qué os han parecido las recomendaciones de esta entrega? Espero que os hayan gustado y que me lo hagáis saber a través de un comentario ;)

sábado, 13 de agosto de 2022

Todo lo que muere

El tercer libro que he leído este verano ha sido 'Todo lo que muere', del escritor irlandés John Connolly.
Charles Parker, inspector de policía de Nueva York, vuelve de madrugada a casa y se encuentra a su mujer Susan y a su hija Jennifer de tres años asesinadas en la cocina y con sus cuerpos salvajemente mutilados y despellejados. Unos meses más tarde, y ya expulsado del cuerpo de policía, un amigo le lleva a ver a una vidente que le hace saber a Charlie que el asesino se hace llamar El Viajante, quien posteriormente da la cara a través de una llamada telefónica y de un tarro con restos de su hija. Al mismo tiempo que Charlie va llevando a cabo investigaciones y encargos de algunos conocidos, se van sucediendo varios asesinatos con el mismo modus operandi que el de su mujer y su hija, lo cual le lleva a buscar al terrorífico asesino que acabó con su familia.
Me topé con este libro hace unos meses al encontrarlo entre los que iba a tirar una librería de segunda mano. El nombre del escritor me resultaba familiar y, al buscarlo en Google, vi que era un reconocido autor de novela policíaca, que es el género que más me gusta; además, daba la casualidad de que este libro era el primero de su saga más exitosa y prolífica, la de Charlie Parker, y curiosamente en las últimas semanas había leído buenas críticas de John Connolly y de dicha saga, por lo que me planteé darle una oportunidad a este libro este verano. Tras apenas leer las veinte o treinta primeras páginas ya intuía que algo no iba bien, y de hecho poco a poco la cosa fue a peor. No he sido capaz de hilar la trama en las casi dos semanas que he tardado en leerlo, en parte por la gran cantidad de personajes que iban surgiendo sin ton ni son y en parte por unos continuos cambios temporales que me iban descuadrando cada vez más y más. Lo he leído entero porque soy de los que termina todos los libros me estén gustando o no, pero si os digo que cada vez que lo cogía contaba las páginas que me quedaban por leer ese día para ponerme a hacer otra cosa... Creo que al libro le sobran muchas páginas que enredan en exceso la trama y, para mi gusto, al autor le falta saber enganchar con una narrativa más ágil y fluida, aunque por lo que veo la gran mayoría de lectores no opina como yo. En cuanto a su personaje principal, pues en línea con todo lo que he dicho hasta ahora, no me ha llegado en absoluto, ni de lejos lo puedo equiparar a los protagonistas de otras sagas policíacas que sí que tengo entre mis favoritos. En fin, que, salvo cambio radical de planes, dudo mucho que en el futuro le brinde una segunda oportunidad a John Connolly y a su Charlie Parker.

jueves, 4 de agosto de 2022

Viaje a Úbeda y Baeza: día 3

 
Domingo, 23 de febrero de 2020

8:00
Como de costumbre, nos levantamos temprano para asearnos y hacer las maletas, puesto que tocaba regresar a casa, aunque al viaje todavía le quedaba una parada importante. Bajamos a la cafetería del hotel para tomar el desayuno, en mi caso pan tostado con aceite de oliva y un vaso de leche con Cola Cao, así como unos churros y media magdalena.

Subimos a la habitación para recoger el equipaje, de tal manera que dejamos el hotel a las diez menos veinte para ir en busca del coche. Nos despedíamos de Úbeda, pero no del viaje, ya que pusimos rumbo a Baeza, donde pasaríamos la mañana y adonde llegamos en apenas quince minutos.

10:15
En primer lugar visitamos la iglesia de San Andrés, de estilo más bien gótico, y en la que cabe destacar su retablo mayor y las numerosas capillas laterales donde reciben culto las imágenes de hasta cinco cofradías de la Semana Santa de Baeza: El Rescate, El Resucitado, La Oración en el Huerto, La Sangre y la Fervorosa.

Nos dirigimos a continuación al convento de la Encarnación y a la iglesia de El Salvador, pero tanto uno como otro estaban cerrados. Un poco más adelante, nos topamos con la Casa de Antonio Machado, quien vivió en Baeza justo enfrente del Ayuntamiento, edificio llamativo por su fachada plateresca. Al final de la calle, entramos en la iglesia de la Purísima Concepción, pequeña y de una sola nave, mientras que al lado vimos el Mercado de Abastos, que obviamente estaba cerrado al ser domingo.

En la cercana plaza de San Francisco pudimos ver el Monumento a Andrés de Vandelvira, así como las ruinas de la Capilla de los Benavides, de la cual todavía se mantienen en pie parte de la fachada y varias hornacinas, nichos y capillas, mientras que unos grandes arcos de acero simulan lo que en su día fue su gran bóveda.

A continuación, desembocamos en la plaza de España, frente por frente a la Torre de los Aliatares, tras lo cual nos adentramos en la plaza de la Constitución, en la cual se halla la Fuente de la Estrella. Más adelante, en la plaza del Pópulo, pudimos contemplar la Fuente de los Leones, la Puerta de Jaén, el Arco de Villalar y la Casa del Pópulo, que actualmente es la sede de la Oficina de Turismo.

Ya en el Paseo de Antonio Machado, nos topamos con el Monumento a Fernando III el Santo, así como con una maqueta de bronce a escala de Baeza, para después continuar por la calle Conde Romanones, donde se encuentra el Arco de las Escuelas y la Antigua Universidad de Baeza, cuyo interior pudimos visitar y así ver estancia como, por ejemplo, el claustro, el Paraninfo o el aula donde dio clase Antonio Machado.

Ya en la plaza de Santa Cruz, pudimos ver la iglesia de la Santa Cruz y el Palacio de Jabalquinto, edificio que destaca por su particular fachada y que es la Sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía.

Un poco más arriba, en la plaza de Santa María, en cuyo parte central se erige la Fuente de Santa María, nos vimos rodeados por el Seminario de San Felipe Neri, las Casas Consistoriales Altas y la Catedral de la Natividad de Nuestra Señora, templo renacentista que visitamos a continuación tras pagar la entrada de 4 €.

11:25
Empezamos la visita por capillas como la del Cristo de los Emigrantes, donde recibe culto un crucificado; la de los Viedma, en la que se encuentran las imágenes de la hermandad de la Cena; o la Dorada, la más importante de la Catedral. De allí, pasamos al claustro, en uno de cuyos laterales cuenta con varias capillas, y que además se comunica con estancias como la Sala Capitular, la Biblioteca o el Museo.

Seguidamente, volvimos a las naves del templo para continuar con las capillas de la nave de la Epístola, la Puerta de San Andrés y la capilla del Sagrario, así hasta llegar al crucero y situarnos bajo la cúpula y frente al Altar Mayor, presidido por un gran retablo barroco.

Después, recorrimos las capillas de la nave del Evangelio (las de San Agustín, San Miguel, San José, San Francisco de Asís...) hasta terminar en la hornacina en la que se expone la custodia procesional.

Finalmente, como mi madre estaba cansada, subí yo solo a la torre, desde cuya altura se podía divisar toda Baeza y algunos de sus principales monumentos y puntos de interés (las ruinas de la Capilla de los Benavides, la Torre de los Aliatares, la plaza de Santa María...), así como las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Coincidió que eran las doce cuando estaba allí arriba, así que pude ver cómo repicaban las campanas, tras lo cual bajé por la escalera de caracol para reunirme de nuevo con mi madre.
 
Tras ver la reja del maestro Bartolomé, abandonamos la catedral y volvimos a la plaza de Santa María para hacernos una foto junto a la fuente, tras lo cual rodeamos la catedral pasando por delante del Palacio de Rubín de Ceballos y por la angosta y empedrada calle Cobertizo, que nos hizo viajar varios cientos de años en el tiempo.

Desembocamos en la plaza del Arcediano, en la que vimos una curiosa escultura con las siluetas de los mapas de España, Portugal e Italia, y luego en el Mirador del Obispo, desde donde teníamos una panorámica del valle del Guadalquivir e incluso de la vecina Úbeda.

Recorriendo el paseo del Obispo, nos adentramos unos minutos para ver las ruinas románicas de la iglesia de San Juan Bautista, para seguidamente volver al paseo y llegar hasta el Mirador de las Murallas, de tal manera que, callejeando de nuevo por el pueblo, nos topamos con la Puerta de Úbeda y el Torreón de Baeza.

De allí nos fuimos hasta la iglesia de San Pablo, en la cual se estaba oficiando misa, por lo que hicimos tiempo primero en los Jardines de Pedro Ayala y luego sentados en un banco frente a la iglesia. Ya en el interior del templo, de estilo gótico, pudimos visitar sus numerosas capillas, en algunas de las cuales se veneran las imágenes de varias hermandades de la Semana Santa de Baeza: Las Angustias, El Paso, La Expiración y El Descendimiento.

13:30
Ya en busca del coche, visitamos rápidamente el convento de Santa María Magdalena, que estaba abierto, pero no se podía transitar por su única nave. Así pues, cuando salimos de Baeza eran las dos menos veinticinco, y una hora más tarde paramos para almorzar en el restaurante Rincón de Pepe, en Noalejo, un sitio elegido a conciencia, pues allí comí tras hacer el examen oral de las Oposiciones en 2016. Tanto mi madre como yo nos tomamos el menú del día, a 13 € cada uno, y en mi caso me decanté por una sopa de picadillo, unas croquetas con huevo frito y patatas fritas, y unas natillas de postre.

Reanudamos la marcha a las cuatro menos diez, aunque a los pocos minutos paramos de nuevo para repostar diésel en una gasolinera. El resto del camino de regreso lo hicimos del tirón, aunque primero tuvimos que ir a Fuengirola a la casa de mi hermana para recoger a nuestra perra Lola, lo cual hizo que me perdiera el partido del Málaga, que esa misma tarde jugaba en La Rosaleda.

Y bueno, con esto terminó el viaje, mientras que lo que empezó a los pocos días fue la pandemia. La vida se nos paró casi literalmente a todos, pues tuvimos que pasar un confinamiento de varias semanas que truncó muchos de nuestros planes, en mi caso por ejemplo el que hubiera sido mi siguiente viaje, concretamente el que iba a hacer con los que por entonces eran mis alumnos de 4º ESO a Mérida, Lisboa y Sevilla, pero que finalmente no se pudo llevar a cabo. En fin, a saber cuál será mi siguiente viaje...

lunes, 25 de julio de 2022

Los ritos del agua

La semana pasada terminé de leer el segundo libro de este verano, concretamente 'Los ritos del agua', de la novelista española Eva García Sáenz de Urturi.
El inspector Unai López de Ayala, alias Kraken, sigue recuperándose de las lesiones causadas por el caso de los crímenes dobles hace unos meses, entre ellas la de recuperar el habla, cuando aparece el cadáver de una mujer embarazada colgada por los pies y sumergida en un caldero de bronce. Esa mujer es Ana Belén Liaño, la primera novia de Kraken y de su cuadrilla de amigos, a la que conocieron en un campamento en 1992. La investigación del caso avanza y se descubre que Rebeca, la hija de Saúl Tovar, el director de dicho campamento, murió en circunstancias similares en abril de 1993. Días más tarde es Jota, uno de los amigos de la cuadrilla de Kraken, quien también es encontrado muerto y colgado por los pies, por lo que todo apunta a un ritual celta de hace más de 2600 años que está acabando con las vidas de personas que o bien estuvieron en ese campamento o bien están esperando un hijo. Kraken se convierte de esta forma en uno de los amenazados, pues la subinspectora Alba Díaz de Salvatierra, con la que mantiene una relación personal además de profesional, está embarazada y él podría ser el padre.
Hace tres años leí 'El silencio de la ciudad blanca', el comienzo de la trilogía de la Ciudad Blanca, y me gustó tanto que sabía que tarde o temprano me tocaría continuar con el segundo título. Eso he hecho, y resulta que también me ha encantado, aunque he de reconocer que un pelín menos porque prácticamente calca el guión del primer libro y me esperaba algo un poco diferente. Se mantienen los mismos personajes, entre ellos el inspector Unai López de Ayala, la subcomisaria Alba Díaz de Salvatierra y la inspectora Estíbaliz Ruiz de Gauna, quienes de nuevo se tienen que enfrentar a un asesino que comete una serie de crímenes rituales que guardan relación con unos hechos que tuvieron lugar bastantes años atrás, los cuales se van narrando en varios capítulos intercalados con lo que sucede en la trama principal. Igualmente, van surgiendo diversos personajes con algún que otro secreto sin desvelar, que ocultan más información de la cuenta o con identidades que no son las que parecen. Con todo ello sale una novela policíaca muy atractiva y que te deja con ganas de más en casi todos los capítulos, pues raro ha sido que pasen 40 o 50 páginas sin que surja un posible sospechoso que luego resulta no ser o una pista o un dato que vuelva a incriminar a uno que ya parecía descartado. El final sí que lo he visto un poco precipitado, creo que se podría haber terminado mejor el relato, pero otra vez me ha sorprendido quién se esconde tras los crímenes rituales de este segundo libro de la trilogía, pues he de reconocer que para nada me esperaba que fuese esa persona. En fin, que de nuevo he vuelto a disfrutar con la narrativa de Eva García Sáenz de Urturi, así que no me queda más remedio que terminar con su afamada trilogía.

lunes, 18 de julio de 2022

No es mío, pero es interesante (CLVII)

Aquí llega una nueva entrega de 'No es mío, pero es interesante', una sección en la que os recomiendo las entradas de otros blogs y webs que más me han interesado en las últimas semanas. Para variar, tenemos a un par de blogs que acaparan casi todas las recomendaciones, y son Ya está el listo que todo lo sabe y Microsiervos, con diez y tres aportaciones, respectivamente. En cuanto a la variedad de contenidos, tenemos matemáticas, ciencia, curiosidades, vídeos, etc.
Echémosle un vistazo a la lista de enlaces de esta entrega:
¿Qué os han parecido las recomendaciones de esta entrega? Espero que os hayan gustado y que me lo hagáis saber a través de un comentario ;)

viernes, 8 de julio de 2022

El asesinato de Roger Ackroyd

Mi primera lectura de este verano ha sido la de 'El asesinato de Roger Ackroyd', de la escritora británica Agatha Christie.
Mrs. Ferrars muere por sobredosis de veronal apenas un año después de su marido, y días más tarde es encontrado sin vida el cuerpo de Roger Ackroyd, su actual pareja, tras haber sido apuñalado con una daga en el cuello. Antes de suicidarse, Mrs. Ferrars le confesó a Roger que ella había envenenado a su marido, mientras que Roger, poco antes de ser asesinado, recibió una carta de Mrs. Ferrars en la que le revela que había sido víctima de un chantaje el último año. Las primeras sospechas apuntan a Parker, el mayordomo de Roger, quien supuestamente ha llamado al doctor James Sheppard para informar de la muerte de su amo, pero, cuando el doctor llega a la mansión, el mayordomo afirma no haber realizado ninguna llamada. Flora, la sobrina de Roger Ackroyd y prometida de Ralph Paton, hijo de Mrs. Ferrars, acude con el doctor Sheppard a ver a Hercules Poirot, famoso detective privado ya retirado, para que les ayude a resolver el caso y encontrar al asesino, pues entre los sospechosos también está Ralph, que está en paradero desconocido desde que se cometió el crimen.
Agatha Christie es una apuesta segura para los que somos aficionados a la novela detectivesca. Descubrí a la dama del crimen y al detective Hercules Poirot hace diez años gracias a la lectura de 'Asesinato en el Orient Express', y hace tres tuve la ocasión de leer 'El misterioso caso de Styles', el primer libro protagonizado por este icónico personaje; sin embargo, este tercer título no me ha terminado de convencer del todo, y eso a pesar de las grandes expectativas que tenía tras saber que está considerada como la mejor novela policíaca de todos los tiempos, aunque a mí no me lo ha parecido ni de lejos. La historia sigue una estructura similar a las de los otros dos libros, es decir, se comete un asesinato en el que se sospecha de un buen número de personajes, y Hercules Poirot se encarga de investigar lo ocurrido y a través de una serie de pistas que le van guiando hasta dar con el asesino; también nos encontramos con un inseparable compañero de Poirot, que en este caso no es el señor Hastings, sino el doctor Sheppard, que es además el narrador de esta novela. ¿Por qué digo que no me ha convencido este libro? Pues principalmente porque me han resultado muy confusos todos los personajes desde casi el principio, me ha costado hilar la trama y los diferentes hechos que se describen, aunque en las últimas páginas ya sí que me terminé de ubicar; también tengo que reconocer que es el primer libro que leo desde el verano pasado y que no tenía la cabeza totalmente centrada en esta lectura, lo cual no me ha ayudado, las cosas como son. Por otra parte, uno de los aspectos más aclamados de esta novela es su inesperado final, que ciertamente lo es, pero sinceramente no creo que sea lo suficiente como para catalogarla como la mejor novela policíaca de todos los tiempos, o sí y yo no he sido capaz de valorarla como tal. En cualquier caso, a pesar de esta pequeña decepción, no tengo pensado abandonar a Agatha Christie, por lo que estoy seguro de que más pronto que tarde volveré a devorar otras historias de la gran dama del crimen.

domingo, 26 de junio de 2022

Respuestas de alumnos 'matemáticos' (IX)

Está a punto de terminar un nuevo curso escolar, el noveno para mí como profesor, y llega el momento de compartir con todos vosotros las respuestas curiosas que me he encontrado en los exámenes de mis alumnos a lo largo de estos meses. Este curso me ha tocado dar clase a dos grupos de 1º ESO, uno de 4º ESO de Matemáticas Académicas y uno de 1º Bachillerato de Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales, y en cada uno de ellos me he topado con varias respuestas que primero te cabrean por lo imposible de los resultados, pero luego he de reconocer que te hacen reír por no llorar. En fin, no me enrollo más y os dejo con las ocurrencias de los alumnos que he tenido este curso y que se unen a las que ya os he dejado por aquí en años anteriores (2013, 2014, 2015, 2017, 2018, 2019, 2020 y 2021).
Comenzamos con mis alumnos de 1º ESO, que son los que siempre aportan más respuestas de esas que te dejan boquiabierto, y lo haremos concretamente con un problema de números enteros en el que debían averiguar en qué año nació Pitágoras. Pues bien, resulta que un alumno hizo los cálculos y en realidad respondió cuántos años vivió Pitágoras a pesar de que ese dato se daba en el enunciado, y se quedó tan pancho diciendo que vivió 381 años; si realmente hubiese podido vivir tanto tiempo, a saber cuántos descubrimientos matemáticos más nos habría legado. Luego, en el examen de divisibilidad, los alumnos tenían que calcular cuántos caramelos del mismo sabor habría que guardar en cada bolsita si repartimos 96 caramelos de naranja y 66 de limón en bolsitas con el mismo número de caramelos, sin mezclar los de distinto sabor y de tal manera que cada bolsita contenga la mayor cantidad posible de caramelos. Para respuesta imposible, la de un alumno que calculó que en cada bolsita habría 1056 caramelos, muchos más que los que hay que repartir, y bueno, haría falta una bolsa bien grande para guardar tantos caramelos. Pasamos ahora al típico problema de números decimales en el que una persona va a comprar a la frutería, en concreto un melón de 3 kg, 0'75 kg de mandarinas y 3'2 kg de patatas; aquí hubo dos respuestas muy diferentes entre sí, desde uno que dijo que esa persona se gastó 0'0011280 € (¡baratísimo!) hasta otro que respondió que se gastó 747'30 € (mejor no acercarse a esa frutería...).
Llegamos a uno de los exámenes en el que más respuestas estrafalarias encuentro, el de Proporcionalidad y porcentajes, gracias a la gran cantidad de problemas que planteo en él. En uno de ellos, les preguntaba por los litros de diésel que consume mi coche cada vez que voy y vuelvo de trabajar del instituto, 68 litros según uno de mis alumnos, que viene a ser más de lo que cabe en el depósito de mi coche, y 1050 litros según otro, aproximadamente el doble de lo que consumo en todo un año. Hablando de diésel, en otro problema les pedía que calculasen el precio de un litro de diésel sabiendo que se había encarecido un 30 % en el último año. Por entonces (finales del mes de febrero), el precio que debían obtener era de 1'489 €, pero hubo alumnos que llegaron a resultados tales como 3'81 €, 4'96 € o 38'2 € cada litro, precios que, al ritmo que vamos, no sería descabellado que fuesen reales en poco tiempo. En otro problema de este examen, les preguntaba por el número de españoles que votaron en las últimas elecciones generales, que fueron tan pocos como 14454 según uno de ellos, es decir, aproximadamente el censo del pueblo en el que viven mis alumnos, o tantos como 2442092400 según otro alumno, o lo que es lo mismo, casi la tercera parte de la población mundial.
Termino mi repaso de las respuestas de mis alumnos de 1º ESO con otra fuente de respuestas llamativas, el examen que dedico a la parte teórica de Geometría, en el cual me suelo encontrar palabras inventadas por doquier, a cada cual más increíble, entre ellas las que me dejaron mis alumnos en una pregunta en la que debían completar varias frases con la palabra que falta, como por ejemplo las siguientes:
  • La MEDIATRIZ (MEATRIZ) de un segmento es la recta perpendicular al segmento que pasa por su punto medio.
  • Un ENEÁGONO (NOVECÁGONO, NONEÁGONO, NUEVECÁGONO, NOVIDECANO, NENÁGONO, NEOCÁGONO) es un polígono de nueve lados.
  • El INCENTRO (HIPOCENTRO) es el centro de la circunferencia inscrita al triángulo.
En otra pregunta de este examen, les pedía el punto notable en el que se cortan las mediatrices de un triángulo (es el CIRCUNCENTRO, pero según ellos es el INTOCENTRO, el EPICENTRO, la CIRCUNSTRIZ, el CONICENTRO o el ISOCENTRO), y el punto notable en el que se cortan las medianas (es el BARICENTRO, pero según ellos es el EXTOCENTRO, el EPICENTRO o el HIPOCENTRO). Seguimos con este examen, en una de cuyas preguntas debían decir la posición relativa en la que se encuentran las dos circunferencias dibujadas, que en ese caso eran CONCÉNTRICAS, aunque hubo alumnos que se inventaron respuestas tales como CONCENTRÓGONO, CONSTITUIDA o CIRCUNSTANCIAL. Finalmente, en la última pregunta tenían que identificar diversos elementos y figuras geométricos, entre ellos un PENTÁGONO que fue rebautizado por uno de mis alumnos como un QUINTÁGONO.
Seguimos ahora con mis alumnos de 4º ESO, cuyas aportaciones se reducen a los exámenes de Semejanza y trigonometría. En uno de los problemas debían averiguar la altura de la torre Eiffel, que alcanza los 300 metros, aunque según uno de mis alumnos no es tan alta, apenas 7'68 metros, más o menos como cuatro o cinco personas una encima de otra. En otro problema tenían que calcular cuánto mediría una carretera que uniese los pueblos de Cártama y Alhaurín de la Torre, 5'093 centímetros según uno de mis alumnos, que me imagino que estaría calculando esa distancia en un mapa, porque otro sentido no le veo a su respuesta. Por último, en otro problema había que averiguar a qué altura se encuentra la ventana en la que está asomada una persona; pues bien, parece ser que dicha ventana está a una altura de 15407 metros, casi el doble que el Everest, así que espero que esa persona esté bien abrigada y que el ascensor del edificio nunca se estropee.
Terminamos con mis alumnos de 1º Bachillerato, que han dejado dos perlas que no podía dejar de compartir por aquí. En uno de los problemas, les pedía que calculasen la recta de regresión que luego les permitiese estimar la duración de la procesión de una cofradía de Semana Santa, la cual se alargaría hasta las 558 horas según uno de los alumnos que resolvió el problema, mal obviamente, porque si fuese así la cofradía estaría más de 23 días procesionando sin descanso. Por último, en un problema de técnicas de recuento debían averiguar de cuántas formas puede elegir Luis Enrique a 5 delanteros para el Mundial de entre los 12 que ha utilizado en los partidos de clasificación, a lo que una alumna respondió que existen 0'00019841 formas diferentes, es decir, 0 si redondeamos, así que a ver cómo se las apaña el seleccionador para ganar el Mundial sin llevarse a ningún delantero a Catar.
Ya veis que es difícil superar a mis alumnos en lo que a respuestas curiosas se refiere. Por un lado me entristece que no sean capaces de darse cuenta del sinsentido de muchos de sus cálculos y que no se paren a pensar si el resultado que obtienen tiene lógica o no, pero al mismo tiempo he de reconocer que sin estas barbaridades no podría publicar entradas como ésta y que corregir exámenes no sería tan divertido. En fin, ya veremos qué nos depara el curso que viene y si mis alumnos siguen dando rienda suelta a su imaginación.